Es domingo, ganó San Lorenzo el clásico con Huracán por 3 tantos contra cero, como se decía cuando yo era pibe. En la bloguería viborea predominantemente la figura de Cleto y sus presencia en las tapas de los dos principales diarios. Era de manual que iban a salir hoy a levantar al Garca N°1. Creí que iba a ser en los editoriales solamente. Por ahí se habla de opereta. Lo es, por cierto.
¿Le sirve a Cleto Cobos esta campaña dominguera? Lo planteo diferente: ¿Le sirve que las naves insignia de la Corporación Mediática lo usen como instrumento para su guerra contra el Estado/Gobierno? Dicho así, la realidad plantea que Cleto ES, en efecto, ese instrumento. También es cierto que la Corporación lo mella irremediablemente al embanderarlo en su pelea, porque, busque usted el eufemismo que desee, sigue siendo constitucional e instucionalmente un cocoliche, una ridícula anomalía que no tiene destino.
La Corpo lo sabe mucho mejor que el propio Cobos, quien se ha intoxicado con su propia estampita y sueña con su propia épica imposible, sin sospechar (tal es su estupidez política) que con estos arrestos de carácter llega apenas a De la Rúa golpeando la mesa en lo de Grondona y exclamando "ahí está" con tonante determinación.
Punto. Cleto afuera. Me pudre este personaje. Una de la peores cosas de la guerra sucia instalada por los medios es que sus "armas" son de una ilevantable mediocridad. Desde el rabino Bergman a Cleto, desde De Angeli a Reutemann, desde Macri a Duhalde, la medianía de los "tanques" mediáticos es conmovedora.
En el fondo es que pelean por una causa perdida. Defienden una Argentina que ya no es posible. Intentan un regreso forzado a un pasado de oprobio y muerte. Juegan las fichas de sus intereses pero en ese póker, apuestan el bienestar del país y de su pueblo. Apuestan a una involución hacia formas perimidas de liberalismo ortodoxo que aquí se llama menemismo, pero que antes fue videlismo y antes aramburismo. No comprendieron jamás que el paraíso del libre mercado es imposible por vías pacíficas. O lo comprendieron y el as que guardan en la manga es mucha más peligroso que lo que pensamos.
Que lo tienen, no hay duda.
Sin embargo, están perdiendo. La "batalla cultural" que definió la compañera Presidenta cuando envió la Ley de Medios al Congreso, la estamos ganando nosotros. Y cuando digo nosotros, digo el pueblo argentino. Estamos ganando la batalla del "relato". Ellos confiaron en que, por peso específico, por tonelaje, iban a imponer la necesidad de proteger sus intereses corporativos como parte del "sentido común" de la sociedad civil. Y durante un tiempo, así fue. Ahora la canción es otra.
Los blogs tenemos una parte importante en la lucha contra estos anquilosados gigantes mediáticos. Contra sus empleados políticos. Somos piojos comparados con su desmesurado totalitarismo, pero allí donde atacamos, dejamos la marca. Ellos siguen defendiéndose con su peso elefantiásico. Sus reflejos, cada vez más torpes y abotargados. Arman campañas sin sustento, aplican verbalizaciones iracundas. Los operadores mediáticos no pueden ocultar su desconcierto. En muchos casos, su ira.
Ganar la batalla del relato será un paso. Deberemos demoler los monopolios, liberar la palabra, democratizar la opinión, socializar la interpretación, resucitar la creatividad. La Ley de Medios es un primer paso, enorme, para lograr este objetivo. Los blogs, una herramienta más de esa guerrilla de resistencia. Por eso empezamos a aparecer, a ocupar centimetraje. Somos un fenómeno novedoso para el necrosado aparato informativo del stablishment. Nos temen porque no pueden trazar un mapa, porque somos un colectivo nebuloso e inasible. Se paran ante nosotros con el mismo cagazo que los yanquis ante "el eje del mal" y la única respuesta a eso es la paranoia y el uso de la fuerza.
Vivimos épocas de singular excepcionalidad. Nunca, como hasta ahora, se volcó contra un gobierno semejante cantidad de munición comunicacional. Nunca como ahora, los poderes mediáticos quedaron con el culo tan al aire. Ya nadie piensa que Clarín puede voltear a un gobierno con cinco tapas seguidas. Por el contrario, la repetición constante, el amarillismo, la operaciones apiladas, insistentes, generan el efecto contrario: pierden (como dice Hernán Brienza) su capital simbólico.
Algún día la Historia recogerá los retazos de esta guerra nuestra y mencionará a un grupo de tipos con una compu cada uno, que se largó a la batalla contre terribles molinos de viento. Sólo que, esta vez, no eran sólo molinos. Eso parecían, apenas medios "independientes"; pero eran gigantes, como los que vió ese viejo loco que andaba por La Mancha.
Reclamo para los blogs una parte, acaso pequeña, de la caída que se viene. Todos juntos estamos haciendo mierda el capital simbólico de la patria mediática. Los habemos peronistas, buscadores de la organización en el entendimiento de que la acción política requiere de esa condición para ser efectiva. Los hay Nacionales y Populares, productos individuales de otras vertientes políticas y de diferentes experiencias de vida. Todos peleamos la misma guerra, defendemos el mismo Proyecto. En esto, en el fragor de la batalla, importan poco las sutilezas. Sin abandonar nuestras creencias, cada uno de nosotros se debe a un objetivo superior. El que está al lado mío, es mi compañero. Importa poco si es o no es peronista como lo soy yo. Lo que sí importa es que pelea como yo y busca lo mismo. Cuando Clarín ataca (y ataca por el retorcido método de igualarnos a ellos, que defienden por plata los intereses de la empresa), nos ataca a todos. Ellos no hacen diferencias porque, en nosotros, atacan al Proyecto Nacional.
Se termina el domingo. Se acerca una tormenta que aparenta seriedad. Ya rebotan los truenos por encima de los techos de las casas y por la ventana, veo los refucilos a repetición. Pienso que me ha tocado vivir momentos que dejarán una marca en la Historia. Justo ahora, con el Bicentenario encima, veo con claridad que estamos en una bisagra de la historia nacional. Quizás uno, en la inmediatez de la trinchera, no llegue a percibir toda la foto, pero al reflexionar un momento, se comprende que nos acercamos a un cambio como pocas veces tuvo lugar.
Y se me ocurre que ellos, nuestros enemigos, los enemigos de la Patria y el Pueblo, sí saben perfectamente lo que se juega en esta tenida.
Basta que nosotros, dejando de lado las pequeñeces, entendamos también, cabalmente, que tenemos la victoria en la punta de los dedos.
MP

5 comentarios:
Eso siempre nos ha diferenciado compañero, los enemigos del pueblo siempre han tenido en claro contra lo que luchan y se alían sin ningún problema. Nosotros pueblo no, a pesar de nuestras buenas intenciones y nuestras convicciones, a muchos les cuesta divisar al verdadero enemigo.
La "izquierda" contra el peronismo es lo que mejor lo explica.
Coincido con vos que este es un momento histórico, cuantos de nosotros que nacimos despues del 55 sentimos nostalgias de ese tiempo que no vivimos. Creo que estamos teniendo revancha, personalmente no creí que se iba dar de ésta manera, si queres, inesperada lo estoy viviendo a mil, sin ser una militante orgánica he decido movilizarme y dar todas las discusiones dónde sea, y son tantos nuestros argumentos a favor que dejo a más de uno pensando. Para mi los blogs han sido todo un descubrimiento y puedo decir que se han transformado casi una adicción, te lo digo a vos y se los digo a todos, me aportan muchisimo no voy a decirles que me abrieron la cabeza porque lucho todos los días de mi vida por tenerla abierta. Podría hablar de Cobos pero no tengo ganas ya la historia se encargará de él y creo que serán pocas lineas. Un saludo compañero.
Hola
Me ha gustado mucho tu comentario, en particular a quienes no siendo peronistas-PJ, no dejamos de ser algo así como peronistas-pueblo, o más sencillamente, pueblo.
Te agradezco la mención de este lugar que no mucha gente reconoce.
Si querés, pegate una vuelta por mi blog, www,enredandopalabras.blogspot.com.
Fraterno Abrazo
Los ases en la manga de Clarín se llaman Mariano Perrone y Carolina Pulqui, que bajo han caídos todos si tienen que sacar esto a la luz
Saludos
Lucas
Duda existencial: con la deserción de Bortolozzi y algunas otras más que se avecinan en el Senado, ¿podríamos estar ante la presencia de un Rejunte B?
Saludos
Lucas
Publicar un comentario en la entrada