Este muy buen post del Ingeniero, provocó el siguiente comentario de mi parte:
"Mi impresión es que juega a dos bandas. Por un lado intenta volver a recuperar el aparato, cosa que le resultará difícil mientras el kirchnerismo siga en el poder. Aún así, el grupete del residual menemismo que formará, saldrá básicamente a recoger heridos. Tendrá un carácter claramente de derechas, muy vandorista y no podrá evitar que sus referentes sean espanta-votos como Barrionuevo, Mercuri, Atanasoff o Juanjo Alvarez. Todos demasiado quemados. En cualquier caso, Duhalde sabe una cosa segura: él mismo nunca volverá a sentarse en el sillón de Rivadavia. Siempre tendrá que elegir un vicario y esconderse. Y eso es el punto débil de su armado: los vicarios se dan vuelta. La otra banda, es apostar a consolidar a De Narvaez como candidato a gobernador de la PBA y a Cobos en la Nación. Esto consolidaría la alianza que tiene de hecho con la derecha tradicional no peronista y ayudaría a lavar la imagen de golpista que le quedó de 2001, constituyendose en garante de la finalización normal de un gobierno radical o sencillamente no-peronista. Y eso le serviría además, para proyectarse como hombre "de consenso" para el turno de 2015."
Es la opinión de Sbariggi que igualmente Duhalde irá de manera personal por la conducción del PJ PBA. Esto es posible. De cualquier manera, y entendiendo que el conocimiento que él tiene del desarrollo político bonaerense es infinitamente más acabado que el mío, cabe preguntarse qué clase de peronismo reunirá a su alrededor en ex balñero lomense, algo de lo que ya he referido en mi comentario, más arriba.
Entiendo que Duhalde ha quedado encorsetado en el más básico conservadurismo, de sesgo patronal agroexportador, con la necesaria pátina de "peronismo" como para edificar aparato y juntar así heridos ex kirchneristas. Hoy por hoy, el "peronismo" duhaldista se encarna en un eje de derechas articulado sobre Solá, De Narváez-Macri, Reutemann y en menor medida Schiaretti por el lado meramente político. De toda esta lista, Duhalde sabe que no puede sacar un sólo presidenciable pasable. Por eso sospecho, sin mayor fundamento que la intuición, que el eje derechista buscará la buena imagen de Cobos para encabezar una alianza neo conservadora que tendrá por objetivo restaurar el terreno perdido por el neoliberalismo menemista, fuertemente apoyado por el lobby empresario/estanciero.
Creo que los peronistas debemos preguntarnos qué clase de esperpento será el "peronismo" que busca rearmar Duhalde. Desde nosotros, digo.
Debemos preguntarnos si pertenecemos a un movimiento liberador y revolucionario o a un partido conservador, amigo de los estancieros y los empresarios. Si nos referenciamos en una idea de Proyecto Nacional que continúa el mismo que quedó inconcluso en 1955 o , por el contario, en un tinglado electoral que espera llegar al gobierno entongado con el radicalismo más gorila para restaurar los privilegios de los grupos de poder.
Somos un Movimiento, no un partidito lleno de caciques y sin ningún indio a la vista. Somos una conciencia en marcha y no un mero acuerdo de dirigentes sin pueblo.
Somos peronistas.
Es una desafortunadísima circunstancia que este grupo de conservadores y empresarios se haga llamar igual que nosotros.
MP
"Mi impresión es que juega a dos bandas. Por un lado intenta volver a recuperar el aparato, cosa que le resultará difícil mientras el kirchnerismo siga en el poder. Aún así, el grupete del residual menemismo que formará, saldrá básicamente a recoger heridos. Tendrá un carácter claramente de derechas, muy vandorista y no podrá evitar que sus referentes sean espanta-votos como Barrionuevo, Mercuri, Atanasoff o Juanjo Alvarez. Todos demasiado quemados. En cualquier caso, Duhalde sabe una cosa segura: él mismo nunca volverá a sentarse en el sillón de Rivadavia. Siempre tendrá que elegir un vicario y esconderse. Y eso es el punto débil de su armado: los vicarios se dan vuelta. La otra banda, es apostar a consolidar a De Narvaez como candidato a gobernador de la PBA y a Cobos en la Nación. Esto consolidaría la alianza que tiene de hecho con la derecha tradicional no peronista y ayudaría a lavar la imagen de golpista que le quedó de 2001, constituyendose en garante de la finalización normal de un gobierno radical o sencillamente no-peronista. Y eso le serviría además, para proyectarse como hombre "de consenso" para el turno de 2015."
Es la opinión de Sbariggi que igualmente Duhalde irá de manera personal por la conducción del PJ PBA. Esto es posible. De cualquier manera, y entendiendo que el conocimiento que él tiene del desarrollo político bonaerense es infinitamente más acabado que el mío, cabe preguntarse qué clase de peronismo reunirá a su alrededor en ex balñero lomense, algo de lo que ya he referido en mi comentario, más arriba.
Entiendo que Duhalde ha quedado encorsetado en el más básico conservadurismo, de sesgo patronal agroexportador, con la necesaria pátina de "peronismo" como para edificar aparato y juntar así heridos ex kirchneristas. Hoy por hoy, el "peronismo" duhaldista se encarna en un eje de derechas articulado sobre Solá, De Narváez-Macri, Reutemann y en menor medida Schiaretti por el lado meramente político. De toda esta lista, Duhalde sabe que no puede sacar un sólo presidenciable pasable. Por eso sospecho, sin mayor fundamento que la intuición, que el eje derechista buscará la buena imagen de Cobos para encabezar una alianza neo conservadora que tendrá por objetivo restaurar el terreno perdido por el neoliberalismo menemista, fuertemente apoyado por el lobby empresario/estanciero.
Creo que los peronistas debemos preguntarnos qué clase de esperpento será el "peronismo" que busca rearmar Duhalde. Desde nosotros, digo.
Debemos preguntarnos si pertenecemos a un movimiento liberador y revolucionario o a un partido conservador, amigo de los estancieros y los empresarios. Si nos referenciamos en una idea de Proyecto Nacional que continúa el mismo que quedó inconcluso en 1955 o , por el contario, en un tinglado electoral que espera llegar al gobierno entongado con el radicalismo más gorila para restaurar los privilegios de los grupos de poder.
Somos un Movimiento, no un partidito lleno de caciques y sin ningún indio a la vista. Somos una conciencia en marcha y no un mero acuerdo de dirigentes sin pueblo.
Somos peronistas.
Es una desafortunadísima circunstancia que este grupo de conservadores y empresarios se haga llamar igual que nosotros.
MP
5 comentarios:
Mario: El problema de Duhalde es que nombra un vicario y después no lo conoce más, le borra la gente de las listas, etc.
Hay algo que Duhalde percibe es que en el PJ PBA está faltando política. Había si, pero luego del 28 J se está barajando y dando de nuevo y por más prensa que tenga, él es uno más de todos los armados que se están haciendo como el de Massa, Scioli y algo fundamental: el armado político-sindical de Moyano.
Duhalde quiere terciar en esa pelea con los conocidos de siempre que el Colo no quiso.
Un abrazo.
Verdad. Y sostengo que lo único que puede es armar una corriente claramente de derecha, basada en el MPA (Movimiento Pesificador Asimetrico).
Un saludo Néstor
Habria que empezar a desterrar el famoso: "Peronistas somos todos", detrás de esa frase se colaron un cumulo de impresentables...
Saludos
P
V
Mario, te agrego algo mas: ¿sabés como piensan festejar el 17 de octubre el PJ capital? nada de chori ni acto ni plaza ni un carajo de sentimiento popular: una cena a 100p el cubierto, que tul?
Es como vos decís, es una desafortunadísima circunstancia que este grupo de conservadores y empresarios se haga llamar igual que nosotros. Pero esto hay que empezarlo a zanjar, porque quedó demostrado que ya no podemos encolumnarnos atrás de cualquier cagatintas y que diga "Yo soy PJ". La última muestra del botón está en el '89 y disfrutando de las bondades riojanas.
Saludos.
Es eso, Diego. El PJ es apenas una maquinaria electoral de dudosa efectividad. La militancia es el Movimiento. El peronismo verdadero no es ni puede ser una mera rosca dirigencial.
Abrazo
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