Hoy marchan los cuadros movilizados de la iglesia católica, para intentar detener la historia. Arreados en micros, cientos de alumnos de los colegios católicos de Buenos Aires y el Conurbano, serán llevados al Congreso para cumplir con el oscuro objetivo político de Bergoglio y el resto de la jerarquía eclesial.
El trabajo de adoctrinamiento viene de antes, es impiadoso y continuado. Se suele señalar al opus Dei como instigador, pero da lo mismo. El Opus es un adorno de algo que es institucional: la discrimianción, el autoritarismo, el odio, la intolerancia ya están en el corpus ideológico de la iglesia.
Es ridículo, sangriento, que la institución religiosa que MUNDIALMENTE concentra la mayor cantidad de denuncias de ataques, acoso, violación y corrupción de menores (ataques que, por lo general, han sido y son dirigidos a varones), escenifique esta especie de hipócrita marcha por una "moralidad" que no practican, que no poseen y que está embarrada de objetivos y motivaciones políticas.
Quien tenga algunos años, sabe que esto no es nuevo. Esta marcha y la militancia de joyas como cecilia pando o héctor aguer, son tributarias de una ideología que tiene sus raíces en la tortura, la sangre y el dolor del otro. En la represión y la dictadura.
Dejemos que marchen. Están tapando el sol con el dedo y ellos, lo saben mejor que nadie.
Mientras tanto, algunas muestras de la "imagen" internacional de la iglesia católica.
Mientras tanto, algunas muestras de la "imagen" internacional de la iglesia católica.

















1 comentarios:
Jua, jua. Muy bueno!
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