El Gobierno oculta hace un año datos clave para el campo
05:09
La Secretaría de Agricultura dejó de difundir cifras sobre la exportación de carnes, siembra, operaciones comerciales y producción de leche. Lo denuncian las Bolsas de Cereales. Así, unos pocos funcionarios controlan información relevante.
Por: Matías Longoni
A partir del conflicto con el campo, la Secretaría de Agricultura parece haberse convertido en un nuevo INDEC. Las autoridades interrumpieron la publicación de al menos quince series estadísticas sobre la producción y el comercio de los bienes agropecuarios. El desangre informativo es tan grande que la Argentina, uno de los grandes productores mundiales de alimentos, no cuenta en este momento y desde hace un año con datos confiables de su principal sector productivo.
"Esto es una caza de brujas", relató ayer a Clarín, una técnica que hizo toda su carrera en el organismo y a la que ahora le han quitado hasta la oficina. Como en el INDEC, muchos funcionarios han sido desplazados de sus cargos y quedaron sin funciones. Y hasta áreas completas, como la de Estimaciones Agrícolas, con 100 trabajadores en su haber, permanecen a la deriva. Su pecado fue informar, en marzo pasado, que la sequía hacía estragos en los cultivos. Por orden del secretario Carlos Cheppi desde entonces no se publica más nada y el país no tiene dato oficial de sus cosechas.
Pero el gran demoledor de la estadística productiva fue el actual titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. En abril de 2008, en plena guerra con el agro, fue designado al frente de la ONCCA. A la par de montar un nuevo régimen para la exportación de carne, lácteos y granos, Echegaray se apropió de todo el flujo estadístico sobre la operatoria comercial de esos sectores.
En el sector agrícola, que moviliza US$ 30.000 millones al año, dejaron de publicarse desde 2008 datos claves, como las compras de granos por parte de molinos, aceiteras y exportadores; la evolución de los embarques; y hasta los stocks que hay en el campo. En el país de la soja, nadie sabe cuánta soja queda y quién la tiene.
"No tenemos datos de área, ni de rinde, ni de producción. No hay datos de stocks, ni datos de compras y ventas", se quejó el analista Gustavo López. En tal desconcierto se puede escuchar de todo. La ministra Débora Giorgi, por caso, vaticinó una cosecha de 96 millones de toneladas, cuando todos los expertos pronostican 80 millones.
Las Bolsas de Cereales, en Buenos Aires y Rosario denunciaron esta situación e intentan suplir con estudios propios los datos que el Estado hoy oculta.
Sin una contraparte oficial, hasta el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) ahora busca en esas entidades privadas los datos que ya no publica Agricultura. En Chicago resulta invalorable la información que en la Argentina se destruye.
En el negocio de la carne la situación es semejante. Desde 2008 no se conoce cuántas vacas se matan y en qué frigoríficos. La ONCCA ahora sólo informa un valor global, con meses de atraso. Cosa insólita, tampoco hay datos sobre qué empresas se benefician con los permisos de exportación de carne. Es decir, el Estado beneficia a alguien pero no dice a quién. "Esto es peor que el INDEC, porque se impide a todo el sector tomar decisiones en función de lo que realmente ocurre", criticó Miguel Schiaritti, de CICCRA.
En momentos de crisis lechera, parece un pecado la destrucción de los datos públicos sobre el sector. Pero hace un año también se discontinuó la publicación del Precio de Referencia para la leche. De ese valor oficial se valían los tamberos para defender su producción.
Un ex funcionario ensayó una explicación: "Al no publicar datos desagregados, ahora pueden dibujar los resultados, aunque ya nadie cree nada. Pero hay consecuencias graves, crece la incertidumbre en el mercado y se reducen los valores pagados al productor ".
34
Son las delegaciones en el interior para buscar datos.
12
Son los programas en marcha para desarrollo rural.
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Esta es la nota mafiosa que Oscurín pone en su edición de hoy bajo la firma de un sicario cualquiera y cuyo objetivo, como se ha propuesto en el post anterior, no es otro que provocar caos social en vendetta por la quita de un tercio de los ingresos del monopolio en concepto de fútbol. Roto el culo de estos muchachos por la movida maestra de Kirchner e inermes para protestar, más allá de los rebuznos de sus políticos empleadillos, buscan la solución mafiosa.
Dicho esto y bien a la vista la intención de este medio terrorista, desde aquí acompañamos esta luminosa intención de los Magnetto's boys por la verdad y contra el ocultamiento de datos hacia el "pobre" sector agrogarca.
Vamos a blanquear:
Digamos cuánto gana de verdad esta gente del agro.
Digamos cuales son sus ingresos,
cuánto aportan por Ganancias,
cuánto por Bienes Personales,
cuánto aportan en contribuciones patronales,
cuánto ganan los peones,
cuál es el índice de trabajo en negro,
cuál es el nivel de trabajo infantil,
cuánta la sobreexplotación de horas de trabajo
Empecemos por ahí. Publiquemos TODOS los datos.
Vamos Oscurín, sacale las telerañas al código de ética.
MP
"Esto es una caza de brujas", relató ayer a Clarín, una técnica que hizo toda su carrera en el organismo y a la que ahora le han quitado hasta la oficina. Como en el INDEC, muchos funcionarios han sido desplazados de sus cargos y quedaron sin funciones. Y hasta áreas completas, como la de Estimaciones Agrícolas, con 100 trabajadores en su haber, permanecen a la deriva. Su pecado fue informar, en marzo pasado, que la sequía hacía estragos en los cultivos. Por orden del secretario Carlos Cheppi desde entonces no se publica más nada y el país no tiene dato oficial de sus cosechas.
Pero el gran demoledor de la estadística productiva fue el actual titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. En abril de 2008, en plena guerra con el agro, fue designado al frente de la ONCCA. A la par de montar un nuevo régimen para la exportación de carne, lácteos y granos, Echegaray se apropió de todo el flujo estadístico sobre la operatoria comercial de esos sectores.
En el sector agrícola, que moviliza US$ 30.000 millones al año, dejaron de publicarse desde 2008 datos claves, como las compras de granos por parte de molinos, aceiteras y exportadores; la evolución de los embarques; y hasta los stocks que hay en el campo. En el país de la soja, nadie sabe cuánta soja queda y quién la tiene.
"No tenemos datos de área, ni de rinde, ni de producción. No hay datos de stocks, ni datos de compras y ventas", se quejó el analista Gustavo López. En tal desconcierto se puede escuchar de todo. La ministra Débora Giorgi, por caso, vaticinó una cosecha de 96 millones de toneladas, cuando todos los expertos pronostican 80 millones.
Las Bolsas de Cereales, en Buenos Aires y Rosario denunciaron esta situación e intentan suplir con estudios propios los datos que el Estado hoy oculta.
Sin una contraparte oficial, hasta el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) ahora busca en esas entidades privadas los datos que ya no publica Agricultura. En Chicago resulta invalorable la información que en la Argentina se destruye.
En el negocio de la carne la situación es semejante. Desde 2008 no se conoce cuántas vacas se matan y en qué frigoríficos. La ONCCA ahora sólo informa un valor global, con meses de atraso. Cosa insólita, tampoco hay datos sobre qué empresas se benefician con los permisos de exportación de carne. Es decir, el Estado beneficia a alguien pero no dice a quién. "Esto es peor que el INDEC, porque se impide a todo el sector tomar decisiones en función de lo que realmente ocurre", criticó Miguel Schiaritti, de CICCRA.
En momentos de crisis lechera, parece un pecado la destrucción de los datos públicos sobre el sector. Pero hace un año también se discontinuó la publicación del Precio de Referencia para la leche. De ese valor oficial se valían los tamberos para defender su producción.
Un ex funcionario ensayó una explicación: "Al no publicar datos desagregados, ahora pueden dibujar los resultados, aunque ya nadie cree nada. Pero hay consecuencias graves, crece la incertidumbre en el mercado y se reducen los valores pagados al productor ".
34
Son las delegaciones en el interior para buscar datos.
12
Son los programas en marcha para desarrollo rural.
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Esta es la nota mafiosa que Oscurín pone en su edición de hoy bajo la firma de un sicario cualquiera y cuyo objetivo, como se ha propuesto en el post anterior, no es otro que provocar caos social en vendetta por la quita de un tercio de los ingresos del monopolio en concepto de fútbol. Roto el culo de estos muchachos por la movida maestra de Kirchner e inermes para protestar, más allá de los rebuznos de sus políticos empleadillos, buscan la solución mafiosa.
Dicho esto y bien a la vista la intención de este medio terrorista, desde aquí acompañamos esta luminosa intención de los Magnetto's boys por la verdad y contra el ocultamiento de datos hacia el "pobre" sector agrogarca.
Vamos a blanquear:
Digamos cuánto gana de verdad esta gente del agro.
Digamos cuales son sus ingresos,
cuánto aportan por Ganancias,
cuánto por Bienes Personales,
cuánto aportan en contribuciones patronales,
cuánto ganan los peones,
cuál es el índice de trabajo en negro,
cuál es el nivel de trabajo infantil,
cuánta la sobreexplotación de horas de trabajo
Empecemos por ahí. Publiquemos TODOS los datos.
Vamos Oscurín, sacale las telerañas al código de ética.
MP
4 comentarios:
Mario compañero ...creo que estás dando en la tecla. Uno de los laburos que más nos compete en estos momentos parece ser la contrainformación simultánea y atajar y dar vuelta los rebotes informativos debido a la lluvia de "vendettas" comunicacionales conque los Magnetto's Boys como los llamás nos van a bombardear sistemáticamente de ahora en más, quizás más que antes.
Un abrazo peronista, Coco.
Eyy... muy bueno el blog. Luchando contra el agro. Los invito a pasar por nuestro blog, donde el agroboy (no sé si lo conocen, atiende por el nombre de Elemaco) esta armando la red de blogs... valen todos los aportes:
http://econserialcronico.blogspot.com/2009/08/la-blogosfera-argentina-20.html
Saludos!
Mario, yo trabajo en un organismo que posee datos del agro, casualmente me dedico a proporcionar información siempre y cuando se solicite con fundamento.
Nadie me mandó a no darla.
No están destruidos los datos porque están en sistemas con los que se trabaja a diario.
Otro datito ya que estamos un poquito más viejo, en mi trabajo nunca se dejaron de habilitar frigoríficos, depósitos, empresas de alimentos balanceados para dar de comer a los animales de feed lot. y así podría seguir....desde el conflicto agrario, no se redujo el trabajo. y puedo asegurar que no se redujeron las habilitaciones de plantas frigoríficas, y todo tipo de emprendimientos como te nombraba, esto me parece tan burdo, tan petardista.
No lo entiendo, no resiste el menor análisis.
En general esos datos deben ser solicitados a instancia de parte o con razón suficiente. Pero de ninguna manera es que no existen.
Ahora si piensan que los trabajadores del sector nos pasamos casi histéricamente documentando todo, porque así se nos solicita, no significa que sea para que venga cualquiera a desinformar con las estadísticas que produce el Estado. En esta se fueron al carajo, las documentaciones y estudios realizados no pueden ser utilizados con cualquier fin.
cariños compañero !!!
Que mediocres, no piensan el daño que le hace al pais la falta de estadisticas, Deben creer que la fuga de capitales es un complot anti K.
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