
La estrategia quedó al descampado. Caídas las caretas, cada uno ocupa su lugar. El rejunte opsitor se mueve por dos andariveles bien definidos: el "pseudo-peronismo" duhaldista, por el voto de la derecha agraria sobreactuando el no-kirchnerismo; la coalición gorila panradical bajo las viejas banderas entreguistas y antipopulares de la UD de 1945, con un discurso de violento antiperonismo y también por el voto (natural) de la derecha agraria y las clases medias urbanas de la ciudad autónoma y de las provincias más poderosas.
Por otro lado, aunque sin significación electoral, la izquierda jurásica volvió a su vieja vocación de la división hasta el infinito, lo que resulta en una fracción que recoje su vieja relación de amor encandilado hacia las clases altas por un lado y por otro la antigua costumbre del estéril testimonio perpetuo y del ejercicio de la protesta como un fin en sí mismo.
Y ya.
La otra pata de este animal lastimoso es la del frente político más homogéneo y poderoso: los Medios.
Autoimpuestos como amalgama y punto de encuentro de la dispersa guerra de vedettes que es la oposición, activan políticamente sobre la opinión pública ejercitando un salvaje antioficialismo que tiene por objetivo direccionar el caudal de votos hacia las opciones arriba nombradas.
Como en toda asociación de intereses, el el conglomerado mediático se da la misma ley de la selva que en las sociedades libradas al arbitrio del mercado: algunos de sus miembros son importantes por su volumen de negocios, otros medianos y otros insignificantes. Todos pujan salvajemente por esa franja de lectores que encuentran en ellos el sitio ideal para desahogar sus odios de raza y de clase sin tapujos y sin el menor filtro por parte del Medio, cualquiera sea. Son un foro virtual del odio asumido como tal sin testridencias y sin ninguna posibilidad de control.
Por otra parte, su trabajo político fue explicitado con un torpe sincericidio por el agitador patronal agrario Eduardo Buzzi: desgastar al gobierno popular. Desinformar hasta volverlo una caricatura a los ojos de su microclimático público consumidor.
Para muestra basta un botón: el viaje de la Presidenta al reino de España fue, antes de que ocurriera, pintado de negro por el operador Morales Solá, antiguo colaboracionista de la dictadura hoy reciclado en pudoroso demócrata, de esta forma:
"Obama no llama. La Argentina de los Kirchner no figura entre sus prioridades latinoamericanas. La visita que Cristina Kirchner está haciendo a Madrid tendrá todo el boato de un matrimonio sin amor. Macerado en el inclemente clima de la Patagonia, el matrimonio presidencial ha optado, ante las primeras desventuras de su vida política, por el encierro y el aislamiento, dentro y fuera del país. La Argentina está, en efecto, tan aislada como pocas veces estuvo desde la restauración democrática, aunque esta vez por la acción del propio gobierno argentino.
Tres veces Cristina Kirchner quiso postergar la actual visita de Estado a Madrid, que ya había sido suspendida dos veces. Sólo una advertencia desesperada del embajador argentino en España, Carlos Bettini, pudo resucitar el viaje. No habrá otra visita a Madrid si ésta se posterga, anunció. Los españoles se limitaron a una respuesta obvia: la decisión es de los argentinos.
¿Por qué la Presidenta, tan predispuesta antes a codearse con reyes y líderes extranjeros, era tan renuente a este viaje? Dicen algunos que su marido le insistió en la observación de que sería maltratada en Madrid por empresarios, periodistas y gobierno. Otros agregan que fue la propia Cristina la que intuyó un clima adverso, frío y distante por parte de los españoles. Fue uno de los viajes más difíciles de preparar y de concretar, aceptó una alta fuente diplomática argentina. Argentinos y españoles coinciden en describir el actual estado de la relación bilateral como el de más baja intensidad en los últimos años . ¿Más baja que cuándo? Más baja que cuando estaba muy baja, en medio de la gran crisis, porque entonces había esperanzas para el momento de la recuperación argentina; ahora, no , dijeron en Madrid y en Buenos Aires."
El gobierno aísla cada vez más al país del mundo, La Nación, 8 de febrero de 2009
Esto publica hoy:
"Brillo, pompa y amabilidad. Eso hubo en Madrid. ¿Por qué no? Sólo en la Argentina de los Kirchner sucede que un presidente extranjero sea maltratado porque existen diferencias con él. La diplomacia internacional tiene, por lo general, modos más sutiles, palabras menos duras, actos más demostrativos también, para exhibir sus disidencias o marcar sus posiciones. Esto también ha ocurrido en Madrid durante la visita de Estado de Cristina Kirchner, a la que la mandataria argentina le restó un día a última hora para regresar rápidamente a Buenos Aires."
Lo que se dice y lo que se calla, La Nación, 11 de febrero de 2009
¿Era esperable una disculpa por la información falsa vertida el domingo? No, desde ya. Es más fácil torcer la realidad para acomodarla a los deseos de los que ponen los billetes.
En Clarín, por su parte, Eduardo van der Kooy afirma hoy desde el título de su columna, que el viaje se trató más de "gestos que de acuerdos", minimizando los logros de la misión presidencial. Sin embargo, la lectura atenta de la misma revela TODO LO CONTRARIO, no habiendo hallado el famoso columnista nada en qué anclar semejante título.
De los insignificantes no vale la pena ocuparse, por tilingos que resulten.
La estrategia está a la vista: desgastar, socavar, minar la autoridad presidencial. Preparar el terreno para la restauración liberal a base de desinformación, terror y mentiras.
Demasiado evidente.
MP