Lo primero es una duda legítima: lo de la bombacha, medias y pantalón ¿habrá sido en ese orden? ¿Cómo hicieron?
Lo segundo es la edulcorada y malintencionada cobertura (casi casi digna de cómplices) con que el tilingo semanario de Fontevecchia cubrió el allanamiento judicial en la causa Noble Herrera, aquí.
Lo tercero, ¿cómo concilian estos pibes de los medios, el reclamo por "transparencia judicial" con este ENCUBRIMIENTO decidido ante un delito de lesa humanidad?
Por último, aún en el contexto de la protección a la apropiadora que llevan adelante, son tan naturalmente amarillios que titulan la nota con el aire de una historieta erótica.
¡Después entregan premios de periodismo, muchachos!

1 comentarios:
Capaz que una bombacha tenga más valor que la identidad, a la hora de que te la saquen, claro.
"Abusivo y vejatorio" casi casi como que te asesinen los padres y te tiren por ahì; cierto, fue una suerte que en lugar de un milico estéril te haya tocado una millonaria, pero igual debe ser feo, che..
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