08 febrero 2010

La lista de Redrado (Diario Miradas al Sur)


Por Daniel Cecchini
dececchini@miradasalsur.com

A mediados del mes pasado, cuando todavía creía tener amigos que lo apoyarían hasta el final en su intento de resistir su destitución como presidente del Banco Central, Martín Redrado buscó la complicidad periodística del diario Clarín para amenazar al Gobierno. “Tengo las listas específicas de los amigos del poder que compraron dólares”, disparó desde las páginas del matutino que dirige Ernestina Herrera de Noble. El desplazado Golden Boy se refería, así, a una tendenciosa selección de algunos nombres entre los miles de particulares y empresas que figuran en el registro de compradores de divisas norteamericanas cuyas operaciones quedan asentadas en el Central. La continuación de esa historia es conocida: Redrado debió irse y nunca dio a conocer la famosa lista, aunque fue filtrada a la prensa.

En las páginas que siguen, Miradas al Sur publica –sin ninguna selección previa– la nómina completa de las personas físicas y jurídicas que compraron dólares (desde un mínimo de 10.000 pesos al máximo de 2.000.000 de pesos mensuales, que es el tope que establece la ley) durante 2008 y 2009, así como los montos en pesos involucrados en cada una de esas operaciones. Se trata, en rigor, de dos listados: el primero, con más de 3.000 nombres, identifica a quienes adquirieron divisas norteamericanas para sacarlas del país con diversos fines; el segundo, de alrededor de 600, incluye a quienes dejaron los dólares en el país.

Entre los protagonistas de esas operaciones se encuentran poderosos grupos empresarios, dirigentes políticos de todo pelaje, particulares de apellidos mediáticos, animadores y empresarios televisivos y, paradójicamente, el monopolio que hizo punta en la publicación de la amenaza de Redrado y que, todavía, continúa batiendo el parche de “las compras de los amigos del poder” en sus medios gráficos, radiales y televisivos. El Grupo Clarín –a través de diversas personas físicas y jurídicas– utilizó durante los dos últimos años más de 500 millones de pesos para adquirir dólares, la mayor parte de los cuales están hoy en el exterior.

Los compradores. Mauricio Macri y Francisco de Narváez son los nombres que más suenan entre los personajes del mundo de la política incluidos en el listado, pero también se puede encontrar al ex senador cordobés Roberto Urquía, a los economistas Carlos Melconian y Eduardo Levy Yelati, a José Alfredo Mc Loughlin (ex secretario de Finanzas de Roberto Lavagna), a Nicolás Caputo (asesor de Macri), al ex ministro de Economía menemista Néstor Rapanelli.

Entre las personas físicas y jurídicas ligadas a Clarín que hicieron millonarias operaciones de cambio de divisas se encuentran el propio Grupo, que cambió 105.910.600 pesos durante 2008 y 2009; José Antonio Aranda (accionista), con 65.315.375 pesos; Lucio Rafael Pagliaro (integrante del directorio y director general de Artear), con 45.127.840 pesos; Cablevisión, con 115.557.860 pesos; Multicanal, con 107.272.990 pesos; Artear, con 58.334.345 pesos; el gerente general de Clarín, Héctor Mario Aranda, con 1.417.734; Pemsa, con 6.770.000; Prima SA, con 15.942.925 pesos y Tinta Fresca Ediciones, con 778.950.

También se registran compras de divisas por parte de La Nación S.A. y Editorial Amfin (editora del diario Ámbito Financiero).

Otras personas vinculadas con los medios que hicieron compras de dólares durante el mismo período fueron el periodista Nelson Castro, el conductor y empresario Marcelo Tinelli, Mario Pergolini, Ari Paluch, Martín Köheler (Endemol, productora de Gran Hermano) y Ricardo Kirschbaum (editor general de Clarín).

Entre las empresas, a la cabeza de la lista se encuentra LDC Argentina, con casi mil millones de pesos. La siguen Molinos Río de La Plata, Merril Lynch Argentina, Autopistas del Sol, Galeno Internacional, Laboratorios Abbot, Johnson y Johnson Argentina, Swiss Medical, Esso, Kraft, Quickfood, Metrogas, Sprayette, Bayer, Codere (empresa que maneja los bingos en la provincia de Buenos Aires), Cargill, Siemmens, Camussi, Iecsa y Edesur, entre otras.

La lista incluye a empresarios como Gilberto Montagna (ex Terrabusi y ahora criador de caballos), Jorge Blanco Villegas, Santiago Soldati, Isaac Kiperszmid, Luis Pérez Companc; Carlos Pedro, Santiago, Ignacio, Luis María y César Alberto Blaquier; Luis Pulenta (Porsche), Fulvio y Alfredo Pagani (Arcor), Juan Carlos Bagó, Benito Roggio, Sergio Oppel (La Anónima), Andrés Meta (Banco Industrial), Néstor Ick (dueño de multimedios y de los bancos de Santiago del Estero y La Rioja), Leonardo Anidjar (Banco del Sur), Alfredo Román (anotado para la compra de Telecom) y el rey de la soja, Gustavo Grobocopatel.

Otros nombres conocidos son el vicepresidente de la Daia, Ángel Schindel, Alejandro Gravier (marido y manager de Valeria Massa), el empresario futbolístico Gustavo Mascardi y el goleador histórico de Boca, Martín Palermo.

Leyes. Todas las operaciones que figuran en el listado son, a primera vista, legítimas por el sólo hecho de haber sido registradas por el Banco Central. Difícil, en cambio, es saber si en algunos casos el origen de los fondos aplicados a la adquisición de las divisas pudiera ser consecuencia de maniobras de evasión o elusión fiscal. Una posibilidad que escapa por alcance y complejidad a las herramientas periodísticas.

La historia argentina del último medio siglo abre las puertas a desconfianzas múltiples.

El tipo de cambio y la fuga de divisas –esta última estrechamente ligada a la evasión y/o elusión impositiva– son temas que han marcado a fuego durante décadas la vida de los argentinos. Constituidos en temas centrales del debate nacional desde la reforma financiera de José Alfredo Martínez de Hoz, la cuestión se convirtió en un factor central de la lógica de acumulación para lo más concentrado del capital local. Un debate que cobró una dimensión directamente proporcional al vertiginoso endeudamiento externo que registró el país desde fines de los años setenta.

Aunque en un sentido estricto no existe en el país lo que se conoce como “control de cambios”, el Poder Ejecutivo ha impulsado una política que puso límites a la adquisición de divisas. Además, incrementó los controles mediante el accionar coordinado del Banco Central, la Comisión Nacional de Valores y la Administración Federal de Ingresos Públicos. El objetivo: detener el drenaje y redoblar el control fiscal para detectar a personas físicas y/o jurídicas que realicen operaciones inconsistentes entre el monto de dólares adquiridos y la situación fiscal que declaran.

Las medidas adoptadas por los organismos involucrados se inscriben en el Régimen Penal Tributario, una normativa que faculta al Poder Ejecutivo a definir las conductas cambiarias prohibidas; es decir: contrarias al punto de vista de los objetivos de la política económica. Una razón que explica con claridad que la norma haya caído en el olvido durante los años noventa, cuando rigió en el país una apertura irrestricta para el ingreso y egreso de capitales.

Lejos de ser restrictivas, las regulaciones vigentes admiten que las personas físicas y jurídicas compren divisas en el mercado único de cambios (hasta un límite de dos millones de dólares mensuales) para atesorarlas en el país o, incluso, adquirir propiedades en el exterior, otorgar préstamos a no residentes y realizar inversiones directas. También habilitan, por ejemplo, el egreso de divisas para el pago de servicios –como fletes, seguros, etc.– y la importación de bienes, además del pago de utilidades y dividendos. En síntesis, un marco legal que no afecta los derechos individuales ni el normal desenvolvimiento de la economía y que protege los intereses colectivos.

Trampas. Un repaso de las últimas décadas de la economía argentina muestra, sin embargo, que la remisión de dólares al exterior significa, la mayoría de las veces, una expatriación de ahorro interno, es decir, de partes de la renta social monetizada en dólar que no vuelve al circuito económico local. En muchos casos se ha tratado lisa y llanamente de fuga de capitales.
Aún dentro del marco legal de la compra en blanco de moneda extranjera, la fuga de capitales es una empresa que cuenta con múltiples estrategias. Por ejemplo:

• Sobrefacturando importaciones y subfacturando exportaciones. Un caso: se pueden comprar legalmente dólares para pagar facturas infladas de compras en el exterior.

• Se pueden inventar cancelaciones de deudas o capitalizaciones. Éste fue el camino que privilegiaron los grupos económicos que, gracias a las privatizaciones menemistas, se hicieron de las empresas del Estado en los ’90. De esa manera, las empresas privatizadas de servicios públicos giraron al exterior –en promedio, durante esa década– 80 centavos de cada dólar ganado en la Argentina.

• Instrumentando el pago de falsas prestaciones de servicios a empresas en el exterior que son generalmente propiedad de los mismos grupos económicos que dominan a las que pagan esos servicios. Éste fue otro de los caminos para la fuga de capitales utilizado por las privatizadas de servicios públicos durante los ’90.

• Mediante la creación de fideicomisos en el exterior.

• Las capitalizaciones son otra forma de inventar deuda. Se producen cuando alguien tiene acciones de una sociedad anónima propia pero que está a nombre de terceros y amplía capital. Para preservar la participación se compran acciones, acto que origina automáticamente la salida de los dólares.


Los lectores de Miradas al Sur pueden repasar las listas de las próximas páginas, imaginar destinos y sacar algunas conclusiones.


Colaboraron: G. Bencivengo y J. Mancinelli


Información adicional:

LOS QUE COMPRARON DÓLARES Y LOS SACARON DEL PAÍS (Fuente Miradas al Sur)

LOS QUE COMPRARON DÓLARES Y LOS DEJARON EN LA ARGENTINA (Fuente Miradas al Sur)

12 comentarios:

Pat/ dijo...

Nelson "el limpio" Castro 1.700.000.
Pobre tipo.

Mery dijo...

Muy bueno Mario, esta lista hay que dejarla por un tiempo aunque sean 3000 tipos, para refrescar la memoria, veo más enemigos del poder que amigos....
saludos

MP dijo...

Pat/ lo de Nelson será lo que rascó de Radio Del plata...

Facundo dijo...

Pero que tontería. Qué me importa que Nelson haya o no comprado dólares.
1) No es funcionario con información privilegiada (presiones para que se devalue a fines de 2008 y sabía la expropiación que se venia de las AFJP con la cual empezó una fuga acelerada de divisas)
2) Tiene cierta tendencia a "adoctrinar" sobre lo bueno y lo malo, pero los KK hacen exactamente lo opuesto a lo que predican.

MP dijo...

Es cuestión de lo que uno cacarea como "campeón de la ética". Y tomate el trabajo de recabar que piensan otros periodistas del personaje en cuestión.

julian dijo...

Hola amigos! Ke raro que en las fotos o en los comentarios no aparezca el ex presidente Kirchner.- Que empresas compren dolares no es raro ya que algunas (no todas) compran insumos en el exterior y se hace en U$S, pero alguien que maneja el valor del dolar compre U$S 2.000.000 y a uds les parezca bien no es bueno. En el pais falta periodismo independiente. Clarin por intereses solo critica y no destaca nada; uds solo critican a la oposición y parece que lo de los k es perfecto.- PIDO QUE APARZCA ALGUIEN IMPARCIAL Y QUE INFORME SIN NINGUN INTERES.- SALUDOS

Quimey dijo...

"PIDO QUE APARZCA ALGUIEN IMPARCIAL Y QUE INFORME SIN NINGUN INTERES.- SALUDO"

Todo el mundo responde a un interes, cada persona, cada individuo responde a sus propios intereses, la objetividad todal no existe

Anónimo dijo...

Felicito enormemente a aquellos despabilados que pueden observar sin gorilismo la realidad de un país de pie y en marcha. Hoy como nunca me siento peronista de Cristina, solo con lo que se hizo hasta hoy justifico mi afiliación a los 18 año al PJ quedó pendiente mi militancia, pero mi esencia es inquebrantable. Por suerte tengo tres hijas que seguro no leen Clarín y saben quienes son Evita y el Che. A los cegados por la ignorancia les ruego abandonen este país que dejo de ser de Uds en el 2003

diario dijo...

Lávate la boca con jabón, nos decían…y he estado preguntándome como madre que soy en que momento dejamos de usar la frase amenazante, claro, pensé, los jabones líquidos los quita manchas y las tantas ofertas actuales nos hicieron olvidar del jabón blanco y del cepillo con cerdas color amarillas que se me representaban en la mente antes de emitir el comentario equivocado. Y se ve que todo cambio, que involucrar a otro en un comentario malicioso hoy por hoy no esta tan mal, que publicar una nota con nominas de gente, empresas y muchos nombres al voleo, no esta tan mal, sin embargo, desde que me informe de la nomina publicada en el Diario el Domingo ultimo pasado, no dejo de pesarme en el estomago, entonces me defiendo (claro, me siento atacada), entonces me repregunto si uno debe no escuchar, debe aclarar o hacer caso omiso, a la mala intención?
Claro esta que cuando uno lee la nota titulada Pensando la Argentina hasta el final, rescata el “no esta tan mal” no están hablando gratuitamente mal de mi empresa porque emiten frases como …”Leyes. Todas las operaciones que figuran en el listado son, a primera vista, legítimas por el sólo hecho de haber sido registradas por el Banco Central” Pero por las dudas atrás continúan “Difícil, en cambio, es saber si en algunos casos el origen de los fondos aplicados a la adquisición de las divisas pudiera ser consecuencia de maniobras de evasión o elusión fiscal. Una posibilidad que escapa por alcance y complejidad a las herramientas periodísticas.” Y después continúan largo y tendido sobre las explicaciones de las “ trampas al sistema”.
Sin embargo, el nombre de nuestra empresa continua ahí, y si bien comprendo lo que están queriendo informar, aun continua la molestia en el estomago. No será que escribimos, intentamos vender a toda costa y “meta palo y a la bolsa”.
Y bueno señores, aquí me voy a detener, porque ser informados, es un derecho. Informar, en su caso, una obligación, pero chequear la información, tamizar, apuntar, dirigir, es una obligación de todos.
Nuestra empresa nació hace 51 años, con mi padre y un volante fabricando resortes a mano. Hoy por hoy, no tengo la menor duda ni empacho en contarles que es la nuestra es una fabrica modelo. Que no hay en la Republica Argentina otra fabrica de resortes con la tecnología, y la infraestructura que tiene la nuestra. Mi padre un argentino de 75 años aun hoy esta al pie del cañón, y la verdad con orgullo los invito a conocernos, a conocerlo, y descubrirán asombrados que involucrarlo en esta lista ha sido una grandisima equivocación. Pero claro, no soy Susana Jiménez con un sequito de abogados esperando hablar de calumnias e injurias frente a un tribunal. Lejos de nuestra historia como empresa los juzgados y las acciones legales, lo nuestro es más sencillo, más básico si se quiere, pero los derechos señores existen. Y la verdad es que creo que los tenemos, la verdad es que creo que los merecíamos. Lo cierto es que en este caso, todos fueron avasallados. El derecho a la privacidad de información, ahora resulta que se nos expone ante todos sus lectores y lo que es peor como los tenedores de un dinero que no es tal, en concepto de que? Si me secuestran será el diario el que pague el rescate?, no, ya se, será que vivo con la inseguridad instalada? Que se me ha puesto en la cabeza, que no vivimos en un país seguro? Los números a veces marean….habrá que pensarlo, no?
El derecho a ser inocente antes que se demuestre lo contrario… claro esta, que durante las páginas de la nota no se habla mal de nadie, o se habla mal de todos? Lastima que cuando leo me llama la atención mas lo que esta en negritas que la chorrera de letras que vienen atrás. Y que casualmente las letras resaltadas en negrita en la nota son las que me parecen con cierta mal intencionalidad.
Habrá que pensar. Pensar colectivamente. Pensar en todos. PENSAR PARA TODOS…Si se quiere construir, claro esta. Sino, seguiremos haciendo esto…


POR ALAMBRES RUMBOS S.A. Romina De Biasio, DNI 22682084

MP dijo...

Cuál es la mala intención? Es información, señora. Queda en justicia dilucidar si son operaciones ilegales o no.

Anónimo dijo...

Amigos

Me parece que este tipo de informaciones son meadas afuera del tarro, hipocresìa, partes de la pelea de elefantes donde los que miramos somos el pasto. Como en las èpocas en que ARBA, DGI o como se llame publicaba listas de evasores (y ninguno iba en cana).
Los bancos se la siguen llevando en pala, muchachos.

Anónimo dijo...

Del anterior
y un saludo
MANUEL

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