No me estoy refiriendo al tendal de víctimas invisibles que dejó el menemato: gente que murió a causa del miedo y de la desesperación de no tener trabajo, de perder la casa o de ver a los hijos sin futuro ni dignidad. Hoy, que gracias a los famosos, está de moda hablar del ACV, mirar las cifras de esta enfermedad en los noventa causaría la sorpresa de más de uno.
No hablo tampoco de los muertos por las sucesivas represiones, que fueron y son (ver Europa) el fenómeno necesario para la aplicación de las políticas económico/sociales liberales. Tiempos añorados por algunos, en los que no había inflación gracias a las cifras elevadísimas de desocupación y nadie discutía salarios.
Hablo de hoy, del brutal y desgraciado experimento menemista que algunos incurables vecinos de la ciudad de Buenos Aires se dieron al votar a Macri.
No creo que nadie, hoy, pueda alegar su propia torpeza sobre el desastre que ha cometido al votar a este soberano hijo de puta, que transformó a una ciudad floreciente, con salud y educación públicas y gratuitas para todos, en el coto de caza de las corporaciones privadas y en la cuál sólo los ricos, los que tienen medicina prepaga y educación privada, pueden decir que viven bien.
Ya se ha hablado en este blog sobre experiencias personales en el hospital Parmenio Piñero, verdadero depósito y moridero de pobres, abandonado de la mano del estado municipal, saqueado y sucio. Hospital casid e guerra, por debajo de la linea fronteriza entre la ciudad rica y la ciudad invisible, empobrecida y violenta. Bélgica y la India. Toda una definición de las políticas liberales del intendente que representa a algunos porteños.
En este contexto, la noticia que sale en los medios no soprende:

1 comentarios:
Y encima en los hospitales porteños, no hay ni carteles, ni información sobre la AUH medida de Nación que podría ayudar.
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