
La Presidenta de la Nación NO recibió a Arturo Valenzuela, encargado de negocios para América Latina de la administración Obama y naipe de muestra de la mano que la Secretaria de Estado Hilaria Cinton tiene pensado jugar en las repúblicas del "patio trasero" de su país.
Cuando uno habla de "encargado de negocios" significa exactamente eso: el tipo es un lobbysta muy bien pagado que viene con una sonrisa en la cara y el garrote mal escondido tras la espalda, dispuesto a conseguir "buen clima de negocios" para las empresas norteamiercanas y grupos de interés asociados. No es un diplomático, sino un apretador. Es un "tough guy" estilo Corleone Family que viene al sur a hacer una oferta que no se puede rechazar, como dijera el inmortal personaje de Marlon Brando. Esto, para empezar, desmiente el tratamiento mediático local, que tan acostumbrado está a mentir que ha terminado por consumir la propia mierda que caga, en términos estrictamente figurativos, desde ya.
La lógica perfecta de Cristina Fernández de no dar estatus de invitado presidencial a este individuo queda a evidenciada por la contraria: si el rejunte opositor, (embarrado por el fragrante acto de traición a la patria perpetrado por los miembros de la Coalición Cívica Libertadora, cuya cabecilla Elisa Carrió no tuvo escrúpulos en entregar una carta oporbiosa a una cantidad de embajadas extranjeras, repitiendo viejas actitudes de entreguismo y traición que han ocurrido antes en nuestra historia) lo rodeó como un grupo de adoradores ante el mesías, es evidente que la presidenta de un país soberano no puede rebajarse a compartir el mismo patetismo cipayo que esa runfla opositora que representa lo peor de la historia de la Patria.
El procónsul Valenzuela pisó el palito, sin embargo. Engolosinado por los halagos de los lameculos empresarios, opositores y Medios amigos del Imperio, se le escapó la índole ideológica verdadera, tanto del sistema que lo envía como de los representantes de cabotaje que lo idolatran y lo sirven: reinvindicó a los años noventas como la época en que había un buen y verdadero "clima de negocios".
¿Algo por aclarar? Tanto las empresas e intereses yanquis como sus sirvientes locales AÑORAN al menemismo, esa época en que la trición a la Patria, el entreguismo patético y la concentración económica, los despidos y la miseria de la clase trabajadora eran "cultura" y todos eran felices. No había inseguridad, Susana y Mirtha no tenían nada de qué quejarse y Eduardo Duhalde fabricaba pobres en su provincia para mayor gloria del Dios Mercado.
Esos eran los noventa, ese es el futuro argentino si esta rémora neomenemista vuelve al poder. Los nombres importan poco: Macri, De Narváez, Cobos, Solá, Duhalde o Carrió son apenas fichas intercambiables de la misma ideología restauradora. Lo mismo da, porque las órdenes vendrán de un sólo lado y serán las mismas para cualquiera de ellos.
Esto es lo que vino a asegurar el señor Valenzuela: que desde el norte van a dar una manito para que vuelva la época dorada en que la revista Caras era el "house organ" de la presidencia y la Argentina era parte del brillante, adorado y riquísimo Primer Mundo.
Ah, y Carlos Perciavale pagaba con pesos en el Waldorf Astoria.
MP
Cuando uno habla de "encargado de negocios" significa exactamente eso: el tipo es un lobbysta muy bien pagado que viene con una sonrisa en la cara y el garrote mal escondido tras la espalda, dispuesto a conseguir "buen clima de negocios" para las empresas norteamiercanas y grupos de interés asociados. No es un diplomático, sino un apretador. Es un "tough guy" estilo Corleone Family que viene al sur a hacer una oferta que no se puede rechazar, como dijera el inmortal personaje de Marlon Brando. Esto, para empezar, desmiente el tratamiento mediático local, que tan acostumbrado está a mentir que ha terminado por consumir la propia mierda que caga, en términos estrictamente figurativos, desde ya.
La lógica perfecta de Cristina Fernández de no dar estatus de invitado presidencial a este individuo queda a evidenciada por la contraria: si el rejunte opositor, (embarrado por el fragrante acto de traición a la patria perpetrado por los miembros de la Coalición Cívica Libertadora, cuya cabecilla Elisa Carrió no tuvo escrúpulos en entregar una carta oporbiosa a una cantidad de embajadas extranjeras, repitiendo viejas actitudes de entreguismo y traición que han ocurrido antes en nuestra historia) lo rodeó como un grupo de adoradores ante el mesías, es evidente que la presidenta de un país soberano no puede rebajarse a compartir el mismo patetismo cipayo que esa runfla opositora que representa lo peor de la historia de la Patria.
El procónsul Valenzuela pisó el palito, sin embargo. Engolosinado por los halagos de los lameculos empresarios, opositores y Medios amigos del Imperio, se le escapó la índole ideológica verdadera, tanto del sistema que lo envía como de los representantes de cabotaje que lo idolatran y lo sirven: reinvindicó a los años noventas como la época en que había un buen y verdadero "clima de negocios".
¿Algo por aclarar? Tanto las empresas e intereses yanquis como sus sirvientes locales AÑORAN al menemismo, esa época en que la trición a la Patria, el entreguismo patético y la concentración económica, los despidos y la miseria de la clase trabajadora eran "cultura" y todos eran felices. No había inseguridad, Susana y Mirtha no tenían nada de qué quejarse y Eduardo Duhalde fabricaba pobres en su provincia para mayor gloria del Dios Mercado.
Esos eran los noventa, ese es el futuro argentino si esta rémora neomenemista vuelve al poder. Los nombres importan poco: Macri, De Narváez, Cobos, Solá, Duhalde o Carrió son apenas fichas intercambiables de la misma ideología restauradora. Lo mismo da, porque las órdenes vendrán de un sólo lado y serán las mismas para cualquiera de ellos.
Esto es lo que vino a asegurar el señor Valenzuela: que desde el norte van a dar una manito para que vuelva la época dorada en que la revista Caras era el "house organ" de la presidencia y la Argentina era parte del brillante, adorado y riquísimo Primer Mundo.
Ah, y Carlos Perciavale pagaba con pesos en el Waldorf Astoria.
MP
6 comentarios:
Excelente MP. Lastima que muchos no quieren verlo ni aunque se lo digas asi de clarito. El sabado pasado en un asado me canse de dar argumentos parecidos; pero me quede con la sensasion de que caian en saco roto a pesar de que nadie pudo refutarme racionalmente mis argumentos.
Igual hay que seguir insistiendo aunque te miren como un marciano llendo contra la opinion publicada por el establismen periodistico y la construccion de "su" sentido comun (que desgraciadamente esta muy extendido).
Es que, justamente, los Medios en su guerra contra el gobierno, pusieron al menemismo "de moda" entre la gilada.
Es cansador estar permanentemente dando la otra mirada (que para nos. es la correcta). En los 90´s nos cansabamos de remar contra la corriente y ahora de nuevo. Cuando aprenderemos! Remamos en el dulce de leche repostero. Medios Alternativos ya.
El menemismo no se puso de moda, creo que nunca se fue la admiracion que muchos sentian por él y ahora tratan de reivindicarlo.
Se ve que no los dejamos completar la teoria del derrame
Cierto, que en la fabulosa visión kirchnerista de la realidad, TODOS, PERO ABSOLUTAMENTE TODO EL MUNDO està en contra de este gobierno y la "derecha" está al acecho con sus intentos golpistas y desestabilizadores. Muchachos K, quédense tranquilos que no están protagonizando ninguna gesta épica, en el 2011 van a entregar mansamente el poder como corresponde y Uds serán solamente un mal recuerdo. Si van a quedar en la historia será solamente por todo lo malo que han hecho. Saludos MP
Mal recuerdo no, la pesadilla de gente como vos.
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