25 abril 2010

DE PACTOS Y MUERTOS VIVOS

Una marcha imponente se multiplicó en las principales ciudades de España, en defensa del juez Baltasar Garzón, quien está a punto de ser destituido, acusado de prevaricación.
El "delito" de Garzón fue, por si hace falta aclararlo, comenzar a investigar los cientos de miles de crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura de Francisco Franco entre 1939 y 1975. Estos crímenes, entre los que se destacan los fusilamientos masivos, la tortura y el robo de niños, habían sido incluídos bajo el paraguas del archiconocido, super idealizado y multiusado (en estas pampas) "Pacto de la Moncloa". 
Cuando este pacto tuvo lugar, celebrado entre el franquismo en leve retirada después de la muerte del Caudillo y los partidos políticos hasta ese momento congelados, la coyuntura española necesitaba una salida "democrática" a los casi cuarenta años de dictadura. Todos estaban de acuerdo en algo: la elección por parte del agonizante Franco de Juan carlos de Borbón como Rey no solucionaba la gobernabilidad del Estado, puesto que España, en el contexto europeo, no podía retroceder en el tiempo. Ya bastante oscura y aislada había permanecido durante los años franquistas.
La Moncloa fue eso: un pacto de gobernabilidad en el que las fuerzas políticas, con el predominio de la derecha, acordaban sellar a cal y canto el pasado, olvidarse de los crímenes políticos y empezar de cero. El juego democrático moderno de España tiene esa mancha de nacimiento: una enorme, desmesurada amnistía para los ejecutores y un alivio para los "demócratas". Como decía el exultante José Sacristán por aquellos años: "no vamos a pasarnos cuarenta años hablando de los cuarenta años". Borrón y cuenta nueva y aquí no ha pasado nada.
Treinta y cinco años después de aquél vegonzoso pacto de olvido, los muertos empezaron a moverse en sus tumbas anónimas, a la vera de los caminos. Por eso Garzón, hombre comprometido con la lucha por la defensa de los derechos humanos en todo el mundo, decide iniciar investigaciones. Pero como el Pacto de la Moncloa fue ratificado con una ley, al investigar, Garzón comete un delito porque va contra una norma legal del país. Al menos desde la fría legalidad, es verdad.
Lo que esto enseña, por fuera de las consecuencias políticas que ya está teniendo esta movida de la corporación judicial española contra Garzón, es que la memoria no se borra por decreto, que los pueblo no acatan la orden de olvidarse de sus muertos. Puede pasar el tiempo, pero tarde o temprano el deseo de verdad y justicia surge.
A diferencia de España, Chile o Uruguay, países que eligieron el "olvido" oficial de los crímenes de lesa humanidad de sus respectivas dictaduras, la Argentina ha impulsado la justicia para con los asesinos y torturadores. Es nuestro orgullo ante todo el mundo. 
Y hablando de muertos vivos, cuando el caudillo derechista Eduardo Duhalde agota en sus declaraciones realizadas para los medios concentrados, con el tema de la necesidad de un "Pacto de la Moncloa" argentino, usted debe saber de qué está hablando. Debe saber que la derecha argentina está con la lengua afuera, con el espinazo quebrado por los juicios y eligen a este emergente payasesco, para que pida "olvido y perdón" para los criminales. Cuando le hablan del famoso pacto, usted sepa que lo que le piden es que se olvide de los muertos, de los desaparecidos, de los torturados, de los pibes apropiados como Marcela y Felipe. Le piden que perdone a los torturadores porque son viejitos, a la apropiadora porque es una empresaria exitosa, a los cómplices porque "ya prescribió" y que mire para delante, que se olvide de todo. Que sea un idiota feliz, mientras la impunidad le devora lentamente la conciencia.
MP

5 comentarios:

Mery dijo...

buenisimo Mario súper gráfico. No quiero ningún pacto, no quiero a Duhalde, Quiero justicia, saludos !!

Adal El Hippie Viejo dijo...

Muy bien! coincido en todo.
saludos

Jorge Mux dijo...

Me llama la atención cómo mucha gente que pide "olvido", "borrón y cuenta nueva" es, sin embargo, terminante con respecto a lo que hay que hacer con "la inseguridad": "Si lo asaltan a mi hijo, yo mato al asaltante". Olvido y perdón cuando los asesinatos fueron perpetrados durante una dictadura genocida y cuando los asesinados fueron otros, pero furiosas e inapelables penas de muerte para ladrones de gallinas si los afectados son parientes cercanos. Me cuesta creer cómo hacen para convivir estas dos ideas tan perversas y contradictorias acerca de la justicia. Y sin embargo, conviven.

G4þRI€L dijo...

Bueno, por lo menos el ex socio de formula de Me*em es consecuente con su patron quien hizo per se un auto pacto e indultó a todo el mundo

Mery dijo...

No es por polemizar con gabriel sinceramente pero todo el mundo significa todo el mundo y ahí había ciertas cuestiones morales porque también estaban en cana compañeros. Siempre los que pusimos el cuerpo fuimos los peronistas. Perdón si ofendo a alguien, pero es la verdad. saludos.

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