
La derecha mueve los alfiles. Los peones ya está desperdigados por el tablero. Son los periodistas que funcionan como apéndice ideológico de las patronales mediáticas. Lamebotas convencidos a fuerza de billetes, estos personajes mediocres acudieron en tropel a llorar sus mentiras y su odio ante la Internacional de Patrones de Medios, mal llamada SIP. Por si no si percató usted, no es demasiado natural que los empleados participen del mismo ámbito con los que cortan el queso de las multinacionales empresarias, pero para los niveles abyectos de entreguismo y cipayismo del mainstream periodistico argento, es algo que transita los mansos andariveles de la normalidad.
Las movidas de Cleto Cobos, todas enfocadas a la repercusión mediática, tiene poco vuelo. Ir a la asamblea del órgano patronal mediático, reliquia de la Guerra Fría, y recitar lo que dictaron Magnetto y Mitre, demuestra algo más que la pobre catadura moral de este personaje sinuoso: muestra que actúa por reacción (o sea, buscando siempre "despegar" del gobierno que integra) y que, si llega alguna vez a gobernar este país, ya no hay dudas de por y para quiénes lo hará.
Si los alfiles políticos de la entente de derecha pueden divisarse a simple vista, también la división de tareas que ejecutan queda bien clara. A algunos les toca movilizar los terrores de los sectores medios, a otros hacerlos realidad, sacando a la calle un lumpenaje armado que grafique ante los noticieros un estado de intranquilidad general, cuyas dos puntas son la necesidad social y la inseguridad.
Si alguien tenía dudas de que buena parte de los episodios de impacto en el tema inseguridad, son eventos de diseño, basta ver la salida coordinada de los "referentes" del "sentido común" del medio pelo (Tinelli, Mirtha Legrand) para entender que se busca correr aún más a la derecha a un sector social que ya se ha derechizado a niveles históricos. La derecha necesita llenar el hueco aglutinador que emergentes como Blumberg o Patti dejaron vacantes ante el descrédito o la cárcel. Una parte de ese segmento lo cumplimenta Eduardo Duhalde retomando su viejo y nunca olvidado menemismo, pero su presencia fragmenta el bloque derechista por internas de índole republicano. Los derechistas se desconfían mutuamente, tienen viejas rencillas irresueltas, viejos rencores no saldados. Solamente la mano negra mediática consigue aplicar una pática de armonía a palos que disimula este hervidero y que logra engañar a una sorprendente cantidad de gilada.
Todos tiene en común el odio al gobierno y al pueblo que lo acompaña. Todos tiene en común, también, la coordinación de sus acciones y dichos por parte de la patria mediática. No es solamente Morales Solá o Grondona vomitando su golpismo primario y brutal desde el diario de la oligarquía, La Nación. No es solamente la manipulación pedrestre de Clarín o el antiperonismo lelo de Perfil o Crítica. Es una formidable guerra cultural por la conciencia de la sociedad argentina, para convencerla de adoptar, otra vez, el discurso de sus verdugos.
MP
Las movidas de Cleto Cobos, todas enfocadas a la repercusión mediática, tiene poco vuelo. Ir a la asamblea del órgano patronal mediático, reliquia de la Guerra Fría, y recitar lo que dictaron Magnetto y Mitre, demuestra algo más que la pobre catadura moral de este personaje sinuoso: muestra que actúa por reacción (o sea, buscando siempre "despegar" del gobierno que integra) y que, si llega alguna vez a gobernar este país, ya no hay dudas de por y para quiénes lo hará.
Si los alfiles políticos de la entente de derecha pueden divisarse a simple vista, también la división de tareas que ejecutan queda bien clara. A algunos les toca movilizar los terrores de los sectores medios, a otros hacerlos realidad, sacando a la calle un lumpenaje armado que grafique ante los noticieros un estado de intranquilidad general, cuyas dos puntas son la necesidad social y la inseguridad.
Si alguien tenía dudas de que buena parte de los episodios de impacto en el tema inseguridad, son eventos de diseño, basta ver la salida coordinada de los "referentes" del "sentido común" del medio pelo (Tinelli, Mirtha Legrand) para entender que se busca correr aún más a la derecha a un sector social que ya se ha derechizado a niveles históricos. La derecha necesita llenar el hueco aglutinador que emergentes como Blumberg o Patti dejaron vacantes ante el descrédito o la cárcel. Una parte de ese segmento lo cumplimenta Eduardo Duhalde retomando su viejo y nunca olvidado menemismo, pero su presencia fragmenta el bloque derechista por internas de índole republicano. Los derechistas se desconfían mutuamente, tienen viejas rencillas irresueltas, viejos rencores no saldados. Solamente la mano negra mediática consigue aplicar una pática de armonía a palos que disimula este hervidero y que logra engañar a una sorprendente cantidad de gilada.
Todos tiene en común el odio al gobierno y al pueblo que lo acompaña. Todos tiene en común, también, la coordinación de sus acciones y dichos por parte de la patria mediática. No es solamente Morales Solá o Grondona vomitando su golpismo primario y brutal desde el diario de la oligarquía, La Nación. No es solamente la manipulación pedrestre de Clarín o el antiperonismo lelo de Perfil o Crítica. Es una formidable guerra cultural por la conciencia de la sociedad argentina, para convencerla de adoptar, otra vez, el discurso de sus verdugos.
MP
11 comentarios:
Hay alguien que me sorprendió en Crótica Hernan Brienza, mira como lo dice:
http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=32603
es el juego de la politica compañero, las oligarquias jamas hubieran accedido a al democracia sino estuvieran concientes de que pueden inculcalres su discurso, ya que por definicion son minoria y estarian condenados a ser gobiernados por las mayorias .... y jamas quisieron eso, basta con ver que el nacimiento de las democracias modernas no son mas que una apertura de panorama para que algunos puedan entrar a decidir y evitar una matanza en serie ....
La derecha ha trabajado siempre con la politica del miedo, miedo al comunismo en los 70 y miedo a los pibes chorros ahora. Saben que la clase media es muy sensible a ese miedo y que los referentes culturales son los mejores vehiculos para llevar el miedo a sus hogares, via television.
Muy bueno tu sitio, saludos!
Bueno, siguiendo la línea de lo que dice Daniel, digamos que entre otras técnicas que se aplican está adjunta la llamada "doctrina del shock", que siempre funciona bastante bien, de hecho justificó una guerra demente así que mucho mas fácil justificaría un golpe de Estado en un país del tercer mundo.
Han logrado cosas impensables hace 5 años, por lo menos. Una sociedad derechizada, que simpatiza incluso con los grandes capitales y sus representantes (léase, además de los medios que siempre están, la SRA - mesa de enlace, la UIA y demases), que avala que esas entidades pidan mas flexibilidad laboral, mas recursos del Estado para beneficio propio, rebaja de impuestos o devaluación.
Lograron también la supresión de la individualidad de pensamiento, y casi casi uno diría a la inversa que el menemismo, han logrado que el individualismo no sea cuestión de cada individuo, sinó de una clase social a la que la mayoría (incluso algunos pobres y algunos ricos) creen pertenecer. Es decir, hay una individualidad de clase, que actúa orgánicamente y se defiende de agentes que pueden dañarla: léase, usualmente los mas pobres, los hermanos de países limítrofes, etc. La "inseguridad" cumple varios roles: aglutina a una clase social que necesita defender y aferrarse a lo conseguido en tiempos de recuperación y que pretende no volver a caer en la escala social, genera pánico e incapacidad para hacer autocrítica, desacredita todo tipo de información (por mas que las estadísticas comparadas digan lo contrario a lo que se percibe, una muerte es una muerte, a eso no hay con que darle, y si agregás música triste de fondo y a la viuda embarazada ni te cuento) y criminaliza al pobre, encuentra un enemigo, lo identifica (el chorro es un pendejo, de 15-18 años, que usa gorrita y una capucha, y por supuesto es de tez oscura).
Están construyendo el clima preciso para instalar el partido del orden, cada vez una mayor proporción de la sociedad adhiere a la necesidad de imponer penas mas fuertes, leyes mas rígidas, regar la calle de policías y gendarmes, CRIMINALIZAR LAS PROTESTAS, etc, etc.
Es grave.
Si, yo creo que es grave.
El artículo de Brienza es muy impresionante. Mucho más por el medio en que salió publicado. Hoy en cualquier lado hay más libertad de expresión que en Clarín.
A mi me parece que hace tiempo, que el periodismo anda con la pólvora mojada... Es más, creo que es el momento nuestro, el de la gente, que a través de blogs y otras herramientas tiene la palabra.
bueno, mi mensaje no salió... otro día entonces...
La orquesta a toda marcha.
Inseguridad. SIP. Ataque a la distribución de los depositarios de la "libertad de prensa". El editorial fantasma de hoy de La Nación (terrible). Y los alfiles mediáticos que gozan de popularidad por haberse "hecho de abajo".
Éstos, como nuevos ricos, defienden con mayor vehemencia sus "derechos adquiridos".
Venía bárbara la nota esa de Crítica que recomendó sindioses, pero cuando dice que los periodistas laburan con una honestidad y pasión que pocos argentinos ponen en sus trabajos, por mi, se puede ir a la mierda.
Saludos.
Clarito, cortito y a la pera.
Saludos
A la orquesta a toda marcha de Ricardo, hay que sumarle las cartas que envio Carrio a las embajadas donde casi pide asilo politico.
No estoy tan seguro, como dice Martin (latino) en que la derechizacion de la sociedad sea tan amplia, fijate que recien ahora se estan animando a acciones sediciosas como cerrar los subtes, andar en bolas por plaza de mayo etc. Yo creo que llegado el momento "la gente" como gustan llamarnos todos esos estupidos no va a permitir un nuevo golpe ni nada que se le parezca
Publicar un comentario en la entrada