
-Comunmente llamada "impotencia", refiere a la apabullante imposibilidad del Rejunte A para lograr imponer su agenda parlamentaria.
-Mirando la tapa de La Nación, se descubre que los patrones mediáticos del Rejunte A decidieron tomar la posta que cae de las manos de sus inútiles empleados políticos. Culpan al kirchnerismo de la estupidez opositora. ¡Brillante! En este nuevo enfoque, me imagino que es posible esperar que en estos días, llegue un editorial en algún diario fustigando la estrategia opositora de hace apenas dos semanas en el senado o durante el tratamiento de la Ley de Medios, cuando huyeron de sus bancas pero se quedaron en los pasillos hablando para los micrófonos.
-Si uno pensó que lo más patético del día iba a ser el infantil intento de la diputada duhaldista Graciela Camaño para ganar tiempo mientras llegaban los ediles opositores que faltaban, se vió superado por el lamentable discurso del lamentable jujeño (in)Morales, quien acusó al gobierno de buscar la parálisis legislativa y de no querer el "diálogo y el consenso". De esta posición se hace eco el pasquín Crítica. Qué raro, ¿no?
-Me encanta ver o escuchar a los periodistas referentes del Rejunte A impostando su santa indignación republicana. ¡Marche un doble stándard con crema y dulce de leche!
-El quórum que no se logró en diputados se debió a que algunos opositores nunca llegaron al recinto. Hasta ahora, era lógico (creo que desde 1860 en adelante) que quien quisiera imponer una agenda legislativa, juntara sus propios votos. En la nueva democracia mediática, parece que es el oficialismo quien debe proveer lo que sus adversarios no tienen, no logran o no alcanzan. Y si no lo hace, o sea, si no trabaja para su propio perjuicio, no está ayudando a la calidad institucional. Impresionante...
-Lloran en todos lados, pero el lloradero oficial del Rejunte A es TN.
-En fin, esta exhibición obscena de su propia impotencia es demasiado. Este llanto caprichoso, marica y estúpido de los inútiles miembros del Rejunte, que piden que se les regale lo que no pueden hacer ellos mismos... Insisto, es demasiado. Dan asco.
-Ah, y encima, en el senado dependen pura y exclusivamente de Carlos Me*em. Claro, así cierra todo.
MP
-Mirando la tapa de La Nación, se descubre que los patrones mediáticos del Rejunte A decidieron tomar la posta que cae de las manos de sus inútiles empleados políticos. Culpan al kirchnerismo de la estupidez opositora. ¡Brillante! En este nuevo enfoque, me imagino que es posible esperar que en estos días, llegue un editorial en algún diario fustigando la estrategia opositora de hace apenas dos semanas en el senado o durante el tratamiento de la Ley de Medios, cuando huyeron de sus bancas pero se quedaron en los pasillos hablando para los micrófonos.
-Si uno pensó que lo más patético del día iba a ser el infantil intento de la diputada duhaldista Graciela Camaño para ganar tiempo mientras llegaban los ediles opositores que faltaban, se vió superado por el lamentable discurso del lamentable jujeño (in)Morales, quien acusó al gobierno de buscar la parálisis legislativa y de no querer el "diálogo y el consenso". De esta posición se hace eco el pasquín Crítica. Qué raro, ¿no?
-Me encanta ver o escuchar a los periodistas referentes del Rejunte A impostando su santa indignación republicana. ¡Marche un doble stándard con crema y dulce de leche!
-El quórum que no se logró en diputados se debió a que algunos opositores nunca llegaron al recinto. Hasta ahora, era lógico (creo que desde 1860 en adelante) que quien quisiera imponer una agenda legislativa, juntara sus propios votos. En la nueva democracia mediática, parece que es el oficialismo quien debe proveer lo que sus adversarios no tienen, no logran o no alcanzan. Y si no lo hace, o sea, si no trabaja para su propio perjuicio, no está ayudando a la calidad institucional. Impresionante...
-Lloran en todos lados, pero el lloradero oficial del Rejunte A es TN.
-En fin, esta exhibición obscena de su propia impotencia es demasiado. Este llanto caprichoso, marica y estúpido de los inútiles miembros del Rejunte, que piden que se les regale lo que no pueden hacer ellos mismos... Insisto, es demasiado. Dan asco.
-Ah, y encima, en el senado dependen pura y exclusivamente de Carlos Me*em. Claro, así cierra todo.
MP
1 comentarios:
Dan asco, dan vergüenza y cansan.
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