11 octubre 2009

UN INSTANTE EN LA VIDA


Me duele la pierna. En realidad, es más una sensación de entumecimiento. Esa puta quinta lumbar me tiene loco. Y llevo horas parado, ya perdí la cuenta. Y encima, cada tanto alguno empieza con eso de "el que no salta es un radical".
Se hace larga la noche, no termina más. Al discurso del Adolfo no le damos bola. Suenan las bandas en el escenario que está de espaldas al Congreso y algunos bailan y otros mueven los trapos. En la pantalla gigante que yo alcanzo a ver desde donde estamos, cerca de la avenida Rivadavia, el Adolfo gesticula como si tuviera razón. Circula un mate grande, culón. Rico por calentito y por amoroso. Se charla, se canta. Termina el Adolfo de hablar en el Senado. Qué al pedo, pienso. Este boludo para qué habló. Pero es el apuro que tengo, es la ansiedad que me revolotea en el estómago como una mosca enloquecida. El locutor de la radio abierta grita como si lo estuvieran matando. Ya lo mandé varias veces a la concha de su madre. No quiero escucharlo a él, pobre. Qué culpa tiene el tipo de mis nervios. Pienso en la noche de la 125, lo veo a Cobos en la pantalla y le me congelan las pelotas.
Y de vuelta "el que no salta es un radical" cuando empieza a hablar Ernesto Sanz. Les digo a los compañeros: este tipo es de cuidado, es el más lúcido de los gorilas. Anita me dice que ella cree que no es así. Me lo dice como es ella, como los son también las otras "pendencieras" del MPB, maravillosamente fanáticas, amorosamente tajantes. Y debe tener razón por eso. Por fanáticas, como Evita. Qué tanto análisis, al fin y al cabo. Qué tanto hacerse el florentino. Es el enemigo y punto. No estamos para caballerosidades.
Como un tic generacional, desde temprano tengo una parte de una canción de Silvio Rodriguez que me viene a la cabeza todo el tiempo:

Hoy mi deber era cantarle a la patria
Alzar la bandera, sumarme a la plaza
Hoy era un momento más bien optimista
Un renacimiento, un sol de conquista

Es eso, le digo una y otra vez a mi miedo. Esta noche es otra noche, esto que estamos viendo es eso por lo que trabajamos tanto. Tiene que ser diferente.
Habla Pichetto. Lo veo en la pantalla relajado, casi humorístico. Le asesta a Cleto un golpe con sorna, refuta los discursos opositores con una ironía exenta de tensión. Su voz llena los rincones de la multitud. ¿Cuántos seremos? Lo ignoro. Muchos o pocos, seguramente, dependiendo de quien cuente. Unas horas más tarde seremos, en la tapa de Clarín, el "aparato kirchnerista" movilizado a pura prebenda. ¿Qué sabrán esos idiotas de la pasión? Antes me indignaba esa descalificación, pero ahora solamente me provoca lástima. Pobre Clarín, que debe pagar cada palabra de apoyo, que debe contabilizar en el debe cada defensa, que debe calcular los costos de cada alineamiento. Letra por letra y peso por peso.
Entonces llega el momento. Se vota. Son segundos de cemento, de plomo. Se niegan a irse. La cámara enfoca el tablero en donde yo distingo solamente un montón de mosaicos rojos y verdes. Los últimos tres segundos me duran un año. Un grito se levanta como una sirena. Aprobada. 44 a 24.
Me abrazo ciego, loco. Lo abrazo a Francisco, mi hijo. A Fer, a Olga, que tanto sufre por la rodilla y por la ansiedad. Y después busco a mis compañeros. A la Tana, al Chino, a Diego, a Anita, a Silvia que aparece y llora un momento contra mi pecho. A Julián, a la Mery. A todos. Nuestros cuerpos chocan, se atraen. Somos como uno dividido en tantos que busca rearmarse, hacerse uno otra vez. En el abrazo van los días de nervio, de trabajo, de palabras y horas largas. Nos buscamos y nos necesitamos en ese momento, en ese instante en la vida porque significa una victoria buscada, deseada. Y en ese instante mágico, ya no me jode la pierna, ya no hay cansancio ni miedo. En ese momento, cuando lo llamo, ronco, desaforado a Marcelito por teléfono y le grito "ganamos" como si le estuviera diciendo "hermano", cuando suena el Himno y se alzan las manos y de pronto es un bosque de dedos en V, cuando aullamos el "o juremos con gloria morir", cuando cantamos como locos la Marcha Peronista y los ojos se llenan de lágrimas. En ese momento, me doy cuenta que no quiero que termine nunca ese momento. En ese momento, siento que las luchas de tantos, la sangre de demasiados tiene más valor que jamás. Me traspasa esa idea. Es lo que después, bastante después casi no me va a dejar dormir, a pesar del cansancio: lo hicimos. Somos parte de esta victoria.

Veinte horas después, todavía con la ronquera a cuestas, estoy mirando la tele. El canal de noticias del monopolio derrotado solamente habla de la lluvia. Arriba de la mesa tengo la cabeza del enemigo, el ejemplar de Clarín del sábado que compré antes de volver a casa, allá en Congreso. Si tenía dudas sobre lo absoluto de la victoria, bastará ver este fascículo lleno de odio y despecho. Lo tengo ahora allí, como un trofeo de guerra.
Gaby me manda un mensaje en mayúsculas sobre Martín Palermo. Yo no estaba mirando el partido. Busco. Veo el gol con el que ganamos el partido contra Perú. Ese gol bajo el telón grisáceo de la lluvia. Lo veo a Martín llorando, con la boca abierta y en cueros, bajo el agua que cae con furia. Lo veo al Diego tirarse de palomita, chapoteando en el césped inundado. Y lloro yo también cuando los veo abrazarse a los dos. Como yo mismo con los compañeros hace tan pocas horas.
Y pienso en que la historia nuestra es esto. Esta épica salvaje, de ir contra todos a la carga Barracas, de ganar en el último minuto. De nunca, jamás, declararnos vencidos.
MP

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravilloso post MP, me dejó sin palabras para el elogio.
Fue una gran noche!! para la historia.
saludos

Gaby

Radio Bemba dijo...

que bueno hermano, que emoción recordar ese momento...
que bien que nos hace estar todos juntos...
abrazo de gol... abrazo de gloria

Anónimo dijo...

Muy emocionante , el agradecimiento a ustedes , por todo lo que han hecho!!!

Tani dijo...

Hijo de puta...

Ana dijo...

La pasión es la vida más allá de todos los dolores. Eso hace la diferencia y por eso nos atacan. No lo pueden entender, tal vez ni nosotros lo podemos entender.

Gracias Mario

Jose dijo...

Que buen post

Mauri K dijo...

Jajajajajajajaja...

MOO dijo...

mira que sos!!, vengo tratando de recuperar aliento desde ese agonico gol de MI TITAN -te lo dije: este nos lleva al mundial- y ahora te me apareces con esto, domingo a la nochecita, despues de tenerme en ascuas por tu cerrado por felicidad...
mira que sos!!.
Ese llamado me sorprendió arriba del auto, sólo como un 22 tocando la bocina por Gaona... los llamaba a todos, nadie atendía, ya habia escuchado ese 44 y quería simplemente escuchar la voz de alguno, de cualquiera de todos con los que compartí ese día. Te juro, estaba solo, pero estaban todos arriba del daewoo. Jamás me olvidare de este día. Un abrazo HERMANO!

Silvia Ca dijo...

Mario, compañero!
el suyo es un gran pecho para llorar de emoción, para saberse entendida en toda esta locura
no puedo decirte mas. estoy muy emocionada y feliz.
Gracias por esto y por otras cosas. Gracias por sentirte amigo, como un hermano de la vida.
Un abrazo a Francisco y su amigo. ellos nos inspiran.

Lucho dijo...

IM-PRE-SIO-NAN-TE su relato maestro. A la altura de la gloriosa jornada del viernes/sábado.
Me puso la piel de gallina y me hizo revivir algo de lo que sentí esa inolvidable madrugada.
abrazo

el ojo con dientes dijo...

Excelente, muy emotiva crónica cumpa. Gracias.
Ahora, si tenía ESA canción de Silvio en la cabeza debería haber buscado un hotel por ahí cerca y pasar sin tantas ansiedades la espera.
le mando un abrazo

Fede M dijo...

Hermano, cada frase, cada giro, cada frase me describe. A 700 Kms de distancia, MP, usté ha escrito mi propia èpica. Si pudiera grabar este mensaje se daría cuenta que compartimos la misma ronquera. Lo único que me pertenecen, en este acto, son las lágrimas al leerlo.

MP dijo...

Gracias a todos!

guille dijo...

Un abrazo mario,emocionante.

walter besuzzo dijo...

Saludos y llanto y gol

Bostero de ley (K) dijo...

M P : EXCELENTE el haber leido lo suyo me puso la piel de poyo (soy bostero), un consejo por que no se dedica a la escritura No..!!..su descripcion me metio como cuando uno lee un libro y lo vive , bueno usted me causo esa impresion y lo disfrute , como tambien disfrute el ver desde mi TV el desarrollo del triunfo ( aplastante), bueno un abrazo muy grande CUMPA y no se tome vacaciones nunca

Parriyero Peronista dijo...

MP Excelente me puso la piel de poyo ....abrazos peronistas

Anita M. dijo...

Muy poco se puede decir después de leer su post MP. Que es una emoción enorme haber encontrado a estas gentes, QUE LA VICTORIA ES NUESTRA COMPAÑERO! Un abrazo peronista y absolutamente fanático.
PD: Me hubieras visto a las 7 de la mañana cuando se acercó Anibal a la reja a hablar con los periodistas, nosotros envalentonados gritando cualquier cosa y yo trepada a la reja a los gritos: ANIIIIIIIBAL SOY TU FAN!
(Lamentable mi actuación, jajaja!)

El Filómata dijo...

Nada Marito, que queres que te diga! Felicito en vos a todos por tanta militancia y lealtad.
Un abrazo peronista

Tito Rosé dijo...

Me hiciste llorar y encima ocultar las lagrimas de mi familia que me mira como un bicho raro.Gracias MP.

G4þRI€L dijo...

y de paso: acordate que el ex-monopolio disfrutaria muchisimo que no entremos al mundial

Lore dijo...

Una cronica impecable! Me gusto mucho.
Ahora, como no estabas mirando el partido??? jaaaa. Todavia no recupero mi voz de como gritamos con mi hijo y mi marido ese gol. El pequeno de 8 anios, unico bostero en una familia de gallinas, nos gritaba entre lagrimas "Viste que tengo razon de ser de boca!".
Fueron dos noches de llanto emocionado. Una a las 9 y pico, otro a las 2.30 de la manana.
Pero valen la pena!

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