
La Mesa directiva de la Coalición Cívica Libertadora, para el caso, soldaditos de cerrada obediencia a los caprichos de Elisa Carrió, salió con todo a pegarle a Margarita Stolbizer. La razón formal (a esto hemos llegado) es criticarle su inclinación al diálogo con el gobierno, algo que la CCL viene bombardeando desde el principio (en concordancia con la mesa de enlace agrogarca, ¿casualidad?). A estas alturas, en aplicación a rajatabla del Teorema de Baglini, los acólitos de Lilita representan el gorilismo más cerril, junto con la patronal agraria: el sostener como único programa el "dejen en paz al campo", lo que significa "cero retenciones, liberación de exportaciones, liberación de precios hacia el mercado interno y política fiscal deficitaria compensada con endeudamiento externo vía FMI", es el programa de quien sabe que NUNCA va a gobernar. Basta ver a los amigos radicales, con alguna posibilidad en lontananza de la mano de Cleto (hasta que los cague también a ellos... por segunda vez), quienes ya son infinitamente más cautos con la sintonía fina frente al reclamo sojero de "eliminar las retenciones".
Como se ha dicho ya muchas veces, soltar toda esa sarta de pelotudeces liberales les sale gratis, hoy por hoy a los lilitos. En ese contexto, la actitud destituyente tiene el mismo costo cero. Son antisitema, siempre estarán en la oposición. Eso se retraduce políticamente en "a la carga, Barracas".
El tema con Margarita es otro. La dirigente bonaerense, con militancia real , entidad propia y poder territorial, no sintoniza con la obediencia obligada que exige Carrió para estar en su partido. Visto desde el lado estrictamente político, se puede decir que para compartir el espacio carriotista hay que ser un cuatro de copas, un cero a la izquierda sin vuelo propio, que habla, piensa y vota en el congreso según los humores ováricos de la líder de la secta. En cuanto alguien presenta algún mínimo signo de independencia de criterio, adiós. Eso pasa con Margarita.
Quien salió a pegarle, Bullrich (así como Iglesias o Pérez), es personaje que existe políticamente por Carrió, sin ella no es. De allí su fidelidad canina hacia la señora. En ese marco, Stolbizer no cierra por ningún lado. Encima cometió el peor pecado "cívico", ese que NO tiene perdón: criticó en público a Lilita.
En el diario agrogarca La Nación, se cierra la nota sobre este asunto con una frase de un anónimo operador Libertador, quien refiere a la espada de Damocles que todos ellos tienen sobre sus cabezas: "vamos a ver cómo viene Lilita", de sus vacaciones.
Volverá con el hacha en la mano, furibunda como siempre, aunque desparramando ese mensaje esquizofrénico de paz con que intoxica a propios y extraños desde sus programas amigos. Volverá a recuperar la virtualidad de su propia condición política, derrotada en la urnas pero triunfadora en los Medios, a sabotear la democracia nacional como lo hace con la democracia interna que nunca hubo en los espacios políticos que condujo.
MP
Como se ha dicho ya muchas veces, soltar toda esa sarta de pelotudeces liberales les sale gratis, hoy por hoy a los lilitos. En ese contexto, la actitud destituyente tiene el mismo costo cero. Son antisitema, siempre estarán en la oposición. Eso se retraduce políticamente en "a la carga, Barracas".
El tema con Margarita es otro. La dirigente bonaerense, con militancia real , entidad propia y poder territorial, no sintoniza con la obediencia obligada que exige Carrió para estar en su partido. Visto desde el lado estrictamente político, se puede decir que para compartir el espacio carriotista hay que ser un cuatro de copas, un cero a la izquierda sin vuelo propio, que habla, piensa y vota en el congreso según los humores ováricos de la líder de la secta. En cuanto alguien presenta algún mínimo signo de independencia de criterio, adiós. Eso pasa con Margarita.
Quien salió a pegarle, Bullrich (así como Iglesias o Pérez), es personaje que existe políticamente por Carrió, sin ella no es. De allí su fidelidad canina hacia la señora. En ese marco, Stolbizer no cierra por ningún lado. Encima cometió el peor pecado "cívico", ese que NO tiene perdón: criticó en público a Lilita.
En el diario agrogarca La Nación, se cierra la nota sobre este asunto con una frase de un anónimo operador Libertador, quien refiere a la espada de Damocles que todos ellos tienen sobre sus cabezas: "vamos a ver cómo viene Lilita", de sus vacaciones.
Volverá con el hacha en la mano, furibunda como siempre, aunque desparramando ese mensaje esquizofrénico de paz con que intoxica a propios y extraños desde sus programas amigos. Volverá a recuperar la virtualidad de su propia condición política, derrotada en la urnas pero triunfadora en los Medios, a sabotear la democracia nacional como lo hace con la democracia interna que nunca hubo en los espacios políticos que condujo.
MP
5 comentarios:
Es tan extraño q Margarita sea la unica gorilaza con la q se puede hablar 5 minutos.
Pero vamos bien, con las proximas generaciones de orates podremos hablar 10 minutos.
JAJA Totalmente, sí.
Bullrich siempre en su papel de hacer los trabajos sucios para la gorda. Se van a quedar sin nada
Me gano de mano el mauri ,bueh ,queda dicho.
Saaludos.
Margarita dixit:
"Siento que Patricia (Bullrich) quiere atarme con una cadenita a la pata de la mesa y yo creo que esto es falta de comprensión respecto de un momento que está viviendo la Argentina".
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