
Lo que sigue, salió hoy en los diarios de Buenos Aires en forma de solicitada. Está firmada por los jefes de bloque de los partidos opositores representados en el Congreso Nacional, así como representantes de la "fuerzas vivas" y candidatos, como Gabriela Michetti.
Leyendo con atención, se entiende con facilidad el país que los firmantes imaginan. Es el país de la revolución libertadora. Los nombres son casi los mismos, la ideología es la misma.
La solicitada no es, reitero, de 1955. Es del día de hoy.
Esto es lo que le espera al pueblo argentino si le otorga poder a esta gente.
PREAMBULO
"Dirigentes de diversos partidos políticos y ciudadanos independientes comprometidos con el destino de la Argentina, reunidos en virtud de un mensaje elocuente de la sociedad civil, que en esta hora de la Patria reclama la búsqueda de consensos a través del diálogo, la tolerancia y el respeto recíproco; con el objeto de recuperar la unión nacional y los valores republicanos que nos legaron los fundadores de la Organización Nacional, persuadidos que no hay libertad más plena que bajo el imperio de la ley; inspirados en los principios de la Constitución Nacional; asumimos el compromiso de reconstruir la verdadera república, en la que todos -los gobernantes antes que nadie- nos inclinemos ante la majestad de la ley, rechazando la prepotencia de los autócratas; dispuestos a realizar todos los esfuerzos necesarios para garantizar la división de poderes y el federalismo y llevando a la práctica como agenda legislativa común, a partir del 10 de diciembre de 2009 y antes si fuera posible, los principios, aspiraciones y objetivos que integran el Acta de Consenso Republicano que a continuación se extiende, en la forma que allí propone”.
ACTA DEL CONSENSO REPUBLICANO
Por lo expuesto en el preámbulo precedente los abajo firmantes, dirigentes de diversos partidos políticos argentinos, hemos acordado llevar a la práctica con la máxima urgencia un compromiso republicano, sostenido en los siguientes principios:
1. Que tenemos la firme convicción de que la profunda decadencia que soporta la Argentina se debe al debilitamiento de sus principios republicanos y a la constante violación del estado de derecho.
2. Que el ejercicio autocrático y personalista del poder por parte del oficialismo, desde el 25 de mayo de 2003, no es sino la profundización de un largo proceso de deterioro institucional iniciado mucho tiempo atrás.
3. Que deberá sustituirse el actual sistema corporativo, clientelar, demagógico, autoritario y centralista, que da pie a la violación sistemática y permanente de las instituciones; por otro que, simplemente restituya el modelo auténticamente representativo, republicano y federal que consagraron nuestros Padres Fundadores en 1853, derogando los llamados superpoderes, considerando lo dispuesto por el Artículo 29 de la Constitución Nacional.
4. Que es menester restablecer la real independencia del Poder Judicial, mediante la modificación de la ley del Consejo de la Magistratura a fin de suprimir los comisariatos políticos que, algunas veces implícita y otras expresamente, presionan sobre los magistrados y menoscaban a la Justicia.
5. Que es necesario recuperar a los partidos políticos como instituciones fundamentales de la democracia, según lo determina la Constitución, a cuyo efecto se deberá reformar la ley electoral para garantizar transparencia por un lado, a los comicios internos de esos partidos y, por el otro, a las elecciones generales, impidiendo maniobras reñidas con la ética.
6. Que deberá recuperarse el federalismo perdido y avanzar en una nueva ley de Coparticipación Federal, en la cual se corrija la asimétrica distribución de recursos públicos entre la Nación, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conjunto de Provincias, dotando a éstas de los recursos necesarios para financiar con eficacia los servicios públicos de su competencia, tales como: educación, salud, seguridad y justicia.
7. Que debe ponerse particular énfasis en la modernización del sistema educativo nacional para promover una formación y capacitación integral acorde con el desarrollo tecnológico actual y el proceso de globalización, bajo la clara determinación de educar no para ayer, sino para mañana.
8. Que deberá establecerse un programa de salud que beneficie a toda la sociedad, siguiendo las experiencias de los países más avanzados en la materia con quienes debemos integrarnos y trabajar juntos en esta área específica, con especial énfasis en el desarrollo de políticas preventivas.
9. Que la vivienda digna debe ser un objetivo central de gobierno y no quedar limitada a los anuncios de obras a emprender sino a concretar efectivamente.
10. Que es necesario enfrentar el flagelo de la droga y su comercialización ilegal a través de una legislación adecuada que otorgue a la justicia y a los organismos del Estado amplias atribuciones, bajo un estricto control parlamentario.
11. Que a fin de impulsar un proyecto de progreso económico y social sostenible, es imperioso consolidar la seguridad jurídica, el respeto a los contratos entre privados y entre estos y el Estado, estimulando la inversión genuina, ya sea nacional o extranjera.
12. Que resulta necesario diseñar una política de Estado que promueva la producción y exportación de los productos agropecuarios y agroindustriales eliminando las vallas que hoy impiden el desarrollo sustentable de estas actividades que son un pilar fundamental de nuestra economía, aprovechando las claras ventajas competitivas de la Argentina en materia alimentaria, otorgándoles un trato igualitario con los demás sectores productivos.
13. Que deberá establecerse una política que impulse el desarrollo industrial competitivo en los mercados internos y externos.
14. Que se sancionen y cumplan leyes que defiendan el equilibrio ecológico y se establezcan acuerdos regionales e internacionales en defensa y protección del medio ambiente.
15. Que en el marco de las garantías constitucionales y de la ley, se resuelva con eficacia y sin deformaciones ideológicas el acuciante problema de la inseguridad, que afecta sobre todo a los más necesitados.
16. Que deberá abrirse una verdadera Agenda Social que permita la inclusión de los desocupados, de los pobres, de los indigentes y de los marginados, mediante políticas que restablezcan la cultura del trabajo y acaben con el degradante clientelismo.
17. Que las autoridades y el sector político debe hacer de la honestidad y de la austeridad una norma, porque ninguna acción del gobierno tendrá legitimidad si no se encara una lucha frontal contra la corrupción, potenciando a los órganos de control, ejecutando las sanciones legales que correspondan y dando elocuentes ejemplos de conducta republicana.
18. Que es necesario fomentar el diálogo como método permanente de consulta y consenso entre todas las fuerzas políticas democráticas y republicanas, a fin de elaborar propuestas eficaces y duraderas para afrontar los urgentes problemas que padece el país.
19. Que la Argentina deberá volver a mirar al mundo como una oportunidad antes que como un peligro, comenzando por restablecer inmediatamente relaciones normales con nuestros vecinos y con todos los países en los cuales imperen políticas de estado compatibles con este documento.
20. Que sean respetados los derechos humanos de todos los habitantes de nuestro suelo.
Por ello, proponemos y nos comprometemos:
I) Llevar adelante, indefectiblemente, las aspiraciones expresadas en los puntos precedentes, elevando este documento a los cuerpos orgánicos de los partidos políticos para su consideración.
II) Proyectar, discutir y dictar, en consecuencia, a partir del 10 de diciembre de 2009 -y antes si así fuera posible- toda la legislación que concrete las propuestas expresadas en este documento, o a derogar aquellas normas que se le opongan.
Dado y firmado para toda la Argentina en el Club del Progreso, en la Ciudad de Buenos Aires, a los diecinueve días del mes de Mayo del año dos mil nueve.-