16 septiembre 2009

FECHAS QUE FESTEJA LA MUERTE


Entre ayer y hoy, la muerte está de festejo. Es una de esas efemérides que más le gusta celebrar a la huesuda.
Cronológicamente, el 16 de septiembre de 1955, la muerte celebró un triunfo que había comenzado con el ataque terrorista de tres meses antes, cuando cayó sobre 400 inocentes en forma de metralla y de bombas, sobre la Plaza de Mayo y la ciudad abierta e indefensa de Buenos Aires. Los frutos muertos de ese árbol horrible plantado por las balas del 16 de junio, los cosechó en septiembre, un día como hoy, cuando la reacción conservadora alzó en Córdoba su mano armada y perpetró un golpe de venganza contra el pueblo argentino. Del vientre podrido de la restauración antipopular nació la revolución fusiladora, llamada falsamente "libertadora", cuando lo único que liberó fue la angurria oligárquica del distribucionismo peronista. Festejó la muerte los fusilados de 1956, asesinados en basurales o en un penal sombrío en nombre de la libertad. Festejó el asesinato de la Constitución Nacional y de la democracia popular. Fue un día de gloria para la muerte. El inicio de una época de grandes logros.

El 16 de septiembre de 1976 volvió festejar con alegría salvaje. Ese día la dictadura de Videla, Massera y Agosti, cabeza de unas fuerzas armadas que eran las mismas que habían perpretrado 1955, capturaron, torturaron y desaparecieron a unos pibitos de La Plata que pedían un boleto estudiantil diferenciado. Ese tributo a la muerte era un comienzo de algo infinitamente más oscuro y terrible.

Y un día como el de ayer, en 1980, la misma dictadura asesinaba al derecho ciudadano a la información con el decreto-ley de Radiodifusión, que protege los derechos de los monopolios antidemocráticos de la información en desmedro de los derechos del pueblo.

Por eso es importante, simbólico e histórico que hoy se esté tratando en Diputados el proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales que democratizará ese agujero negro donde florecieron los monopolios y oligopolios que dominan la opinión pública. No podemos volver a la vida a los asesinados, a los fusilados o a los desaparecidos. Pero podemos buscar la justicia que castigue a los que las cometieron. Lo que sí podemos hacer es consolidar la democracia de los argentinos destruyendo para siempre esa hidra maldita que son los monopolios informativos.
Y lo haremos. Empezamos hoy. Por los que no están, los que cayeron luchando por la democracia, por los que vendrán, a quienes entregaremos un país mejor, sin esta aberración a la que vamos a deshacer con esta ley.
En estas fechas dolorosas, triunfaremos sobre esa muerte que tiene tantas caras y tantos medios a su servicio. Y será un triunfo para la vida.
MP

1 comentarios:

Mery dijo...

Impecable, te zarpaste, me hiciste llorar, también tener más fuerzas para seguir...saludos

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