El asustado cronista de radio La Red le decía a Jorge Rial esta mañana: "morocho que pasaba, los vecinos lo molían a palos. Bastaba que tuviera rasgos extranjeros para que le pegaran. A un salteño casi lo matan". Dudo que ese chico se olvide alguna vez de lo que vió en Soldati en estos días.
Un salteño es argentino, por lo que se sabe hasta ahora. Sin embargo, esas sutilezas se les escapan a los excitados vecinos de Soldati. Como en Alemania, en donde hace un par de años, una horda de nazis enloquecidos molió a palos a un ecuatoriano al confundirlo con un turco. Para ellos bastaba que fuera marrón. Para pegarle, no le pidieron el documento.
Decía Gramsci aquello de los fascistas y los burgueses asustados. Por cierto que es el miedo lo que mejor empolla a un fascista. Un individuo cuya pertenencia a la clase media baja que pende de un hilo, ve en el "otro" a su inmediata amenaza. Ve en el pobre un destino posible y quiere matar ese ejemplo doloroso de lo que podría ser de él. Esto funciona como explicación pero no como disculpa. Ni el terror ni la ignorancia disculpan el odio ni el ataque xenófobo. No hay disculpas para eso.
Pero el discurso racista prende. Es decir, las disquisiciones intelectuales sobre el racismo y la xenofobia cesan ante el "sentido común" cultural de cierta gente, especialmente cuando éste se ve acicateado desde la política y los Medios. En el fondo, es odio al pobre, sin importar si es boliviano, peruano, paraguayo o argentino. Es pobre y punto. Allí se concentra el odio.
A estas horas, las tomas se multiplican por la capital y algunas zonas del conurbano. Una guerra de clases de diseño, la que sí será televisada. Esto está orquestado. Es el equivalente de los saqueos, su autoría intelectual es probablemente la misma y el objetivo también lo es: meter al Gobierno en un problema muy serio en el frente social y forzarlo a tomar la represión como una posibilidad de respuesta. Eso es todo. Una especulación somera indica que es un intento más del conglomerado opositor-mediático para detener el crecimiento del Gobierno en las encuestas, como la rocambolesca denuncia de "banelco" y antes de eso, la movida del verano con Redrado y las Reservas.
Al igual que todo lo que lleva la firma del "padrino", siempre queda algún muerto; y alrededor de esa desgracia artificial, los inútiles irresponsables del PRO bailan enloquecidos su farra clasista y excluyente. En el Sur de la ciudad, ganan cómodos.
A la derecha de su pantalla, señora, la tele le transmite una lucha de clases armada como un arbolito de navidad, lista y cocinada para su consumo. Usted debe poner su parte teniendo miedo.
Después, agarre la cacerola y exija la seguridad que se le debe por pagar todos los impuestos.
MP
Pero el discurso racista prende. Es decir, las disquisiciones intelectuales sobre el racismo y la xenofobia cesan ante el "sentido común" cultural de cierta gente, especialmente cuando éste se ve acicateado desde la política y los Medios. En el fondo, es odio al pobre, sin importar si es boliviano, peruano, paraguayo o argentino. Es pobre y punto. Allí se concentra el odio.
A estas horas, las tomas se multiplican por la capital y algunas zonas del conurbano. Una guerra de clases de diseño, la que sí será televisada. Esto está orquestado. Es el equivalente de los saqueos, su autoría intelectual es probablemente la misma y el objetivo también lo es: meter al Gobierno en un problema muy serio en el frente social y forzarlo a tomar la represión como una posibilidad de respuesta. Eso es todo. Una especulación somera indica que es un intento más del conglomerado opositor-mediático para detener el crecimiento del Gobierno en las encuestas, como la rocambolesca denuncia de "banelco" y antes de eso, la movida del verano con Redrado y las Reservas.
Al igual que todo lo que lleva la firma del "padrino", siempre queda algún muerto; y alrededor de esa desgracia artificial, los inútiles irresponsables del PRO bailan enloquecidos su farra clasista y excluyente. En el Sur de la ciudad, ganan cómodos.
A la derecha de su pantalla, señora, la tele le transmite una lucha de clases armada como un arbolito de navidad, lista y cocinada para su consumo. Usted debe poner su parte teniendo miedo.
Después, agarre la cacerola y exija la seguridad que se le debe por pagar todos los impuestos.
MP

6 comentarios:
Excelente post.
El discurso racista y el discurso del terror. Un secretario de salud porteño está derramando por los medios el peligro del CÓLERA y el dengue. Hijaputez más terrorífica imposible. Generar paranoia es generar terror y que prenda esa idea es incentivar incendiarios por doquier.
todo este racismo ya estaba antes de San Nestor Crispador?
Quien crispó a la Santa Argentina??? no era que K separó al país o ya era así? Acaso éramos Carmelitas descalzas todos amándonos???
Cierto, según tu elucubración a los indigentes de Soldati los mandó Clarin y Duhalde para generar conflicitvidad social pero a esos mismos indigentes los representa Salvatierra, puntero kirchnerista seguidor de Tito Nenna en Capital, todo muy coherente, no Mario?
Saludos
Lucas
Salí de la cueva para hacer palmas y celebrar su excelente post. Me vuelvo al Sacromonte. Por bulerías.
Lucas INTENTA entender aunq sea! se t rompio el ocntrol remoto de la tele, se t grabo la pag de inicio y el canillita t lleva un solo diario, no?
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