En un posteo del 9 de julio del año pasado, desde este blog se propuso que fuera la Presidenta de la Nación quien estuviera al frente del Movimiento Nacional Justicialista. La base de ese planteo, no representa novedad alguna para los peronistas: siempre quien ha estado al frente del gobierno de la Nación ha sido el jefe del Partido.
El contexto de aquella sugerencia, estaba constituído por la reciente derrota electoral del oficialismo en la PBA, que provocó que ciertos sectores díscolos a la conducción ejercida por Néstor Kirchner, cobraran vuelo y pidieran su renuncia con el argumento de que "un perdedor" no podía estar a cargo del PJ. Por supuesto que esa cuestión oportunista, esgrimida por los traidores, quedó pronto borrada por la realidad. En el peronismo, como bien decía el General Perón, la conducción es una evidencia. Y el conductor evidente de la estructura partidaria fue Néstor Kirchner
Hoy es el turno de la compañera Presidenta. Es ella quien debe concentrar en sus manos la jefatura del Estado y del Partido. Es, como resulta eviedente, la jefa natural con legitimidad popular.
Ella es nuestra bandera de victoria.
Hoy, a diferencia de lo que ocurría hace un año atrás, no hay internas que valgan. Las formalidades legales serán cumplidas, pero las realidades políticas indican otra cosa: las aguas se han dividido dramáticamente con la partida de Néstor Kirchner y el mapa político, peronista y opositor, se reconfigura con velocidad. Desntro del peronismo, oponerse a la conducción de Cristina equivaldrá a la directa traición, el pase a formas políticas opositoras NO PERONISTAS. Estoy seguro que ella, como una madre amorosa, aceptará a los que alguna vez se distanciaron y que hoy sientan que deben volver adonde está el pueblo. La divisoria de aguas es el Proyecto Nacional. Se está con él o contra él. Se acabó el tiempo de los tibios, se acabaron los discursos para la gilada.
Se define el destino del país. Nosotros, con Cristina al frente, vamos por la victoria final de la Revolución Justicialista, y todos los argentinos de bien están invitados a sumarse.
Los que queden enfrente, serán agentes del país del pasado, de la muerte, la desocupación y el ajuste.
Hay que elegir de qué lado se quiere quedar, de cara a la historia.
MP

5 comentarios:
Pienso que se debe sumar a algunos de los sectores disidentes que quieran volver, pero no a cualquiera.
Bruera, Tachuela, Romero, los Saá, etc, no puedn ni deben tener lugar en este proyecto. Ellos son lo peor que puede haber para nosotros, los que sostenemos las banderas del peronismo, son gorilas que se llaman a sí mismos peronistas (cuando son, en realidad, conservadores, defensores de los represores y neoliberales travestidos de peronistas).
Abrazo,
JP
Por supuesto. Se acabó eso de usar bosta para construir.
Buenísimo, vuelven Solá, Duhalde, Reutemman, los Saa, Puerta, Barrionuevo, DeNarvaez, etc, etc. O será que nunca se fueron. Que velocidad para llamar a la conciliación a los que hasta una semana eran traidores de la derecha peronista. Que triste tener que dar semejante voltereta en el aire. En fin, veremos que opina "La Cámpora", nuevo house organ del PJ. Espero solamente que la "revolución" no termine con una restauración conservadora como la de Francia en el 68.
Saludos
Lucas
Me retracto, no había leído vuestros comentarios.
Saludos
Lucas
Coincido MP. Sin dudas, será Cristina la que indicará cuál es el límite de nuestra generosidad. Si hay alguien que sabe con claridad cuál es el camino y quiénes los acompañantes para transitarlo mejor, es Ella
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