30 julio 2010

NOS VAMOS PARA LA PLATA


Vamos al encuentro de blogueros organizado por el Ateneo Jauretche, la Juventud Platense para la Victoria y el MPB. 
Ya naciendo la Regional Sur de nuestro Movimiento, estaremos en Ciudad Eva Perón para charlar un rato.
Es el 46 n° 446, esquina 4 a las 18 hs.
Si anda cerca, vengase que se va a enterar lo que es la militancia peronista en la red.
Los esperamos.
MP

29 julio 2010

MELONES QUE SE ACOMODAN


No extrañan las reacciones de la "oposición" o Grupo A, ante los anuncios que el Gobierno Peronista hizo ayer en materia de ampliación de derechos, justicia social y redistribución del ingreso. ¿Cómo iban a sorprender si todos ellos trabajan por lo opuesto al modelo justicialista? ¿No bastaba ver a los chupaculos de los oligarcas, actuando como sirvientes de los intereses sojeros, en la mismísima Rural, para comprender a qué país quieren volver? Porque, debe entenderse que la plataforma opositora se basa en una RESTAURACIÓN del estado de cosas neoliberal, que aseguraba ganancias extraoridnarias y negocios al por mayor, sin la molesta intervención del Estado.

La sana intervención del Estado peronista, volcando su peso en favor de los que menos tienen, creando derechos nuevos,garantizando el cumplimiento efectivo de aquellos que fueron postergado por las políticas criminales del liberalismo, toda esa participación estatal es deplorada, temida y odiada por los gendarmes del interés privado, de los grupos concentrados y de los oligarcas sojeros.

Insisto, basta ver las declaraciones para entender. Desde los derechistas gorilas como Duhalde o Carrió, hasta las putas de la derecha como De Gennaro o Solanas, el amplio espectro político contrera, anti popular, salió a criticar de un modo u otro las acciones del gobierno peronista de la compañera Cristina. 

Los peronistas sabemos bien que esto es bueno, signo del buen camino. Que se refrieguen juntos los derechistas con la "izquierda" cipaya significa que vamos por el camino correcto, que no es otro que el camino del Pueblo.

Siete años de gobierno peronista han logrado muchas cosas. Pero falta mucho todavía. Cualquiera con un mínimo de decencia u honestidad intelectual sabe de sobra que con apenas siete años no se recomponen décadas de saqueo, privatización y genocidio social. Años y años de entrega al capital privado. Por eso debemos luchar, pelear y crispar lo que haga falta para asegurarnos que el Proyecto Nacional se consolide. No retroceder un sólo paso. El enemigo está enfrente, bien claramente definido.

Los melones se acomodan con el andar del carro. Que sigan chillando los gorilas.  No existen. Son apenas un escollo menor.

La compañera Presidenta va por el camino de la Historia, que la recordará como la gran continuadora de aquél primer peronismo liberador.

Porque el camino nuestro es el de la liberación de la Patria. Le guste a quién le guste.

Y caiga quien caiga.

MP

28 julio 2010

SI EL DIARIO PERFIL NO EXISTIERA, HABRÍA QUE INVENTARLO


Desaparecido Crítica de Cristina y con él las columnas de Susana Viau, con su turbia fijación homoerótica con la Presidenta (que comparte con Walger, Carrió y otras de la misma especie), el humor involuntario quedó casi exclusivamente a cargo del "servicial" diario Perfil. 

La verdad es que nunca defrauda y siempre hay alguna nota con la cuál reirse. A veces hay que conformarse con los comentarios de los trolls a sueldo de la gorilería empresarial, pero siempre, algo, con buena voluntad, se encuentra.

Hoy hay varias cosas muy buenas. No voy a poner links, porque no les voy a subir al pedo las visitas que puedan tener, pero la "respuesta" de Leuco a Timerman es de antología, porque responde a una acusación concreta de haber pedido guita... pidiendo guita. Aunque se apresura a aclarar que esta vez, el circulante irá a manos de Margarita Barrientos, que estará pensando qué tiene que ver en todo esto. Impecable.

Por ahí una nota acusa a Gastón Pauls de "acompañante" de Néstor Kirchner. Acompañante... escort? JAJA. Y encima le tiran "actor de reparto en los actos K". Qué chicos bravos estos.

Como La Nazión, levantan una nota del diario El País sobre 678. Mala nota, obvio. Uno ahí se pregunta a quién carajos le importa lo que opina un diario español sobre un programa argentino al que, teoricamente, nadie ve. Misterio. A Perfil y a La Nazión sí que les importa. Qué risa! 

Pero lo mejor, lejos, es esta nota, que empieza así:

Desesperado, Kirchner quiere bloquear los accesos a Capital para que la gente del campo no llegue a Palermo

Pidió a sus colaboradores que "blinden" la Capital para que los ruralistas vean dificultada su llegada al acto. Entretelones de un ex Presidente que manda tanto o más que antes.

“Nos dieron órdenes de movilizar todo y, si se puede, entorpecer el tránsito en los accesos a la Capital”, confió a Perfil un intendente del Conurbano con acceso a la quinta de Olivos. “La idea es contrarrestar el ingreso de los micros que lleguen al acto del campo”, remató, por último, el jefe comunal. 


Perfil, chapeau. Que sigan los éxitos... y las risas...

LARISSA RIQUELME EN BRASIL (UN PAÍS SERIO, QUE ESTÁ INSERTO EN EL MUNDO, CHE)





DOS PAÍSES. ¿EN CUÁL QUERÉS VIVIR?


LA DIFERENCIA


La compañera Presidenta está anunciando en cadena nacional, aumento en las jubilaciones del 16.9% y en la Asignación Universal por Hijo, que pasa de $180.- a $240.-

La diferencia.

Mientras la oposición busca que los oligarcas paguen menos impuestos, el gobierno peronista sigue beneficiando al Pueblo.

La diferencia entre PERONISMO y asco gorila.

No tienen con qué, muchachos y chicas del Grupo A. ¿Por qué no se matan todos y le hacen el único servicio que le pueden hacer a la patria?

MP

CHUPACULOS DE LOS OLIGARCAS


Dice Clarín:
ASISTENCIA PERFECTA. BIOLCATI, AGUAD, CARRIO, SOLA, PINEDO, BULLRICH, RODRIGEZ SAA. SABSAY, BURYAILE, STOLBIZER Y MORALES. AYER EN EL DEBATE SOBRE RETENCIONES EN LA RURAL DE PALERMO.

Ese es el país que nos ofrecen. Esa es la alianza con la que van a querer gobernar.
Retroceder más o menos a 1880.

EL MPB EN CIUDAD EVA PERÓN (a) LA PLATA


Dentro del ciclo de charlas "Los viernes del sueñero" que organiza el Ateneo Jauretche, este viernes 30 es el turno de "Los peligrosos bloguerosK: Militancia peronista en la red", donde hablarán los amigos autores de blog como Fabián de Conurbanos, Diego de Sidrapandulceyalpargatas, Gonzalo de Laotracaradelpatacón y Antonio de Lapampaperonista. que hablará tambien en nombre del MPB.

Allí nos veremos.

27 julio 2010

PROFUNDA CONSTERNACIÓN


A veces los diarios nos toman por sorpresa. De pronto vos abrís el diario y te quedás con la boca abierta.
Yo quiero confirmar la profunda consternación que me provocó enterarme por el diario Página|12 que este blog, o los compañeros que integran el Movimiento Peronista Bloguero... NO EXISTIMOS!

Según se lee en una nota publicada en la sección espectáculos (po qué en espectáculos y no en "política", eh?), parece ser que los únicos blogueros peronistas son los muchachos del PJ Digital y algunos otros blogs de los que no ponen ni siquiera el link (muchachos de Página, así se nota el PNT, ustedes me entienden...Hay que ser más cancheros, che.) 

Bueno, la felicitación desde este blog y desde el MPB a los compañeros blogueros verdaderos, esos que de verdad existen y que de verdad son peronistas. Qué emocionante es saber que hay militantes 2.0 que mantienen viva la llama del peronismo. Vamos con esas tres banderas históricas, compañeros!

MP

MAS SOLA QUE LOCA MALA



Lo dice Binner, también. Hacen cola para rajarle a la señora, parece.

EL NUMERO Y LA POTENCIA



“En la crisis –decía Eduardo Duhalde, a la sazón presidente– todos tienen razón para reclamar.” En la salida de la crisis, interpreta extensivamente este cronista, todos (o muchos) tienen incentivos racionales para adherir al líder que la conduce, al timonel en aguas embravecidas. Néstor Kirchner, presidente en el tránsito del infierno al purgatorio, congregó ese apoyo. Su fuerza se proyectó de un escueto 22 por ciento de los votos (la mayoría prestados) en 2003 a un 45 por ciento, bien propio, en 2007. La aprobación de la opinión pública y la imagen positiva trascendían largamente el caudal electoral. Un consenso transversal y pluriclasista (poco ruidoso y poco activo en promedio) avaló al kirchnerismo en la emergencia.
Si se mira en perspectiva, ese fenómeno venía aminorando en 2007, pero la polarización electoral y la mayoría ciudadana que ansiaba la continuidad disimularon la mengua. El conflicto por las retenciones móviles, allende la seguidilla de errores tácticos del Gobierno, catalizó diferencias que estaban en germen, propias de una nueva etapa. Las corporaciones agropecuarias fueron acompañadas por numerosos ciudadanos y ganaron el espacio público. En esa primera lid, perdidosa, el kirchnerismo pagó de contado varias carencias de construcción acumuladas en años: poca presencia mediática, falta de grupos de pensamiento, escasa militancia organizada. Una noche, en un episodio más estigmatizado que comprendido, Luis D’Elía y un grupo de militantes sociales pusieron el cuerpo (y una piña sobre la cual se hizo un mundo) para evitar que un colectivo poco organizado le ganara la Plaza a un gobierno peronista.
Desde entonces, se fue desarrollando una doble tendencia que sigue en curso. Por un lado, la dilución de esa mayoría amplia pero desmovilizada. Por otro, la progresiva transformación del kirchnerismo en una (primera) minoría consistente, activa, con capacidad de actuación en distintos planos.
Carta Abierta fue la primera expresión: intelectuales y académicos que se situaban como orgánicos y dinámicos, interviniendo en el debate público. Sucesivamente surgieron otros: agrupaciones juveniles, bloggers hiperactivos, referentes de la cultura y del espectáculo que tomaron posición activa.
El discurrir llega hasta hoy tras un zigzagueo que comprende dos duras derrotas (las retenciones en 2008, las elecciones en 2009) y varios avances políticos e institucionales que no estaban en agenda (sistema jubilatorio, ley de medios, asignación universal, matrimonio entre iguales).
El kirchnerismo es la fuerza política con mejor intención de voto, pero está distante de la primacía que tuvo en 2005 y 2007. Es la única que puede movilizar a miles de ciudadanos de clase media por Facebook y a decenas de miles de trabajadores, del sindicalismo y de los movimientos sociales. Es, a considerable distancia, la que cuenta con más trabajadores de la cultura y organizaciones de derechos humanos vivaces para defenderlo. La presidenta Cristina Fernández tiene más militantes y activistas dispuestos a bancarla en el ágora y en la calle que los que pudo contar Néstor Kirchner. Pero dista de gozar de la anuencia, así sea calma, de la mayoría silenciosa que dio sustentabilidad al mandatario que la precedió.
El kirchnerismo procura recuperar el favor de la base popular, que le respondió de modo inferior al esperado en las urnas el año pasado. Y de sectores medios, que le advirtieron un distanciamiento en 2007 y le dieron mayormente la espalda el año pasado. Ha repuntado marcadamente desde su punto más bajo, su curva apunta hacia arriba.
En ese contexto cabe leer la Marcha de Antorchas, inscripta en el imaginario y las tradiciones peronistas. Un acto de trabajadores, lo que en siglo XXI abarca a empleados sindicalizados o informales y también a desocupados. Néstor Kirchner, Hugo Moyano y Emilio Pérsico, de rigurosa campera, trataron de generar fervor identitario y de dar cuenta de su alianza política. Interpelaron a los laburantes, el sector en el que el oficialismo tiene más virtualidades de crecimiento, para mejorar su desempeño de 2009.
Los oradores y los asistentes expresaron a una fuerza que muchos dieron por derrotada hace dos años y hace uno. Pero que sorprende por su capacidad para dar pelea de cara a un horizonte abierto y fascinante.

26 julio 2010

ESA MUJER





   El coronel elogia mi puntualidad:
    ­Es puntual como los alemanes ­dice.
    ­O como los ingleses.
    El coronel tiene apellido alemán.
    Es un hombre corpulento, canoso, de cara ancha, tostada.
    ­He leído sus cosas ­propone­. Lo felicito.
    Mientras sirve dos grandes vasos de whisky, me va informando, casualmente, que tiene veinte años de servicios de informaciones, que ha estudiado filosofía y letras, que es un curioso del arte. No subraya nada, simplemente deja establecido el terreno en que podemos operar, una zona vagamente común.
    Desde el gran ventanal del décimo piso se ve la ciudad en el atardecer, las luces pálidas del río. Desde aquí es fácil amar, siquiera momentáneamente, a Buenos Aires. Pero no es ninguna forma concebible de amor lo que nos ha reunido.
    El coronel busca unos nombres, unos papeles que acaso yo tenga.
    Yo busco una muerta, un lugar en el mapa. Aún no es una búsqueda, es apenas una fantasía: la clase de fantasía perversa que algunos sospechan que podría ocurrírseme.
    Algún día (pienso en momentos de ira) iré a buscarla. Ella no significa nada para mí, y sin embargo iré tras el misterio de su muerte, detrás de sus restos que se pudren lentamente en algún remoto cementerio. Si la encuentro, frescas altas olas de cólera, miedo y frustrado amor se alzarán, poderosas vengativas olas, y por un momento ya no me sentiré solo, ya no me sentiré como una arrastrada, amarga, olvidada sombra.
    El coronel sabe dónde está.
    Se mueve con facilidad en el piso de muebles ampulosos, ornado de marfiles y de bronces, de platos de Meissen y Cantón. Sonrío ante el Jongkind falso, el Fígari dudoso. Pienso en la cara que pondría si le dijera quién fabrica los Jongkind, pero en cambio elogio su whisky.
    El bebe con vigor, con salud, con entusiasmo, con alegría, con superioridad, con desprecio. Su cara cambia y cambia, mientras sus manos gordas hacen girar el vaso lentamente.
    ­Esos papeles ­dice.
    Lo miro.
    ­Esa mujer, coronel.
    Sonríe.
    ­Todo se encadena ­filosofa.
    A un potiche de porcelana de Viena le falta una esquirla en la base. Una lámpara de cristal está rajada. El coronel, con los ojos brumosos y sonriendo, habla de la bomba.
    ­La pusieron en el palier. Creen que yo tengo la culpa. Si supieran lo que he hecho por ellos, esos roñosos.
    ­¿Mucho daño? ­pregunto. Me importa un carajo.
    ­Bastante. Mi hija. La he puesto en manos de un psiquiatra. Tiene doce años ­dice.
    El coronel bebe, con ira, con tristeza, con miedo, con remordimiento.
    Entra su mujer, con dos pocillos de café.
    Contale vos, Negra.
    Ella se va sin contestar; una mujer alta, orgullosa, con un rictus de neurosis. Su desdén queda flotando como una nubecita.
    ­La pobre quedó muy afectada ­explica el coronel­. Pero a usted no le importa esto.
    ­¡Cómo no me va a importar!... Oí decir que al capitán N y al mayor X también les ocurrió alguna desgracia después de aquello.
    El coronel se ríe.
    ­La fantasía popular -dice-. Vea cómo trabaja. Pero en el fondo no inventan nada. No hacen más que repetir.
    Enciende un Marlboro, deja el paquete a mi alcance sobre la mesa.
    -Cuénteme cualquier chiste -dice.
    Pienso. No se me ocurre.
    ­Cuénteme cualquier chiste político, el que quiera, y yo le demostraré que estaba inventado hace veinte años, cincuenta años, un siglo. Que se usó tras la derrota de Sedán, o a propósito de Hindenburg, de Dollfuss, de Badoglio.
    -¿Y esto?
    ­La tumba de Tutankamón -dice el coronel-. Lord Carnavon. Basura.
    El coronel se seca la transpiración con la mano gorda y velluda.
    -Pero el mayor X tuvo un accidente, mató a su mujer.
    ­¿Qué más? ­dice, haciendo tintinear el hielo en el vaso.
    -Le pegó un tiro una madrugada.
    ­La confundió con un ladrón ­sonríe el coronel . Esas cosas ocurren.
    ­Pero el capitán N. . .
    ­Tuvo un choque de automóvil, que lo tiene cualquiera, y más él, que no ve un caballo ensillado cuando se pone en pedo.
    ­¿Y usted, coronel?
    ­Lo mío es distinto ­dice­. Me la tienen jurada.
    Se para, da una vuelta alrededor de la mesa.
    ­Creen que yo tengo la culpa. Esos roñosos no saben lo que yo hice por ellos. Pero algún día se va a escribir la historia. A lo mejor la va a escribir usted.
    ­Me gustaría.
    ­Y yo voy a quedar limpio, yo voy a quedar bien. No es que me importe quedar bien con esos roñosos, pero sí ante la historia, ¿comprende?
    ­Ojalá dependa de mí, coronel.
    ­Anduvieron rondando. Una noche, uno se animó. Dejó la bomba en el palier y salió corriendo.
    Mete la mano en una vitrina, saca una figurita de porcelana policromada, una pastora con un cesto de flores.
    -Mire.
    A la pastora le falta un bracito.
    ­Derby -dice. Doscientos años.
    La pastora se pierde entre sus dedos repentinamente tiernos. El coronel tiene una mueca de fierro en la cara nocturna, dolorida.
    ­¿Por qué creen que usted tiene la culpa?
    ­Porque yo la saqué de donde estaba, eso es cierto, y la llevé donde está ahora, eso también es cierto. Pero ellos no saben lo que querían hacer, esos roñosos no saben nada, y no saben que fui yo quien lo impidió.
    El coronel bebe, con ardor, con orgullo, con fiereza, con elocuencia, con método.
    -Porque yo he estudiado historia. Puedo ver las cosas con perspectiva histórica. Yo he leído a Hegel.
    ­¿Qué querían hacer?
    ­Fondearla en el río, tirarla de un avión, quemarla y arrojar los restos por el inodoro, diluirla en ácido. ¡Cuanta basura tiene que oír uno! Este país está cubierto de basura, uno no sabe de dónde sale tanta basura, pero estamos todos hasta el cogote.
    ­Todos, coronel. Porque en el fondo estamos de acuerdo, ¿no? Ha llegado la hora de destruir. Habría que romper todo.
    -Y orinarle encima.
    ­Pero sin remordimientos, coronel. Enarbolando alegremente la bomba y la picana. ¡Salud! -digo levantando el vaso.
    No contesta. Estamos sentados junto al ventanal. Las luces del puerto brillan azul mercurio. De a ratos se oyen las bocinas de los automóviles, arrastrándose lejanas como las voces de un sueño. El coronel es apenas la mancha gris de su cara sobre la mancha blanca de su camisa.
    ­Esa mujer ­le oigo murmurar­. Estaba desnuda en el ataúd y parecía una virgen. La piel se le había vuelto transparente. Se veían las metástasis del cáncer, como esos dibujitos que uno hace en una ventanilla mojada.
    El coronel bebe. Es duro.
    ­Desnuda ­dice­. Éramos cuatro o cinco y no queríamos mirarnos. Estaba ese capitán de navío, y el gallego que la embalsamó, y no me acuerdo quién más. Y cuando la sacamos del ataúd -el coronel se pasa la mano por la frente­, cuando la sacamos, ese gallego asqueroso...
    Oscurece por grados, como en un teatro. La cara del coronel es casi invisible. Sólo el whisky brilla en su vaso, como un fuego que se apaga despacio. Por la puerta abierta del departamento llegan remotos ruidos. La puerta del ascensor se ha cerrado en la planta baja, se ha abierto más cerca. El enorme edificio cuchichea, respira, gorgotea con sus cañerías, sus incineradores, sus cocinas, sus chicos, sus televisores, sus sirvientas, Y ahora el coronel se ha parado, empuña una metralleta que no le vi sacar de ninguna parte, y en puntas de pie camina hacia el palier, enciende la luz de golpe, mira el ascético, geométrico, irónico vacío del palier, del ascensor, de la escalera, donde no hay absolutamente nadie y regresa despacio, arrastrando la metralleta.
    ­Me pareció oír. Esos roñosos no me van a agarrar descuidado, como la vez pasada.
    Se sienta, más cerca del ventanal ahora. La metralleta ha desaparecido y el coronel divaga nuevamente sobre aquella gran escena de su vida.
    ­...se le tiró encima, ese gallego asqueroso. Estaba enamorado del cadáver, la tocaba, le manoseaba los pezones. Le di una trompada, mire -el coronel se mira los nudillos­, que lo tiré contra la pared. Está todo podrido, no respetan ni a la muerte. ¿Le molesta la oscuridad?
    ­No.
    ­Mejor. Desde aquí puedo ver la calle. Y pensar. Pienso siempre. En la oscuridad se piensa mejor.
    Vuelve a servirse un whisky.
    ­Pero esa mujer estaba desnuda -dice, argumenta contra un invisible contradictor-. Tuve que taparle el monte de Venus, le puse una mortaja y el cinturón franciscano.
    Bruscamente se ríe.
    ­Tuve que pagar la mortaja de mi bolsillo. Mil cuatrocientos pesos. Eso le demuestra, ¿eh? Eso le demuestra.
    Repite varias veces "Eso le demuestra", como un juguete mecánico, sin decir qué es lo que eso me demuestra.
    -Tuve que buscar ayuda para cambiarla de ataúd. Llamé a unos obreros que había por ahí. Figúrese como se quedaron. Para ellos era una diosa, qué sé yo las cosas que les meten en la cabeza, pobre gente.
    ­¿Pobre gente?
    ­Sí, pobre gente.­El coronel lucha contra una escurridiza cólera interior­. Yo también soy argentino.
    ­Yo también, coronel, yo también. Somos todos argentinos.
    ­Ah, bueno ­dice.
    ­¿La vieron así?
    ­Sí, ya le dije que esa mujer estaba desnuda. Una diosa, y desnuda, y muerta. Con toda la muerte al aire, ¿sabe? Con todo, con todo...
    La voz del coronel se pierde en una perspectiva surrealista, esa frasecita cada vez más rémova encuadrada en sus líneas de fuga, y el descenso de la voz manteniendo una divina proporción o qué. Yo también me sirvo un whisky.
    ­Para mí no es nada -dice el coronel­. Yo estoy acostumbrado a ver mujeres desnudas. Muchas en mi vida. Y hombres muertos. Muchos en Polonia, el 39. Yo era agregado militar, dése cuenta.
    Quiero darme cuenta, sumo mujeres desnudas más hombres muertos, pero el resultado no me da, no me da, no me da... Con un solo movimiento muscular me pongo sobrio, como un perro que se sacude el agua.
    ­A mí no me podía sorprender. Pero ellos...
    ­¿Se impresionaron?
    ­Uno se desmayó. Lo desperté a bofetadas. Le dije: "Maricón, ¿ésto es lo que hacés cuando tenés que enterrar a tu reina? Acordate de San Pedro, que se durmió cuando lo mataban a Cristo." Después me agradeció.
    Miró la calle. "Coca" dice el letrero, plata sobre rojo. "Cola" dice el letrero, plata sobre rojo. La pupila inmensa crece, círculo rojo tras concéntrico círculo rojo, invadiendo la noche, la ciudad, el mundo. "Beba".
    ­Beba ­dice el coronel.
    Bebo.
    ­¿Me escucha?
    -Lo escucho.
    Le cortamos un dedo.
    ­¿Era necesario?
    El coronel es de plata, ahora. Se mira la punta del índice, la demarca con la uña del pulgar y la alza.
    ­Tantito así. Para identificarla.
    -¿No sabían quién era?
    Se ríe. La mano se vuelve roja. "Beba".
    ­Sabíamos, sí. Las cosas tienen que ser legales. Era un acto histórico, ¿comprende?
    ­Comprendo.
    -La impresión digital no agarra si el dedo está muerto. Hay que hidratarlo. Más tarde se lo pegamos.
    ­¿Y?
    ­Era ella. Esa mujer era ella.
    ­¿Muy cambiada?
    ­No, no, usted no me entiende. lgualita. Parecía que iba a hablar, que iba a... Lo del dedo es para que todo fuera legal. El profesor R. controló todo, hasta le sacó radiografías.
    ­¿El profesor R.?
    -Sí. Eso no lo podía hacer cualquiera. Hacía falta alguien con autoridad científica, moral.
    En algún lugar de la casa suena, remota, entrecortada, una campanilla. No veo entrar a la mujer del coronel, pero de pronto esta ahí, su voz amarga, inconquistable.
    ­¿Enciendo?
    ­No.
    ­Teléfono.
    ­Deciles que no estoy.
    Desaparece.
    ­Es para putearme ­explica el coronel-. Me llaman a cualquier hora. A las tres de la madrugada, a las cinco.
    -Ganas de joder ­digo alegremente.
    ­Cambié tres veces el número del teléfono. Pero siempre lo averiguan.
    ­¿Qué le dicen?
    ­Que a mi hija le agarre la polio. Que me van a cortar los huevos. Basura.
    Oigo el hielo en el vaso, como un cencerro lejano.
    ­Hice una ceremonia, los arengué. Yo respeto las ideas, les dije. Esa mujer hizo mucho por ustedes. Yo la voy a enterrar como cristiana. Pero tienen que ayudarme.
    El coronel está de pie y bebe con coraje, con exasperación, con grandes y altas ideas que refluyen sobre él como grandes y altas olas contra un peñasco y lo dejan intocado y seco, recortado y negro, rojo y plata.
    ­La sacamos en un furgón, la tuve en Viamonte, después en 25 de Mayo, siempre cuidándola, protegiéndola, escondiéndola. Me la querían quitar, hacer algo con ella. La tapé con una lona, estaba en mi despacho, sobre un armario, muy alto. Cuando me preguntaban qué era, les decía que era el transmisor de Córdoba, la Voz de la Libertad.
    Ya no sé dónde está el coronel. El reflejo plateado lo busca, la pupila roja. Tal vez ha salido. Tal vez ambula entre los muebles. El edificio huele vagamente a sopa en la cocina, colonia en el baño, pañales en la cuna, remedios, cigarrillos, vida, muerte.
    -Llueve -dice su voz extraña.
    Miro el cielo: el perro Sirio, el cazador Orión.
    ­Llueve día por medio ­dice el coronel-. Día por medio llueve en un jardín donde todo se pudre, las rosas, el pino, el cinturón franciscano.
    Dónde, pienso, dónde.
    ­¡Está parada! -grita el coronel­. ¡La enterré parada, como Facundo, porque era un macho!
    Entonces lo veo, en la otra punta de la mesa. Y por un momento, cuando el resplandor cárdeno lo baña, creo que llora, que gruesas lágrimas le resbalan por la cara.
    ­No me haga caso -dice, se sienta­. Estoy borracho.
    Y largamente llueve en su memoria.
    Me paro, le toco el hombro.
    ­¿Eh? -dice­ ¿Eh? -dice.
    Y me mira con desconfianza, como un ebrio que se despierta en un tren desconocido.
    -¿La sacaron del país?
    -Sí.
    ­¿La sacó usted?
    ­Sí.
    -¿Cuántas personas saben?
    ­DOS.
    ­¿El Viejo sabe?
    Se ríe.
    -Cree que sabe.
    ­¿Dónde?
    No contesta.
    ­Hay que escribirlo, publicarlo.
    ­Sí. Algún día.
    Parece cansado, remoto.
    ­¡Ahora! ­me exaspero­. ¿No le preocupa la historia? ¡Yo escribo la historia, y usted queda bien, bien para siempre, coronel!
    La lengua se le pega al paladar, a los dientes.
    -Cuando llegue el momento... usted será el primero...
    ­No, ya mismo. Piense. Paris Match. Life. Cinco mil dólares. Diez mil. Lo que quiera.
    Se ríe.
    ­¿Dónde, coronel, dónde?
    Se para despacio, no me conoce. Tal vez va a preguntarme quién soy, qué hago ahí.
    Y mientras salgo derrotado, pensando que tendré que volver, o que no volveré nunca. Mientras mi dedo índice inicia ya ese infatigable itinerario por los mapas, uniendo isoyetas, probabilidades, complicidades. Mientras sé que ya no me interesa, y que justamente no moveré un dedo, ni siquiera en un mapa, la voz del coronel me alcanza como una revelación.
    ­Es mía -dice simplemente­. Esa mujer es mía. 



Relato de Rodolfo Walsh, publicado en el libro Los Oficios Terrestres.
Fuente: Literatura.org

REESCRIBIENDO LA HISTORIA


Este es el nombre de un programa bastante interesante, que pasan en el History Channel, creo. En él, expertos de todas clases, recrean y analizan determinados hechos históricos, muchas veces contradiciendo, finalmente, la conclusión "oficial" de dicha historia. El análisis de los hechos, muchas veces, entrega otra visión. 

Siempre que lo veo pienso cuánto material hay en la Argentina para hacer un programa así. Cuánta historia ficticia, falsificada por intereses permanentes, por coyunturas miserables. Cuántos héroes dudosos, y cuántos héroes ciertos invisibilizados, desaparecidos, negados. Muertos dos veces. Es, un poco como decía aquella canción de Pedro y Pablo: mentira organizada.

Los dueños de la historia son los triunfadores de la historia. Mitre fundó la historiografía oficial porque necesitó edificar el mito fundante de la clase social a la que representaba, luego de ahogar en sangre a la otra historia posible. Para decirlo usando la expresión de don Jorge Abelardo Ramos, siguió masacrando en los libros a los gauchos a los que primero había masacrado en la realidad.

Por lo general, nuestro relato histórico escolar se basa en ese panteón surgido de la victoria de la oligarquía. Los traidores, los asesinos, pasaron a ser parte del santoral laico con que el bloque de clases dominantes tatuó las mentes de millones de niños. 

Formados en una hagiografía llena de mentiras, generaciones de argentinos fueron productos obedientes de ese plan maestro, que significaba, en sentido amplio, "dejar todo como está". Que manden los de siempre, que obedezcan los de siempre y que nada cambie jamás. Que la oligarquía continúe sirviéndose del Estado Nacional para asegurar sus ganancias, o, como dijera Rosas sobre Urquiza, no perdiera una sóla de sus vacas. Y cuando alguna generación desobedeció ese mandato, pagó con sangre. Lo fue así en 1955 y también en 1976. Y en muchas otras oportunidades más, de menor escala, aunque con la misma filosofía.

Esto mismo, reescribir la historia, está haciendo el Monopolio Clarín hoy día, como parte de su guerra contra nuestra Patria. Si ya no pueden influir sobre la realidad cotidiana, con su credibilidad y capacidad de "formar opinión" en picada, el Monopolio cómplice de violaciones a los derechos humanos, tanto en Papel Prensa como ne la apropiación de hijos de desaparecidos, nos enseña nuestra propia historia, aunque al modo mitrista: con un claro y severo adoctrinamiento como parte del relato.

El formato es el de cortos publicitarios de muy buena factura técnica, relatados por Ricardo Darín (famoso+sensible+preocupado por causas sociales= credibilidad, justo lo que el Monopolio ha perdido), los cortos apuntan a "contar", con la excusa del Bicentenario, la historia a través de la historia de las empresas anunciantes (o sea, clientes) del Monopolio. La última, adoctrina a los incautos televidentes sobre los prodigios de modernidad y acceso al "mundo" que trajo aparejada la privatización de Entel. Desde el punto de vista de la empresa Telefónica de Argentina, narrado de manera épica por Darín, los argentinos amnésicos re-aprenden los beneficios del neoliberalismo y la privatización de las "ineficientes" empresas públicas. 

Es asqueante. Semejante ataque a la memoria del Pueblo debiera tener alguna pena legal, porque se reivindica una ideología asesina, en toda la dimensión de esa palabra. 

En realidad, el Monopolio está sembrando. Prepara el terreno para introducir candidatos de derecha en las próximas elecciones. Candidatos que "salven" los negocios de los grupos concentrados, amenzados por el "populismo".

Lástima Darín, pero bueno, como digo siempre, que cada uno se gane el puchero como pueda y que después se arregle con su conciencia, si es que la tiene.

Me imagino, por último, que en cualquier momento viene un corto publicitario de esa misma línea, contando cómo las AFJP salvaron a los jubilados de la corrupción del sistema estatal.

MP

25 julio 2010

EVA



Realizado por el Comando Audiovisual del MPB, a cargo del inspiradísimo compañero Diego González.

Ya no hay palabra que no se haya dicho sobre ella. Por eso, quizás, este corto sintetiza el amor, el dolor de su ausencia, la fuerza de su eternidad.

MP

EL BURRO ARRIBA DEL ÁRBOL

El compañero Artemio dice que se va. Debe tener la posta, el hombre. 

Honestamente, no se si se va. Puede que la interna con Ricardito y el acortamiento de los tiempos políticos le esté urgiendo una definición que nunca se animó a tomar.

Porque, digámoslo claramente, Julio Cobos (sí, doña, de él estoy hablando) llegó al cielo del stablishment después de su temblorosa votación de desempate la madrugada de la 125, cuando hizo felices a los patrones agrarios y se compró el amor de toda la derecha, la oligarquía, los medios concentrados y la tilinguería clasemediera que se disfrazaba con boinas de lechero para cacerolear a favor de los sojeros. Es decir, ese sólo acto de temerosa deslealtad con el gobierno que aún integra, le sirvió para ser consagrado como un héroe republicano. Esto desnuda la sencilla ecuación argentina: el héroe republicano, el adorado por los oligarcas, el mimado de los periodistas, es aquél que favorece el statu quo de los intereses económicos. Antes fue Duhalde, fue Menem, fue Videla. Los héroes republicanos lo son en cuanto y en tanto favorezcan al sector dominante. Todavía ha de haber algún pelotudo con la remerita con el nombre Cobos estampado en la pechera, con las O reemplazadas con dos huevos, guardada en algún cajón.

Cobos no se fue antes por cagón. Por cobarde. Por oportunista barato, por atornillarse en la silla que le daba algún poder. Porque el cagón, el garca, necesita de algún poder para negociar política. Ese poder lo puede dar un puesto vaciado de contenido, como el de vice presidente, pero puede ser un atributo conferido por la impunidad mediática. Lo mismo da. El hecho es que Cobos se quedó en su silla porque sospechaba que en el llano se licuaba como el pis en el agua. E intentó aprovecharse de ese cargo para construir política, sin entender jamás que si no hay, no hay, que el que nace para pito jamás llega a vuvuzela; y que hay que HACER política, más allá del carguito y el despacho donde recibir gente y sacarse fotos. 

Si uno mira la carrera de Cobos, post 125, verá a un personaje balbuceante, carente de convicciones, decidor de frases a pedido y gusto del Monopolio Clarín. Un ser insignificante, de esos que llegan a la política exclusivamente para trepar a algún cargo y después, a durar. Son como un burro arriba de un árbol: nadie sabe cómo llegó allí, pero lo que es seguro, es que la única manera que tiene de bajar es cayendo.

A Cobos lo inventó Kirchner. Desde ya. Siempre en la historia nacional, las fórmulas presidenciales estuvieron integradas por un segundo dibujado, soporte del cumplimiento de las formas constitucionales y nada más. Campanita, en definitiva. Pocos de ellos dejaron de traicionar a su compañero/a de fórmula. Cobos no fue la excepción. Sí fue, en cambio, excepcional su actitud de quedarse en el gobierno al que había traicionado. Pero eso ya es historia antigua.

Si Cobos efectivamente se va, irá fundiendo a negro lentamente. Hace un año, que se fuera hubiera sido peligroso de verdad para la continuidad del proyecto nacional. Hoy es inofensivo, porque el efecto no querido de su permanencia en el cargo fue el desgaste de su contradictoria situación, sumado a su innata incapacidad para hacer política. Cae otro pez al charco, y no exactamente uno de los que están al tope de la cadena alimenticia.

El fin del cobismo como línea política, será cuestión de tiempo, porque su línea de alimentación era el poder vicario del cargo de Cobos en la estructura del Estado. Sin eso, será una línea interna poco agraciada del radicalismo, sin posibilidad de pulsear siquiera con los aliados más jodidos del viejo partido, como Carrió. Se irá perdiendo en el blando terreno de los muertos vivos, recalentados cada tanto por el Monopolio y sus socios, como Duhalde, quien sabe en agradecimiento de su único gesto político recordable: una cobarde y temblorosa traición.

Apenas eso.

Poquito para pasar a la historia.

MP

23 julio 2010

A LA OPINIÓN PÚBLICA


Quiero, por este medio, hacer público que, a pesar de las insinuaciones vertidas por la señora Elisa Carrió, diputada nacional,  no he mantenido ni mantengo en la actualidad ninguna relación de tipo sentimental con ella.

No somos novios. Somos sólo amigos.

Atentamente,

Luis Valor (a) El Gordo




EL QUE MUEVE LOS HILOS

Jaime Durán Barba se despliega por detrás de los telones del PRO, una fuerza política sin cuadros militantes ni cuadros dirigentes.

El PRO no es un partido. Es, más bien, un experimento de laboratorio de un liberalismo tardío y de hechura burda y tosca. Es decir, desde su cabeza para abajo, el ambiente empresarial, jerárquico y gerencial que transmite esta agrupación, posibilita desentrelazar con facilidad su naturaleza.

Con la misma inspiración motivacional que atrajo a amplias franjas sociales  a la experiencia menemista, repitiendo casi sin variantes la mitología que tan bien coincidió con las aspiraciones de las clases medias y medias bajas en los noventa. Es decir, el trabajo de adoctrinamiento ideológico masivo que llevaron adelante los prohombres fundadores del menemato (Neustadt, Grondona, etc.) en su sentido filosófico, explotando al máximo las taras de origen de la clase media, constituye el material residual que hoy el publicista ecuatoriano Durán Barba usa para sostener la existencia del Pro y de Macri.

Desde el uso de palabras clave como "gestión", "eficiencia" y otros términos de la jerga empresarial, el posicionamiento de Macri resultó sencillo, puesto que el terreno era fértil: la clase media porteña mantenía intacto su credo menemista en el mercado y los empresarios, como contraposición moral a la "corrupta" política tradicional. Macri, Durán Barba mediante fue un Menem 2.0. O más exactamente, un Fujimori de entrecasa.

Es decir, el macrismo es una fase tardía del menemismo, con sus mismas prácticas, y sin el molesto componente litúrgico del peronismo, el cuál fue mantenido formalmente por Menem para llegar a los sectores populares, aún siendo éstos las víctimas primarias de su modelo socio-económico. O sea, el compuesto perfecto para el paladar gorila del medio pelo promedio de la ciudad puerto.

Igualmente, el astuto Durán Barba, mantiene ese componente peronista a la mano, con el afecto societatis siempre posible del macrismo con los sectores de la derecha peronista, comandada por Duhalde, y que representa no sólo a los residuos del menemismo, sino que hereda formas y discursos de la vieja raigambre lopezrreguista, con un maccartismo rampante y una alianza pública con sectores patronales y del stablishment económico.

De esta ensalada venenosa, Durán Barba espera posicionar a Macri como el gran candidato de la derecha, peronista y antiperonista. Una síntesis nada novedosa, si se tienen en cuenta los diez años del menemato. El objetivo evidente es recrear esa peculiar alianza de clases, orientada a restaurar los niveles regresivos de distribución del ingreso, de control de la inflación mediante el aumento de la tasa de desempleo y el enfriamiento de la economía que cumpla el doble objetivo de restar poder a las organizaciones sindicales e incrementar el de los dirigentes empresariales. 

Esto no es una mera especulación. El macrismo YA está implementando este proyecto en la ciudad. Hoy, Buenos Aires es un laboratorio de neoliberalismo a cielo abierto, cuyos efectos y consecuencias se aprecian a simple vista. Uno de los temas clave, en el proyecto macrista, como es obvio, es disponer de poder de represión de la protesta social, el ABC de los sistemas neoliberales aplicados en el Tercer Mundo. Así fue su original exigencia del traspaso de la Policía Federal, la creación de los cuerpos parapoliciales de la UCEP y por último, la creación de la Policía Metropolitana, plagada de ex federales prontuariados y cuyos dos primeros jefes se hallan procesados por la Justicia.

De esto deriva el terremoto político que sacude al macrismo, con el procesamiento de Macri confirmado por la Cámara Federal. Que algo así ocurriera era cuestión de tiempo, porque en política, es difícil tirarse a una pileta llena de barro y salir limpito. El proyecto político macrista requiere de un aparato represivo y de control social de estructura clandestina. Sin eso, no hay proyecto que valga, porque se vería arrollado por la protesta social derivada de la apliación de las doctrinas liberales excluyentes.

Las movidas posteriores, fantochada de pedir su propio juicio político incluída, son los movimientos apresurados de fichas que el asesor de Macri está ejecutando para salvar lo salvable en una situación política de catástrofe, que ni siquiera la escandalosa protección (complicidad) del Grupo Clarín es capaz de disimular. El intento de erigirse en contendiente de Kirchner, demonizándolo hasta niveles inverosímiles corre el riesgo de ser un tiro que salga por la culata, sobre todo si desde el oficialismo se mentiene la sabia política de no involucrarse en semejante despropósito. 

Macri se desgasta y en la emergencia, debe blanquear a fondo sus alianzas ideológicas. Por eso su intento de identificar su caso con el de los Agrogarcas en 2008, una maniobra más del titiritero ecuatoriano, para "levantar" las fantasías más oscuras de la clase media, en beneficio de su entenado.

Durán Barba mueve los hilos de esta comedia siniestra. La cuestión es de tiempo, hasta que estos hilos se corten, por más subestimación que el publicista y sus monitos adiestrados hagan de la sociedad civil argentina.

MP    

22 julio 2010

PATRIOTAS


"Hoy me toca a mí, justamente, dar esa batalla por las instituciones, en defensa de la verdad. Por eso le he pedido a mis legisladores que convoquen a una comisión de investigación de juicio político para que justamente se esclarezca y se defienda a las instituciones como corresponde"

21 julio 2010

CONTRINCANTE


¿Qué buscó el asesor Durán Barba, cerebro detrás de las huecas cavidades de la cabeza de Maurizio Macri, al hacerlo ir directamente contra Néstor Kirchner, luego de confirmarse su procesamiento por escuchas ilegales? Es evidente que el objetivo fue la validación. Al elegir a Kirchner como el "gran adversario", Macri se da a sí mismo una estatura política que en verdad no tiene. Digamoslo en términos más sencillos: en algún momento, cualquier paquete quería pelear con Muhammad Alí. No era cuestión de ganar o perder, era el hecho de que, al ser contrincante de semejante figura, el paquete adquiría parte de la importancia del campeón. Era el "retador" de Alí. Su nombre quedaba ligado al del ídolo, de alguna manera.

Esta fue, exactamente, la estrategia del publicista ecuatoriano que maneja la carrera de Macri. Darle estatura de contrincante de Kirchner.

Fue un fracaso. Una cosa era decir que Oyarbide es un juez proclive a favorecer al oficialismo (a cualquier oficialismo) y otra muy distina es colocar a la Cámara y sus tres jueces que fallaron de manera unánime, bajo el supuesto poder omnímodo de Kirchner. Un camelo difícil de tragar. Es como llegar tarde a una cita porque se incendió tu casa, tenías gripe y chocó el colectivo, todo a la vez. No pasa.

Por otro lado, el manejo de Durán Barba proponía (de tener éxito) una suerte de River-Boca político entre Macri y NK que dejaba afuera a otros que aspiran al banquito de la esquina contraria en el ring con Néstor. Esa es la razón por la que Felipe Solá (che, de paso, a ver si encontramos una campaña un poquito más original que la que usó Jesús Rodriguez hace veinte años, Felipe) se sumó al abandono masivo que el "arco opositor" hizo de los chicos del PRO, hoy más aislados que los tipos de Lost. Aún el apoyo del matrimonio Duhalde, significa más una mano de bleque que un salvavidas: Tachuela sabe que Macri no pasa la zaranda de la interna del PJ Traidor. El apoyo viene por ganar centímetros mediáticos. Al igual que con sus denuncias al kirchnerismo por los escraches que padece (provenientes de grupos, a la vez, anti kirchneristas), Duhalde busca ganar un lugarcito, sino ya en el centro del ring, aunque sea cerca del balde de las escupidas. Todo sea por salir en la foto del 2011, aunque sea en el cono de sombra.

No se puede decir que se equivocó intentándolo, don Jaime. De hecho, en 2009, le salió bárbaro con De Narváez, quien además del Alica alicate, fue el adversario privilegiado de Kirchner y la cosa anduvo. Esta ver NK parece haber aprendido la lección y no caer por segunda vez en la chusca del astuto ecuatoriano.

Con el gobierno callado y esperando, quien comprendió que toda esta situación le dejaba servido a Macri, ya untado con abundante vaselina y todo, fue Elisa Carrió. Si apoyaba el insensato reclamo del Pro, se hundía con ellos y dejaba abiertos los flancos a derecha e izquierda, para que radicales de un lado y pinistas por otro, le facturaran semejante Titanic. En cambio, si hacía lo que finalmente hizo -convertirse en feroz fiscal de Macri y tirarlo bajo el camión- la CC se hacía con la llave del eventual juicio político del intendente escorado.

Por eso la mascota de Carrió, Adrián Pérez, salió a recitar el guión sin fallas que le proporcionó su jefa: la CC apoyará la formación de la Comisión Investigadora en la Legistaura (el Pro logró bloquear ayer la conformación de la misma, pero es una situación que se deteriorará con velocidad. Es decir, es cuestión de tiempo hasta que finalmente se forme) y allí será Carrió quien tendrá en su poder el número para volcar la balanza hacia la salvación o la destitución del inútil Maurizio. Esta y no otra es la razón por la que el desbigotado Macri (otra movida del asesor) embistió contra ella en su pésima conferencia de prensa. Sabe que el tiempo lo empuja directamente a las garras de Lilita. Y eso no lo pone feliz, en el caso de que comprenda lo que eso significa.

Si hacía falta algo para entender hasta qué punto Macri se hunde, basta ver las columnas que Van der Kooy y Kirchsbaum le dedican hoy en Clarín. 

Si su protector Magnetto dejó pasar sendas editoriales, el futuro del Isidorito de Barrio Parque ha de ser muy negro.

MP

20 julio 2010

LA ESTRATEGIA DE DURÁN BARBA

PREGUNTA A LA COMUNIDAD


Levanto la manito y pregunto:

¿Alguien sabe si es cierto lo que anoche tiró Mauro Viale, diciendo que Ernesto TNembaum le habría dicho al aire a Macri por Mitre, que quizás su padre defendía a Kirchner "por miedo"????

¿Alguien sabe y lo puede confirmar, por favor?

ENTRE NELSON Y LOS LOQUITOS

Leer Perfil en internet (jamás gastaría un sólo peso en semejante basura) es una rara experiencia. Comandados por un corsario con arrestos de intelectual (de esos que escriben en el librito "Citas Citables" del Reader's Digest al ladito del teclado, para parecer inteligentes), una tropa heterogénea se florea en editoriales y notas que tienen como línea común el rabioso anti kirchnerismo que tan redituable resulta ante ciertas franjas del mercado. Si uno se fija bien, el pacto tácito entre los abundosos columnistas y colaboradores del envío, reside en la libertad para sobrevolar el ridículo y la farsa involuntaria sin miedo ni asco. Si así no fuera, Quintín o Leuco tendrían la palabra prohibida, por poner apenas un par de ejemplos, acaso los más grotescos.

Entre los que se esfuerzan en parecer más seriecitos en medio de ese curioso carnaval gorilón, está el doctor Nelson Castro, starlette del Grupo Clarín después de su curioso episodio de "censura" en radio Del Plata. Con el halo de víctima de los poderes oscuros del kirchnerismo, sumó a su programa de irónico nombre en TN, una tira diaria en horario prime time en radio Mitre. Nelson se convirtió por derecho propio en un referente del periodismo opositor. Por lo general, medido en sus expresiones (aunque padece la misma dolencia de María Laura Santillán, es decir, no es capaz de contener los rictus neurasténicos de su cara), escribe con fluidez y con un buen nivel intelectual, elemento que en Perfil lo transforma en una especie de primus inter pares. Es bueno recordar que la historia del doctor en el diario de Fontevecchia comenzó con la homérica tarea de ser el "defensor del lector", lo que le provocó un grado de tensión con el director del diario que lo llevó a salir eyectado del lírico cargo, quizás porque había cometido el error de tomárselo demasiado en serio. Nadie leyó esto como censura, pero bueno.

Ahora, como columnista político, resulta interesante, especialmente si se lo compara con las diatribas de anciano maniático de Eliaschev, la bobera intelectualoide del "Fundador" Fontevecchia o el material fecal de Leuco, Zunino o Quintín.

En fin, en su último editorial, Nelson se queja amargamente de una semana en que "todo salió bien para los K" y se juega a una serie de conceptos dudosos, como esa costumbre que tiene de transcribir rumores de supuestas "fuentes" que jamás revela. Aquí despotrica (curiosamente) contra la sanción de la ley de Matrimonio Igualitario, quizás no tanto por disgusto moral (!) sino porque "la oposición", entre la que incluye a la Iglesia, "cayó en la trampa de Néstor Kirchner", tanto al ponerse en contra en el caso de los curas, como de votar a favor en el caso de radicales y otros. También le pega al viaje a China de la Presidenta, acusando el hecho de que no se haya podido restablecer la compra plena de aceite de soja, aunque sin mencionar que el tema pasa por una penalidad que los chinos nos aplican, por haber bloqueado la entrada al país de miles de productos a precio de dumping. Eso a Nelson (ni a ningún otro liberal) le importa tres huevos. La cuestión es porteger sojeros y pegarle al Gobierno. Sencillito. 

Igual, por fuera de la bronca del doctor por esta "semana K", lo mejor siempre está en los comentarios. Cerramos con un espécimen muy particular, llamado "madreyesposa". Joyita:

Compañeros, como sociedad deberíamos tener cuidado con aquellos arrogantes que tienen la pretensión de que ¨nosotros, el Gobierno, podemos hacerlo mejor que la sociedad libre¨, identificando problemas que quizá no son tales, o aplicando medidas que provocarán resultados no deseados por la sociedad, como coartada para impulsar nuevas medidas intervencionistas. El intervencionismo del narco-populismo-patoteril de los Kirchner provoca una tendencia peligrosa hacia una mayor planificación centralizada de la sociedad, o sea es un paso previo al zurdo socialismo, en el que políticos y burócratas tratan de manejar los complejos asuntos sociales como si se tratara de un problema de fácil solución; pretenden convertirse en los dueños de la pelota a los que hay que acudir para resolver cualquier tipo de dificultad, ya sean por los precios del petróleo, la bajada de precios de la leche, el aceite o el mejor desempeño de los competidores.

Y dice "compañeros", la loca esta... Buenísimo. Humor involuntario en Perfil.

MP

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