01 diciembre 2009

LAS FARSA DEL "CONSENSO" EN SU FASE TERMINAL


Perdón por lo pretencioso del título. Parezco Ari Paluch, pero no hallo mejor manera de decir que estamos llegando al colmo de esta farsa gorila, propia de la retórica del "país Clarín", con que los enemigos vienen engañando al pueblo desde que comprendieron que no podían torcer en su provecho las políticas del Estado Peronista.
Podría haber puesto "el colmo del consensualismo", pero parece uno de esos ensayos fotocopiados de la facultad. Pero bueno, sepan disculpar. No me voy a seguir culpando con el tema del título.
Nos encontramos en la fase superior de esta mentira organizada (¿ha visto que mezclé a Lenin con Pedro y Pablo? Eso estuvo bueno, no me lo niegue...), en la que se afirma que en un país moderno, TODO debe surgir de una instancia mágica de acuerdo general. Como usted puede comprender fácilmente, consensuar absolutamente todo es imposible por definición. Imagine usted un Estado consensuando las velocidades máximas en las rutas con los automovilistas, los estafados consensuando "ganacias y pérdidas compartidas" con los estafadores, los religiosos consensuando la clasificación de los pecados con los fieles.
No por repetida hasta el vómito, la idea de la oposición capitaneada por los medios de desinformación deja de ser "de fácil consumo" para idiotas. El más mínimo y leve análisis lleva a conclusiones como las expresadas más arriba: no se puede "consensuar" todo. Pero ese mínimo análisis es lo que no abunda. Como los medios saben de sobra los bueyes con los que aran, usted escuchará a las doñas en la cola del banco, a los tipos que charlan con el diariero, etc, reclamando el sagrado "consenso" por absoluta boca de ganso. Y algo más: notará usted que SIEMPRE se lo reclaman al gobierno. Lo que se llama "una lección bien aprendida", por no decir, flor de lavado de bocho.
Y es que ahí está la trampita (tamaño familiar) de la farsa del consensualismo reinante en el discurso hegemónico de los medios y de sus empleados políticos: el "consenso" y el "diálogo" es, sin excepciones, reclamado al Estado Nacional.
¿Por qué es esto así? Porque lo que en realidad se reclama al Estado es que PIDA PERMISO a los poderosos para hacer las cosas. Porque se exige que el Estado CLAUDIQUE ante los factores del poder oculto. Llámense éstos "mesa de enlace", "empresas mediáticas" o "lobby devaluador industrial". Si el Estado Nacional se entregara, atado de pies y manos, al interés privado, sería un Estado "consensualista", sensato y para nada crispado. Ese el el paso que hay que dar para salir bien en la tapa de Clarín: entregar el ocote, como dicen por Córdoba. Sencillo, ¿verdad?
Entre manejos, arreglos, montado de operaciones mediáticas y cotilleo conspirativo, se desarrolló el congreso de la UIA en conocido hotel de la zona de Pilar. Hasta allí fueron en procesión los políticos, economistas y periodistas que forman parte del dispositivo patronal en su nueva fase confrontativa. La guerra es por la devaluación (Maxi, firme junto a la UIA...) y por la supresión de los reclamos salariales de los trabajadores: sí, suena conocido... Claro, no están Me*em y cavallo con su mística pro capitalista, pero llegan a arrodillarse sus hijos putativos: Lavagna, Duhalde, De Narváez. Allí se declaman las bondandes del mercado libre, de la libre empresa y del paso devaluado. Que esa devaluación incida directamente (onda misil) sobre el poder adquisitivo de los salarios obreros es algo que en los elegantes salones del hotel cinco estrellas no importa, entre champán y gatitos de mediana fama, los empresarios, políticos-empresarios, periodistas-empresarios y políticos-periodistas cuecen su estrategia de "reclamar consensos", como preparativo a la verborragia con que aturdirán en la campaña desestabilizadora que ya empieza.

Botón de ejemplo de esto, el ministro de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, pasó a saludar y (tal vez) a asegurar a los poderosos señores allí reunidos, la benevolencia de la ley ante los valores sagrados de la propiedad privada y de la acumulación de capitales. Veamos la colorida crónica social que publica La Nación:

Muy aplaudido por los casi 800 empresarios que estuvieron en el Sheraton de Pilar, Lorenzetti dijo que "tenemos una práctica muy consolidada y es que reaccionamos con posiciones duras y extremas" ante los conflictos.

También dijo que en el país "hay conflictos que no se resuelven" y consideró que "las oposiciones suelen ser simultáneas" ya que según señaló "primero ganan unos y luego los otros".

"No podemos admitir que los conflictos empiecen por el final, con las posiciones más duras. Tenemos que incorporar el diálogo", explicó el presidente del máximo tribunal de la Nación.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, aseguró hoy que "no es normal" la forma en que se intentan resolver los conflictos en la Argentina, al indicar que ante la aparición de un problema "inmediatamente reaccionamos con posiciones duras y extremas".

"En los conflictos, lo normal es que las partes intenten dialogar. Nuestra historia es de posiciones antagónicas", afirmó Lorenzetti al hablar en la XV Conferencia Industrial que la UIA realiza en la ciudad bonaerense de Pilar. El titular de la Corte Suprema expresó la necesidad de introducir "prácticas institucionales concretas para la solución de conflictos" como parte de una agenda para el consenso de políticas de estado.

Hermoso, verdad. No, no es un diario de 1933. Le aseguro que es del 30 de noviembre de 2009. Claro, hay ciertas ideologías que jamás cambian. Lo único que varía es su capacidad de engañar a una cierta cantidad de personas.

MP

4 comentarios:

Mariano T. dijo...

Por eso no habría que consensuar los cargos en diputados y senadores, pero siempre hay un flojito tipo carrió que aparece.
33% para el peronismo disidente, 33% para la UCR y 33% para CC y la centroizquierda. Y 1% para el FPV.
Prsidente de la cámara: Pino Solanas.
pero no hay caso, quieren consenso, no se de donde salió esa enfermedad.

MP dijo...

JAJAJA!!!

Sin Dioses dijo...

De donde saca esos números el tractorcito desbocado En la cámara se cuentan diputados y no votos. 51 % oficialismo, 49 oposición.

Martín (Latino) dijo...

(Omito lo ridículo porque no da para debatir con el).

MP, ¿vos estás diciendo que los medios influyen a la gente? ¿no es ese un pensamiento despectivo del tipo que toma el bondi todos los días? ¿no serás demasiado prooogre? ¿estás seguro de que sos peronista? :P
(Por supuesto, estoy siendo irónico, viste que ahora cuestionar el rol de los medios es ser antipopular...).

Mas allá del tema medios (y te digo mas, yo creo que es mejor comunicador el vecino de enfrente que Clarín, hay mas efectividad en el rebote que en Van der Kooy), lo interesante es cómo lagente se hace de discursos ajenos que encima le son adversos. ¿Como puede ser que un trabajador argentino, que vió mejorar su sueldo, que quizá lo blanquearon, que al viejo le subieron la jubilación mucho mas de lo que se podría haber imaginado hace nomás 6 años, que trabaja ¡en el Estado!, entre otras cosas, pueda comprar el discurso de devaluación y flexibilización de la UIA? ¿como puede ser que haya gente que sigue diciendo que Duhalde sacó el país a flote, cuándo fue el presidente que peor dejó a los trabajadores (y desocupados, y jubilados) argentinos en los últimos años de democracia sin siquiera haber sido electo?

Yo creía que los medios tenían algo que ver, pero como es demasiado antipopular esa posición voy a tener que ver como me las ingenio...

¡Saludos!

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