
Margarita Stolbizer fue la que mĆ”s fuerte la criticó. HabrĆ” pensado que era una contradicción demasiado gruesa para que los medios la pudieran disfrazar. Calculó, tambiĆ©n, que tenĆa el Ć”ngulo justo para pegarle y propinarle asĆ el golpe que tenĆa ganas de dar desde hace rato. AdemĆ”s, si iba a esperar que Gerardo Morales la acompaƱara, iba a echar raĆces. A Margarita no se le escapa el pelaje de sus ex correligionarios y actuales socios electorales.
Esperar que los periodistas estrella del garquismo clarinete/nazión con sus satĆ©lites radiales y televisivos dijera las cosas como son, estaba lista. AĆŗn en el ocaso, Lilita sigue siendo una critaura de invención mediĆ”tica, protegida por sus hacedores, impune ante las cĆ”maras. Margarita no es boluda. TenĆa que pegar ella. Nadie mĆ”s se iba a animar.
Le pegó bien, a las patas. Sin estridencias, la colocó en un lugar polĆticamente inadmisible: tanto tiempo jodiendo con el dichoso diĆ”logo y ahora... Cuando lo hizo, el cobardón de Cleto la siguió. No iba a primerear, pero ahora, que Marga se habĆa tirado a la pileta, podĆa criticar sin miedo. Lo hizo. Ella no los escuchó, porque estaba de vacaciones en Disney.
Elisa Carrió construyó su carrera polĆtica (su estrellato polĆtico, en realidad) en base a un denuncismo contumaz. Eso la hizo atractiva para la fauna mediĆ”tica, quienes pagaron con instalación de imagen su resonantes tĆtulos para juntar rating. Muchos quedaron en deuda con ella, estrellados en su estrellato (Lanata el primero) y le son fieles contra viento y marea.
Sus viejos patrones polĆticos (AlfonsĆn, Moreau, Storani o el mismo Coti) se sentĆan molestos con su mesiĆ”nica manĆa denunciatoria. PolĆticos experimentados, los capangas radicales entedieron antes que nadie que un personaje como ella es antisistema por definición. Que Carrió jamĆ”s iba a ser presidenta y que, en consecuencia, iba a torpedear a cualquier gobierno, propio o ajeno. Porque en el fondo, ningĆŗn gobierno serĆa "propio" para ella y que su existencia polĆtica tenĆa como Ćŗnica razón de ser la comisión de hechos mediĆ”ticos. Despectivamente la llamaron "testimonial".
NĆ©stor Kirchner probó el amargo gusto de su forma de hacer polĆtica. Mientras fue un simple gobernador, ella se le acercó. En cuanto fue presidente, se le volvió en contra como un animal rabioso. HabĆa ocurrido con la Alianza antes. Y ocurrirĆ” despuĆ©s, tambiĆ©n. Por eso Cristina FernĆ”ndez legisladora podĆa ser amiga y aliada de Carrió, pero Cristina FernĆ”ndez presidenta es una harpĆa corrupta que debe ir presa.
AsĆ hace polĆtica esta mujer.
Hay mĆ”s. Carrió no entiende la polĆtica como construcción. Su concepto es el de la secta. Esto es, prefiere rodearse de un grupito de fanĆ”ticos incondicionales, seguidores sin objeciones, a conducir un colectivo en el que su liderazgo pueda ser, eventualmente, cuestionado. Para los fanĆ”ticos, ella serĆ” siempre la Ćŗnica lĆder. Ese es el Mondo Carrió.
De ahĆ que se rodee de personajes menores, sin entidad propia. AdriĆ”n PĆ©rez, Patricia Bullrich, Alfonso Prat, son cuatro de copas que no tienen vida propia en la polĆtica. Existen por ella. Y en cuanto alguno que duerme bajo su ala muestra amago de crecer, cae bajo su instantĆ”neo desagrado.
Es por esto que hoy a Elisa Carrió el destino del ACyS le importa menos que cero. La alianza polĆtica (armada brancaleone) fracasó en la Capital, donde era ella quien debĆa arrastrar los votos. Tal vez sus socios radicales no le perdonen no haber querido competir con el macrismo. En cualquier caso, ella rehĆŗsa pomposamente al diĆ”logo con el gobierno, no sólo porque el diĆ”logo le importa un carajo, conceptualmente hablando, sino que es una manera eficaz de dinamitar (otra vez, y van...) el espacio polĆtico en el que ya no se halla cómoda, porque su tarea ha sido cuestionada y en donde ya no se la considera "candidata natural" a la presidencia.
Hizo bien Margarita en marcarle la cancha, pero hizo lo que Lilita quiso que hiciera. Romper, dejarla en el papel de vĆctima sacrificada en el altar de la RepĆŗblica que tan bien le sale delante del fiel Nelson Castro. Pero lo hizo, al menos. Habla de su entidad polĆtica.
Carrió volverÔ de Disney con otra secta en formación. Las molestias de la democracia la tienen sin cuidado. TendrÔ cÔmara, sonrisas y ninguna repregunta. Como siempre.
MP
Esperar que los periodistas estrella del garquismo clarinete/nazión con sus satĆ©lites radiales y televisivos dijera las cosas como son, estaba lista. AĆŗn en el ocaso, Lilita sigue siendo una critaura de invención mediĆ”tica, protegida por sus hacedores, impune ante las cĆ”maras. Margarita no es boluda. TenĆa que pegar ella. Nadie mĆ”s se iba a animar.
Le pegó bien, a las patas. Sin estridencias, la colocó en un lugar polĆticamente inadmisible: tanto tiempo jodiendo con el dichoso diĆ”logo y ahora... Cuando lo hizo, el cobardón de Cleto la siguió. No iba a primerear, pero ahora, que Marga se habĆa tirado a la pileta, podĆa criticar sin miedo. Lo hizo. Ella no los escuchó, porque estaba de vacaciones en Disney.
Elisa Carrió construyó su carrera polĆtica (su estrellato polĆtico, en realidad) en base a un denuncismo contumaz. Eso la hizo atractiva para la fauna mediĆ”tica, quienes pagaron con instalación de imagen su resonantes tĆtulos para juntar rating. Muchos quedaron en deuda con ella, estrellados en su estrellato (Lanata el primero) y le son fieles contra viento y marea.
Sus viejos patrones polĆticos (AlfonsĆn, Moreau, Storani o el mismo Coti) se sentĆan molestos con su mesiĆ”nica manĆa denunciatoria. PolĆticos experimentados, los capangas radicales entedieron antes que nadie que un personaje como ella es antisistema por definición. Que Carrió jamĆ”s iba a ser presidenta y que, en consecuencia, iba a torpedear a cualquier gobierno, propio o ajeno. Porque en el fondo, ningĆŗn gobierno serĆa "propio" para ella y que su existencia polĆtica tenĆa como Ćŗnica razón de ser la comisión de hechos mediĆ”ticos. Despectivamente la llamaron "testimonial".
NĆ©stor Kirchner probó el amargo gusto de su forma de hacer polĆtica. Mientras fue un simple gobernador, ella se le acercó. En cuanto fue presidente, se le volvió en contra como un animal rabioso. HabĆa ocurrido con la Alianza antes. Y ocurrirĆ” despuĆ©s, tambiĆ©n. Por eso Cristina FernĆ”ndez legisladora podĆa ser amiga y aliada de Carrió, pero Cristina FernĆ”ndez presidenta es una harpĆa corrupta que debe ir presa.
AsĆ hace polĆtica esta mujer.
Hay mĆ”s. Carrió no entiende la polĆtica como construcción. Su concepto es el de la secta. Esto es, prefiere rodearse de un grupito de fanĆ”ticos incondicionales, seguidores sin objeciones, a conducir un colectivo en el que su liderazgo pueda ser, eventualmente, cuestionado. Para los fanĆ”ticos, ella serĆ” siempre la Ćŗnica lĆder. Ese es el Mondo Carrió.
De ahĆ que se rodee de personajes menores, sin entidad propia. AdriĆ”n PĆ©rez, Patricia Bullrich, Alfonso Prat, son cuatro de copas que no tienen vida propia en la polĆtica. Existen por ella. Y en cuanto alguno que duerme bajo su ala muestra amago de crecer, cae bajo su instantĆ”neo desagrado.
Es por esto que hoy a Elisa Carrió el destino del ACyS le importa menos que cero. La alianza polĆtica (armada brancaleone) fracasó en la Capital, donde era ella quien debĆa arrastrar los votos. Tal vez sus socios radicales no le perdonen no haber querido competir con el macrismo. En cualquier caso, ella rehĆŗsa pomposamente al diĆ”logo con el gobierno, no sólo porque el diĆ”logo le importa un carajo, conceptualmente hablando, sino que es una manera eficaz de dinamitar (otra vez, y van...) el espacio polĆtico en el que ya no se halla cómoda, porque su tarea ha sido cuestionada y en donde ya no se la considera "candidata natural" a la presidencia.
Hizo bien Margarita en marcarle la cancha, pero hizo lo que Lilita quiso que hiciera. Romper, dejarla en el papel de vĆctima sacrificada en el altar de la RepĆŗblica que tan bien le sale delante del fiel Nelson Castro. Pero lo hizo, al menos. Habla de su entidad polĆtica.
Carrió volverÔ de Disney con otra secta en formación. Las molestias de la democracia la tienen sin cuidado. TendrÔ cÔmara, sonrisas y ninguna repregunta. Como siempre.
MP



6 comentarios:
imaginate a la propia carrió si un dĆa gana una elección!
Te acordĆ”s cuando defendĆa a Margarita, es de lo mejor de la oposición, sigo creyendo.
Veo la idea, creo que es en verdad cierto. Parte de lo que se ha dicho pero lo que no se ha dicho. Es que la manĆa por los medios estĆ” en todos los polĆticos.
De alguna manera tenemos que decir que la GORDA representa aun grupo de gente que no hace polĆtica pero hace quilombo, el el mismo caso del Gordito de Entre RĆos. No se si es la Ćŗnica que vive de esto. Creo igual para imĆ”genes deformadas y sin sentido tenemos a la seƱora de la silla.
Macri mismo hace uso de estas mujeres mesianicas, o locas o sacrificadas. Tendriamos que verlo en un fenomeno mas grande. Creo que lo del dialogo serĆa interesante si como el debate donde Gaby se quedó sin ideas, se hiciera lo mismo en Canal 7 o en cadena nacional. A ver de que se trata ese dialogo ¿no?
Es evidente que tenemos el sensacionalismo instalado. Pero no por ello la gorda es menos "artificial" que la gripe A u otras cosas que desesperan a los adictos por los medios.
"Queremos concientizar a la comunidad internacional de lo que estĆ” pasando en la Argentina", dijo Carrió antes de partir a EEUU a principios de este aƱo, desde donde ventiló las supuestas irregularidades que suceden en nuestro PaĆs..
¿CuĆ”les? SegĆŗn quien denuncia, son: robo sistemĆ”tico de boletas opositoras, presidentes de mesa sin capacitación o que directamente respondĆan al kirchnerismo y miles de personas que tuvieron que volver a su casa sin votar.
En su denuncia, la jefa de la CC le pide a la OEA que mande al paĆs una misión de observadores para las elecciones legislativas de este aƱo. Pero desconoce que ese pedido es facultad gubernamental (que obviamente se gestionó y tuvimos veedores internacionales)
Pero como en esta última elección no arrasaron los votos K, se le olvidÔron las acusaciones de fraude, o de escasa capacitación de las autoridades de mesa... Y fue patético verla festejar, cuando estuvo tan lejos de ganar las elecciones.
(Cosas vederes, Sancho, que non crederes...)
Saludos
Mario impecable, mÔs allÔ y mÔs acÔ de todo Carrió a la hora del diÔlogo estÔ en Disney... eso lo dice todo. Yo creo que es una gorila y ademÔs la democracia le importa un carajo.
Ella no puede dialogar con nadie, como vos bien lo decĆs. Solo con cuatro de copas que no le van a discutir nada...
En fin esta actitud mÔs antidemocrÔtica imposible y es extensivo para cualquiera que no vaya al diÔlogo o lo critique antes de haber sacado una conclusión. saludos compañero!!! mery
Carrio es solo igual a si misma: mesiƔnica, denunciadora de lo que nadie entiende que, una politica qe se queda pedaleando en el vacio..
Disney le va a hacer barbaro... De paso que cuente como se pago el viaje.. el de ella y de los que fueron con ella!
Por que la Historia del Instituto Hana Arendt ya viene sonando a mentira, una mƔs, de las que os vienen vendiendo...
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