
"No veo diciembre..." dijo en el programa de Nelson Castro en TN hace un par de semanas. En su alucinada dialéctica, esa afirmación sin sentido (digamos, fuera de mirar el almanaque, NINGUNO de nosotros "ve" diciembre), propone otra vez el viejo juego verbal de consumo exclusivo de la clientela cautiva: Lilita Carrió está en posesión de información de origen sobrenatural, lo cual le permite "ver" más allá de lo evidente, como dijera Leono de los Thundercats.
Los trucos se le van gastando a la vieja embaucadora. Un análisis no demasiado profundo de sus últimos años permite percibir con claridad un sostenido descenso de su estrella. Criatura mediática por definición, hace rato que depende del "relato" para existir. En la realidad paralela de los medios, Carrió es una líder carismática, arrasadora, indetenible. Una heroína del republicanismo conservador que acrecienta su popularidad día a día y cuyas opiniones son casi casi, palabra santa. Verdades que salen de su boca como el poroto de la chaucha, diría Don Verídico, aquél personaje de Luis Landriscina.
La realidad en que vivimos el resto de los mortales indica otra cosa muy diferente.
Fuera de la crisálida mediática, Carrió es una mujer con problemas emocionales evidentes, que por su altísimo nivel de exposición, proporciona el lastimoso espectáculo de decaer en público. Sus afirmaciones, acusaciones y demás, dichas en tono de "ex-cathedra", no resisten el mínimo requerimiento legal de "ser comprobables". Intoxicada por la impunidad verbal que le proporcionan los medios, vomita interminables parrafadas de acusaciones, suposiciones o mentiras dichas todas con el tono de una verdad eterna. Amenazas, obvias maniobras de terror y demás lindezas, escapan de la boca incontinente de Carrió sin medida ni preocupación por las consecuencias. Tanto le han hecho creer en su propia infalibilidad, que funciona declarando, como un elefante en el bazar. Y en el momento en que la realidad llama y exige sustentabilidad en sus dichos, debe recular. Sino, que lo diga Duhalde.
Carrió retrocede, se achica. La virtualidad de su figura política ha dejado de trascender la realidad alternativa de los medios. En el mundo real, es un mujer enloquecida, que profiere locuras, amenaza a toda la sociedad con terrores diversos y no puede comprobar uno sólo de sus dichos o acusaciones. Y no logra detener la sangría de votos que evidencia desde hace años.
Una sombra ya pronto serás...
MP
Los trucos se le van gastando a la vieja embaucadora. Un análisis no demasiado profundo de sus últimos años permite percibir con claridad un sostenido descenso de su estrella. Criatura mediática por definición, hace rato que depende del "relato" para existir. En la realidad paralela de los medios, Carrió es una líder carismática, arrasadora, indetenible. Una heroína del republicanismo conservador que acrecienta su popularidad día a día y cuyas opiniones son casi casi, palabra santa. Verdades que salen de su boca como el poroto de la chaucha, diría Don Verídico, aquél personaje de Luis Landriscina.
La realidad en que vivimos el resto de los mortales indica otra cosa muy diferente.
Fuera de la crisálida mediática, Carrió es una mujer con problemas emocionales evidentes, que por su altísimo nivel de exposición, proporciona el lastimoso espectáculo de decaer en público. Sus afirmaciones, acusaciones y demás, dichas en tono de "ex-cathedra", no resisten el mínimo requerimiento legal de "ser comprobables". Intoxicada por la impunidad verbal que le proporcionan los medios, vomita interminables parrafadas de acusaciones, suposiciones o mentiras dichas todas con el tono de una verdad eterna. Amenazas, obvias maniobras de terror y demás lindezas, escapan de la boca incontinente de Carrió sin medida ni preocupación por las consecuencias. Tanto le han hecho creer en su propia infalibilidad, que funciona declarando, como un elefante en el bazar. Y en el momento en que la realidad llama y exige sustentabilidad en sus dichos, debe recular. Sino, que lo diga Duhalde.
Carrió retrocede, se achica. La virtualidad de su figura política ha dejado de trascender la realidad alternativa de los medios. En el mundo real, es un mujer enloquecida, que profiere locuras, amenaza a toda la sociedad con terrores diversos y no puede comprobar uno sólo de sus dichos o acusaciones. Y no logra detener la sangría de votos que evidencia desde hace años.
Una sombra ya pronto serás...
MP
15 comentarios:
¿No "veo" diciembre dijo? La gorda no sólo está cada vez más pirucha por falta de ácido láctico sino que está cada vez más hija de puta.
Si, así tal cual. Y Nelson NO se rió ni una vez.
Tal vez ya vaya siendo hora que, en sede judicial, se le pida que muestre (y demuestre) las armas, los grupos armados K y las emboscadas preparadas; que anduvo denunciando hasta hace muy poquito, por tele, claro.
he consultado mis bolas mágicas, y... si, veo diciembre, je!, veo un flaco alto medio desalineado con una mirada cautivante entrando al congreso, y también veo a una gorda que en sueños repite, Kirner no, kirnerrr no.
Yo trato de no darle pelota a las cosas que dice porque para mi abre la boca para hablar por los que no muestran la cara.
Lo lamento por la gente que alguna vez creyó en ella.
Los que le creen ahora están listos para la camisa de fuerza.
es desagradable y gracioso a la vez, verla hablar pavadas, tirar muecas y escupir vaticinios a la gorda mamarracho esta. No se cansa?
yo veo Diciembre: la señora Carrio, en el centro del estudio principal de Cronica TV, haciendo el cierre del año del programa de Anabella Ascar junto a Zulma Lobato, la Momia y el tachero tenor.
Ram, pienso lo mismo. Es hora de que empiece a desfilar.
No recuerdo si fue el mismo día o pocos días después de la presentación del ¿informe? sobre lavado de dinero (las famosas cajas de EEUU) por parte de Carrió.
Al programa de Nelson Castro fue otra diputada que integraba la comisión y expresó su sospecha de la existencia de carne podrida entre la documentación analizada.
Minutos después, llegó Carrió al programa indignadísima con la otra diputada y ante cámaras dijo que jamás le iba a perdonar a la otra diputada porque con sus declaraciones hacía correr riesgo a toda la ¿investigación?.
Cuánto tiempo pasó desde que Carrió comenzó con la venta mayorista de humo.
P.D.: ¿A qué no sabés quién es la otra diputada, que jamás será perdonada por Carrió?
Las iniciales son CFK y no puedo conseguir ese video.
Aparición con vida de Diciembre ya!!!!
Carrió es una mujer con problemas emocionales evidentes, que por su altísimo nivel de exposición, proporciona el lastimoso espectáculo de decaer en público.
Amigo MP.: sos un pan de Dios calificando... En una enferma, mala leche a la que le importa un carajo exacerbar los odios para voltear a este gobierno. Tiene que estar en cana hermano...
Saludos.
EL vasco.
Si confiesas con tu boca que Jesucristo es tu Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salv@.
Romanos 10.
Amigo Vasco, si, soy un pan de Dios.
Coronel: JAJAJAJA
Anónimo, muy cierto. Pero acá nadie recuerda tan lejos. Es por elección.
Anónimo religioso: Uy!
Le puedo hacer un comentario "de color", ya que el post está perfecto y mis predecesores no me dejaron nada por decir...?
El que decía lo de los porotos de la chaucha no era Don Verídico, sino el gordo Porcel, en un sketch en el que hacía de gaucho junto con Beto Gianola, el padre de Fabián, que era "Don Laguna". Era el que siempre terminaba con las consecuencias intestinales de los mates fríos...
Perdón,eh... pero la verdad histórica es mi guía. Ah, y diciembre está acá nomás, yo ya lo estoy viendo.
Oscar, absolutamente cierto! "sabias palabras las suyas, don Laguna"
Pido perdón por el lapsus. Pasaron MUCHOS años!!! JAJAJA
Gracias por la aclaración.
MP
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