
Después de que la senadora por Corrientes María Dora Sanchez fuera apretada brutalmente en público por el servicio Ernesto TNembaum, en el aire de radio mitre, aguantadero del monopolio Clarín, por el delito de haber votado a favor de la ley de Servicios Audiovisuales en el Senado de la Nación, la otra parte de la ofensiva será encabezada por el senador Gerardo Morales con una denuncia judicial contra la poco brillante legisladora. Leemos en el Semanario Parlamentario:
"Yo, como presidente de la Unión Cívica Radical, no puedo dejar pasar lo que ha ocurrido". Esas fueron las palabras con las que Gerardo Morales arrancó su embestida contra su correligionaria María Dora Sánchez en pleno discurso en el recinto. Empero, aclaró allí que no había manera de sancionarla dentro del partido, ya que la legisladora correntina ya no forma parte de la UCR, por lo que pidió una cuestión de privilegio contra ella y extendió el pedido a recurrir a la Justicia, mencionando la palabra "cohecho". Ahora confirmó esa alternativa y dijo que el partido denunciará a Sánchez por considerar que existió en su caso el delito de "cohecho pasivo". Morales informó que ya pidió a la Secretaría Parlamentaria que se remita al fiscal de turno la versión taquigráfica, porque "para nosotros habría la comisión de un delito cohecho pasivo". Según el senador jujeño, ese delito estaría fundado en el cambio del voto que la propia Sánchez anunció, "a cambio de remesas para su provincia" y señaló que esa actitud está penada por leyes nacionales e interamericanas. El senador Morales contó que Anahí Sánchez "venía votando todas las posiciones de la oposición", además de haber anunciado que votaría en contra de ley", por lo que consideró un hecho que suma a las sospechas de "cohecho". En diálogo con Radio El Mundo, Morales contó que "esta semana esperamos la versión taquigráfica para ver si cometió un delito, pero para nosotros sí lo cometió cuando admite que es por plata para la provincia". "No es un tema que hay que dejar pasar", apuntó el jefe del radicalismo, advirtiendo que "si no, todo el mundo se da vuelta".
Transparente, el senador Morales. No es "la ética" lo que le importa, sino la deserción. Además, al albo dirigente radical, que formó parte del gobierno aliancista que destruyó al país y compró con sobornos una ley de flexibilización laboral, le recordaremos amigablemente su propia verguenza perdida con un artículo del diario Clarín, su actual objeto de devoción:
La causa por el pago de sobornos en el Senado tiene una historia de más de cinco años:
• El 29 de marzo de 2000 el entonces ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, según varios sindicalistas, dijo tener "la Banelco" para comprar el voto de los legisladores del PJ. Un mes después se aprobó la ley. En julio, Antonio Cafiero pidió al Senado una investigación.
• Al mes siguiente, el 15 de agosto, el entonces vicepresidente, Carlos "Chacho" Alvarez, difundió un anónimo con un detalle sobre esos sobornos.
• El 28 de agosto, Cafiero declaró ante el primer juez del caso, Carlos Liporaci, y dio los nombres de tres legisladores del PJ. Dos días después, el salteño Emilio Cantarero fue señalado como el senador que admitió haber cobrado el soborno.
• En setiembre Liporaci pidió el desafuero de 8 senadores. El escándalo se agravó el 6 de octubre, cuando Alvarez renunció a la vicepresidencia. El presidente Fernando de la Rúa confirmó en el Gabinete a los funcionarios cuestionados por Alvarez: Flamarique y el jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes.
• El 20 de octubre, Santibañes se fue. El 6 de noviembre, el secretario parlamentario del Senado, Mario Pontaquarto, negó ante el juez haber pagado los sobornos. La causa se paralizó.
Tres años después, el "arrepentido" Mario Pontaquarto admitió haber sido quien pagó los cinco millones de pesos que le entregó la SIDE.
El policía bueno, Morales, lleva las cosas "ordenadamente" por la vía judicial.
El policía malo, TNemabum, lleva las cosas en interrogatorios brutales, en donde despliega su condición asumida de servicio del Monopolio, por ahora sin picana.
Estilo Clarín.
MP
"Yo, como presidente de la Unión Cívica Radical, no puedo dejar pasar lo que ha ocurrido". Esas fueron las palabras con las que Gerardo Morales arrancó su embestida contra su correligionaria María Dora Sánchez en pleno discurso en el recinto. Empero, aclaró allí que no había manera de sancionarla dentro del partido, ya que la legisladora correntina ya no forma parte de la UCR, por lo que pidió una cuestión de privilegio contra ella y extendió el pedido a recurrir a la Justicia, mencionando la palabra "cohecho". Ahora confirmó esa alternativa y dijo que el partido denunciará a Sánchez por considerar que existió en su caso el delito de "cohecho pasivo". Morales informó que ya pidió a la Secretaría Parlamentaria que se remita al fiscal de turno la versión taquigráfica, porque "para nosotros habría la comisión de un delito cohecho pasivo". Según el senador jujeño, ese delito estaría fundado en el cambio del voto que la propia Sánchez anunció, "a cambio de remesas para su provincia" y señaló que esa actitud está penada por leyes nacionales e interamericanas. El senador Morales contó que Anahí Sánchez "venía votando todas las posiciones de la oposición", además de haber anunciado que votaría en contra de ley", por lo que consideró un hecho que suma a las sospechas de "cohecho". En diálogo con Radio El Mundo, Morales contó que "esta semana esperamos la versión taquigráfica para ver si cometió un delito, pero para nosotros sí lo cometió cuando admite que es por plata para la provincia". "No es un tema que hay que dejar pasar", apuntó el jefe del radicalismo, advirtiendo que "si no, todo el mundo se da vuelta".
Transparente, el senador Morales. No es "la ética" lo que le importa, sino la deserción. Además, al albo dirigente radical, que formó parte del gobierno aliancista que destruyó al país y compró con sobornos una ley de flexibilización laboral, le recordaremos amigablemente su propia verguenza perdida con un artículo del diario Clarín, su actual objeto de devoción:
La causa por el pago de sobornos en el Senado tiene una historia de más de cinco años:
• El 29 de marzo de 2000 el entonces ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, según varios sindicalistas, dijo tener "la Banelco" para comprar el voto de los legisladores del PJ. Un mes después se aprobó la ley. En julio, Antonio Cafiero pidió al Senado una investigación.
• Al mes siguiente, el 15 de agosto, el entonces vicepresidente, Carlos "Chacho" Alvarez, difundió un anónimo con un detalle sobre esos sobornos.
• El 28 de agosto, Cafiero declaró ante el primer juez del caso, Carlos Liporaci, y dio los nombres de tres legisladores del PJ. Dos días después, el salteño Emilio Cantarero fue señalado como el senador que admitió haber cobrado el soborno.
• En setiembre Liporaci pidió el desafuero de 8 senadores. El escándalo se agravó el 6 de octubre, cuando Alvarez renunció a la vicepresidencia. El presidente Fernando de la Rúa confirmó en el Gabinete a los funcionarios cuestionados por Alvarez: Flamarique y el jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes.
• El 20 de octubre, Santibañes se fue. El 6 de noviembre, el secretario parlamentario del Senado, Mario Pontaquarto, negó ante el juez haber pagado los sobornos. La causa se paralizó.
Tres años después, el "arrepentido" Mario Pontaquarto admitió haber sido quien pagó los cinco millones de pesos que le entregó la SIDE.
El policía bueno, Morales, lleva las cosas "ordenadamente" por la vía judicial.
El policía malo, TNemabum, lleva las cosas en interrogatorios brutales, en donde despliega su condición asumida de servicio del Monopolio, por ahora sin picana.
Estilo Clarín.
MP
5 comentarios:
Es como dice Eduardo Galeano:
“Ya no es necesario que los fines justifiquen los medios. Ahora, los medios, los medios masivos de comunicación, justifican los fines de un sistema de poder que impone sus valores en escala planetaria.
El Ministerio de Educación del gobierno mundial está en pocas manos.
Nunca tantos habían sido incomunicados por tan pocos”
Galeano no ha leído este post, porque si no, se hubiera referido sobre la picana... la que aún no se usa... pero...
Te saludo
Me ecantó el análisis compañero, al igual que el de mona.
La diversidad de empleados de Clarín es envidiable. Un Patti y un Etchecolatz juntitos...
Ahora se suma Figuretti Monner Sanz. El circo nunca se termina.
Ya no sos igual, ya no sos igual, sos un vigilante de la Federaaaaal (dos Minutos)
al no tener iniciativa politica a los muchachos lo unico que le queda es molestar al gobierno. que triste.
podrian presentar una ley ravolucinaria(?), pero no, nada, ni una idea.
sigan participando, haciendo daño.
QUE ARTURO COLOMBI MANDE A SU SENADORA MAS FIEL A VOTAR A FAVOR...NO ES UN MENSAJE PARA COBOS POR SU TRAICION EN LAS ELECCIONES PROVINCIALES? TENIENDO EN CUENTA DE QUE NO SE NESECITABA ESE VOTO...NO ERA DEFINITORIO. EL APRIETE DE CLARIN CONTRA SANCHEZ, NO SERA UN MENSAJE A OTROS OPOSITORES PARA QUE NO INTENTEN DESCARRILARCE? SON ALGUNAS PREGUNTAS QUE ME HAGO AL NO CERRARME EL PARA QUE EL OFICIALISMO BUSCARIA UN VOTO NO DEFINITORIO.
SALUDOS
FEDE DESDE ESQUINA
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