"...la verdad que nunca vi, mirá que yo estuve siendo legisladora desde el año 1995, pero nunca vi que se defendieran intereses particulares de empresas. Se defendían en todo caso ideas de los gobiernos que estaban en ese momento, proyectos de los gobiernos que estaban en ese momento y que uno podía compartir o no, pero esta defensa casi descarada de intereses absolutamente privados de una empresa, yo no lo recuerdo ni siquiera de la época de la Década Infame. Mirá que he leído mucho a Jauretche, a Scalabrini Ortiz, pero la verdad que en aquella época los que defendían esos intereses por lo menos lo disimulaban un poco más, lo ocultaban un poco más. Ahora no, es a la luz del día, será porque al ser intereses en los cuales tienen que ver mucho los componentes mediáticos necesitan hacer eso como una suerte de que los escuchen sus patrones, les digan mirá qué bien y les den espacios en un programa de televisión o en un medio.Pero la verdad que vender la representación popular por aparecer en un programa de televisión o que te saquen una foto en el diario, como premio me parece bastante poco y bastante pobre."
Cristina Fernández, Presidenta de la Nación, Tigre, 30 de agosto de 2010
Me acabo de enterar, de muy buena fuente, que Clarín está alquilando galpones por todo el Conurbano, en lo que acopia bobinas de papel de diario. El dato asegura que el acopio es MUY significativo y que ya tendrían cubierto de esta manera, la necesidad de bobinas de papel hasta las elecciones de 2011. En principio, diera la impresión de ser un vaciamiento.
En cuanto mi fuente pueda embocar la dirección de al menos UNO de estos galpones, la damos.
La diputada Margarita Stolbizer denunció hoy un presunto "acuerdo" entre Lidia Papaleo, viuda del ex dueño de Papel Prensa David Graiver, y el Gobierno en desmedro de los socios privados de la empresa.
En medio de la dura embestida de la Casa Rosada contra Clarín y LA NACION, Stolbizer resaltó que no le pareció "extraño" que Lidia Papaleo "haya salido en defensa del argumento oficialista" sobre la supuesta apropiación ilegal de la compañía durante la última dictadura militar.
"Creo que, con Lidia Papaleo, había un acuerdo del Gobierno previo para que ése [testimonio] fuera el sostén y el fundamento de toda su operación, por lo tanto no me parece extraño que Lidia Papaleo haya salido en defensa del argumento oficialista", enfatizó Stolbizer en declaraciones a Radio 10, consignadas por la agencia DyN.
"Yo digo que hay un acuerdo que puede involucrar cualquier tipo de cosas. No tengo ninguna duda de que hubo un acuerdo, por lo menos en cuanto a la fundamentación de lo que la Presidenta iba a proponer", añadió.
No me diga que usted esperaba que una chica "progresista" como Margarita iba a invertir la carga de la prueba y culpar a la víctima del crimen, sólo para defender a los victimarios.
Todavía me pregunto qué nos informaron Tenembaum y Zloto en su programa luego del discurso de la Presidenta.
Che, ponemos a Fontevecchia y a Lanata o pasamos un cacho del discurso de Cristina y lo analizamos? Me imagino esta pregunta en la producción del programa de Tenembaum en TN un rato antes de la salida al aire. Una pena, decidieron pasar las entrevistas a los dos periodistas –independientes, claro– que brindaron sus análisis hechos antes de escuchar el discurso. Básicamente comunicaron su desagrado con una virtual medida antidemocrática, autoritaria y dictatorial. Y los pusieron en el aire sin importarles que a esa hora ya todos conocíamos que la Presidenta había dejado la cuestión en manos de la Justicia y el Poder Legislativo. ¿Qué nos informaron Tenembaum y Zloto esa noche? Todavía me lo estoy preguntando.
Entendería que hubieran hecho la crítica más dura sobre la acción del Gobierno. Pero eso les pareció poco y prefirieron mostrarnos sus peores sospechas. Es que el periodismo independiente es tan efectivo que puede prescindir de los hechos, a él le es suficiente con decir qué piensa sobre “eso-que-cree-que-el-otro-puede-llegar-a-hacer”. En el convencimiento de que también conoce ¡las intenciones ocultas que lo llevarán a hacer “eso-que-cree-que-el-otro-puede-llegar-a-hacer”!
Nelson Castro, dos días después, por el mismo TN demostró que no hacía falta el bochorno ni bordear la psicosis. Simplemente habló por teléfono con Papaleo. Nelson está hecho en la gran industria periodística y debe saber que él mismo es la primera noticia que debe cuidar.
Lo obvio es propaganda. El caso Papel Prensa es complejo y no alcanzo a retener todos los detalles. Lo que sí logré retener es que tres diarios se juntaron con Videla para comprar una empresa que fabricaba papel de diario. Una empresa que al parecer era del banquero de Montoneros. (Yo era chico pero me acuerdo porque fue tal la imagen que construyeron de Graiver, que ese barbudo fue uno de los monstruos de mi infancia.)
Entonces, le pregunto al periodismo independiente: ¿por qué descarta que un grupito de empresarios, puestos a hacer negocios con Videla y Cía., para comprar una empresa de Montos ladrones enemigos de la patria, muy probablemente hayan planteado la cosa como “saquémosles la empresa a estos terroristas y que se vayan a la puta que los parió”? ¿No sospecha que sería muy raro ver a Videla hacer un negocio con judíos apátridas, y que los judíos apátridas quedaran satisfechos con el pago y el trato recibidos? ¿No sospecha ni por un momento que si los militares podían torturar sólo para divertirse –sobran los testimonios– cuánto menos les habría costado torturar para hacer un negocio fabuloso?
Lo importante no calienta. El periodismo independiente se pregunta por qué el Gobierno hace “ahora” lo de Papel Prensa. ¿Por qué no lo hicieron antes? Y también se pregunta, ¿por qué en la confección del documento no pusieron a personas más refinadas, más académicas y más honorables que Moreno (quien perdió el honor la primera vez que insultó a un empresario para que no aumentara sus márgenes de ganancias)?
Se me ocurre algo: ¿por qué en lugar de preguntarse por Moreno, se pregunta si la Sra. de Noble, Magnetto, Mitre no deberían haber hecho el negocio con gente de mayor integridad que los genocidas? ¿Por qué en vez de poner sus sospechas en el momento en que se hace la denuncia –ahora– no se pregunta por el momento en que se decidió la compra de Papel Prensa? ¿Qué tal si se pregunta por qué empresarios de bien habrían querido hacer un negocio limpio juntando a sus amigos dictadores en el poder con sus enemigos perseguidos? ¿Por qué le sigue pareciendo más grave un funcionario gritón y quilombero que genocidas golpistas y sus socios civiles?
Los débiles me copan, boludo. En el caso Papel Prensa, el periodismo independiente se muestra indignado con el Gobierno porque asegura que ésta no es la manera de “honrar la memoria”. Pone en duda el origen evidentemente impuro de Papel Prensa y mezcla el tema de la memoria histórica con un caso judicial gravísimo. Nos quieren hacer debatir de qué manera debemos recordar, en lugar de debatir si queremos justicia o no queremos.
Ejemplo Lanata, que no acordando con el estilo oficial de recordar, dice que se pone del lado de los débiles: Magnetto, Mitre, Biolcati, los débiles que anda defendiendo en los últimos tiempos. Lanata, junto al débil Mata (que dejó en la calle a sus poderosos empleados que confiaron en su proyecto Crítica) y con el débil Dr. Cavallo, que ahora defiende a la débil Sra. Noble en un caso de lesa humanidad. Los débiles que deben enfrentarse a Moreno y su bolsa de El Mundo del Juguete. Débil también Lanata, honra la memoria histórica explicando que Montoneros era un grupo de gente que asesinaba a otra gente en oscuros sótanos, como un Clan Manson peroncho. Es así cada vez que Tenembaum lo invoca como un chamán que le autoafirma que lo de Papel Prensa es una patraña más del loco Kirchner. Que está tan loco de poder que el boludo se pelea con el Grupo Clarín, una empresa que a decir del mismo Lanata/Tenembaum ¡no tiene poder! Como la bolsa de nylon de Moreno, el único patotero del mundo que en lugar de apretarte en un callejón oscuro con una sevillana se manda frente a cámaras y monta una escena con gritos y juguetes.
Galileo, el Ultra-K. El periodismo es el arte de hacerse preguntas. Hay un periodismo que se pregunta, ¿qué pasó con Papel Prensa? y le hace un reportaje a Isidoro Graiver, protagonista de los hechos. Pero el periodismo independiente es más vivo y sospecha del Gobierno, entonces se pregunta: ¿por qué lo hacen?, ¿con quién lo hacen?, ¿por qué ahora?, ¿para qué lo hacen?, ¿cómo lo hacen? y se pregunta entre colegas –que se hacen las mismas preguntas– y responden con sus propias conjeturas. Y les pregunta a los políticos que comen en la casa del principal acusado, y ellos le responden con la boca llena.
Es el periodismo independiente. Él cree que más allá del enriquecimiento ilícito y la corrupción estatal hay tortugas gigantes y un abismo donde se le acaba el mundo. Por eso rema en el aire mientras nos describe su interminable y catastrófica travesía.
Ya lo hemos criticado ampliamente, no demasiado sorprendidos. Bueno, hace dos días publicó Clarín el agradecimiento por los servicios prestados. Esto hay que tenerlo presente:
Jorge Fontevecchia y Jorge Lanata, dos periodistas que supieron hacer públicas sus diferencias con Clarín, cuestionaron la ofensiva del Gobierno sobre Papel Prensa. En declaraciones al programa “Palabras más, palabras menos” de TN, Fontevecchia sostuvo que el caso “demuestra de que el Ejecutivo quiere asumir papeles del Legislativo y del Judicial” y Lanata afirmó que “la historia de Papel Prensa es bastante irregular en su formación, pero no es como el Gobierno la cuenta”.
“No es simplemente una disputa con el Grupo Clarín, esto comienza con la publicidad oficial hace seis años. Ahora eso no quita que el Grupo Clarín tenga sus cuestiones criticables. Pero lo que estamos planteando es que acá hay una situación del Gobierno en la que avanza sobre una empresa con métodos que no son democráticos”, señaló el CEO del grupo Perfil. Y agregó: “Si la justicia demuestra que hay alguna situación delictiva, tendrá que ir preso quien tenga que ir, pero me parece que se está prejuzgando. Lo que hace Moreno es asumir un papel de fiscal que no tiene. Creo que la prensa libre está en problemas”.
Lanata reconoció que las últimas medidas del Gobierno, “es raro, porque te obligan a ponerte del lado de gente que a lo mejor no la tuviste muy al lado. Pero no me crea duda ponerme de ese lado, para nada”. “Papel Prensa fue una empresa subsidiada por el gobierno donde tres diarios se beneficiaron con provisión de papel barato. Nosotros queríamos comprar papel y Papel Prensa no nos vendía. Todo esto es así, ahora eso no se soluciona con Moreno con guantes de box”, concluyó.
Llegó Lanata al cielo de Clarín. ¿Para cuando un programita en TN?
Escrito por el compañero Walter Besuzzo, maestro en más de un sentido.
PANORAMA DESDE EL PUENTE LA NORIA
Al compañero Fabián de Conurbanos
Desde el puente de Arthur Miller y desde el de Carlos Gorostiza vemos a los pobres. Ambos escritores cuentan las vidas, las muertes, las pasiones de quienes fueron quitados de lo que alguna vez tuvieron: los desposeídos .La mirada esta focalizada en sus quehaceres cotidianos y como pueden modificarse un día cualquiera sus rutinas.
¿Porque no ver las” Lomas “de Zamora del Pueblo de la Paz desde el Puente mas importante que tiene?
Yo quiero ver a Lomas de Zamora, mi bella, desde el Puente la Noria donde estuvo Moría según cantaba Coco Silly en “Todo por dos pesos”
¿Por qué ver a Lomas desde Cuartel Noveno?
Porque allí esta el corazón de nuestros 89 kilómetros cuadrados, dónde esta el sustrato de este pueblo.
Esa población que marca el rostro oculto en la sociedad política y céntrica del distrito.
Aunque en algunas escuelas del Cuartel Noveno ciertas docentes insistan en armar carteleras alusivas al día del niño con rostros de revistas dominicales, con niños y niñas rubiecitos y ojos celestes , mientras sus alumnos llegan de EL Olimpo, Villa Lamadrid, Ingeniero Budge, Santa Marta, Villa Albertina, Campito Tongui, Villa Urbana, Villa Centenario, Villa Fiorito con sangre y tez del NOA y el NEA de nuestra Patria, con acento paraguayo y tonada boliviana que empequeñece sutilmente las palabras.
En Ecología se afirma que las poblaciones tienen tres características principales: el tiempo, el espacio que comparten los individuos, y el comportamiento que adquieren.
Las poblaciones humanas tienen comportamientos socioeconómicos y políticos. Todo el que se dedique a la quehacer político local sabe que en estas tierras los circuitos 583 y 587 son fundamentales ,en política eso se llama saber que cuartel Noveno, contiene los circuitos electorales que definen una elección, sino basta preguntarle a las diversas variantes progresistas que en las tardecitas en las que terminaban las elecciones generales presentían estar cerca de tomar el Palacio ,por haber ganado los circuitos de Banfield,Temperley o Lomas centro ,hasta que llegaban los resultados de Budge o los de Fiorito y aplastaban sus sueños de departamentos ejecutivos hasta empequeñecerlos hasta tres concejales como máximo y apenas uno o medio consejero escolar. La ilusión puede continuar si se acercan votos del 587, pero nunca serán los suficientes para regir los destinos de nuestra Patria Chica.
Porque siempre se vio, se comerció, se hizo política, se historió, se ordenó el aparto estatal, se tomaron decisiones desde las “Lomas” de Zamora…Desde 1983 hasta hoy la mayor parte de los concejales de las diversas fuerzas políticas ,representaban social y barrialmente esas “Lomas “ surcadas por las vías del Ferrocarril Roca y sus aledaños .
Las ordenanzas fiscales e impositivas se redactaron desde esos criterios y lo mismo sucedió con los códigos de edificación y de Obras públicas
Pero en ese lugar…
En la Ribera, en esas cercanías tuvieron lugar los hechos fundacionales y nodales de nuestra historia: Telomian Condie resistiendo, “En todo aveis serbido y serviréis a su magestad por la presente os doi y señelo y nombro un cacique llamado Telomian Condie El qual fue El Primer cacique que se descubrió quatro leguas desta ciudad El Riachuelo ariba donde se tubo una cruda quera con el y su jente……
Por su magestad os encomiendo El Casique telomian condie o por otro nombre qual que tuviere con todos sus indios sujetos y principales con sus tieras aguadas caserosy pesquerías y que podáis de doquiera o a doquiera ue indios del dicho casique hallaradeis pedir y sacar de qualesquier repartimiento o de poder de qualea quier personas que estuvieren como vuestras propias y metellos en prission de la jurdision y mando vuestro…..
Con tal que los dotrineis y castiguéis y pongáis en pulisia…..”
(TITULO DE LA ENCOMIENDA A JUAN RUIZ DE OCAÑA del Cacique telomian condie, con sus gente y sus tierras ….1583) La prohibición de Rivadavia a Grigera de cruzar el rio,
Pedro Turner haciendo una sala para que Duhalde lo destituya,
La elaboración de la lista del peronismo en 1973,
La erradicación de las escuelas de tres turnos heredadas de la dictadura ,
La represión en Recondo porque los vecinos pedían un Puente para que los 28 no aplastaran mas alumnos de la escuela 82.
Desde Puente de la Noria se ven los dolores,
Los deudos marchando en camionetas destartaladas, autos con los ejes vencidos, camiones con bamboleantes dolientes al Cementerio: los niños muertos en las vías del Olimpo, los muertos por pequeñas pasiones y serviles adicciones, los aplastados por el apuro bajo las ruedas de algún colectivo que sale de la terminal.
Se ven las ferias, los trueques, los pelos tucumanos, santiagueños, correntinos acompañados de ojos brillosos de esperanza inundada cada vez que llueve de pies que se embarran de botas amarillas teñidas de marrón y gorritos hechos con bolsitos de nylon, se ve la lucha de Budge y Fiorito por estar mejor haciendo lo que se puede, cebando mates repletos de azúcar para engañar a los jugos gástricos, mientras se hacen los deberes con lapicitos cortos, mientras se sale del paco día a día como me dijo la profe que es buenita, haciendo reuniones para estar mejor.
Se escuchan los nuevos rezos a al Virgen de Itati, a la de Copacabana, al Gauchito Gil, a Rodrigo.
Se beben las sopas de maní, se comen los pollos fritos, La polenta o el mbaipy, majaditos, sopa paraguaya, pacamutu, fritanga ,asado de chancho a la olla, locotos rellenos ,empanadas santiagueñas y tucumanas ,locro ,carbonada,chipà y mandioca
Se compran las prendas que usan los ricos mas baratas en la Salada, se ven los colectivos truchitos que llegaban hasta el Olimpo o Santa Catalina o Barrio Obrero, ahí donde el barrio Boliviano duerme recostado.
Ahí están…miren a Tati, a Yoli, a Mary, a Susana, a Tito, al chaqueño, a las madres del paco, a las cooperadoras, a los clubes de madres ,a las sociedades de fomento ,a las bibliotecas barriales
Atendiendo los comedores,
Consiguiendo apoyo escolar o talleres de alfabetización
Armando cooperativas de agua
Peleando por una plaza como las del Centro de Lomas.
Algún día va a suceder
y seremos más justos pidiendo uno con diez en el truchito que va a la media 27 o arriba de un 550.
Y seremos más justos construyendo Jardines de Infantes
Y seremos más justos revisando los recorridos y las unidades de las líneas de transporte público locales
Y extenderemos las redes cloacales a la vera de los arroyos
Pensaremos este distrito desde ese Puente de la Noria… se va a pensar Lomas de Zamora desde allí.
Y seremos más Justos.
Creo que ya lo he citado en algún posteo anterior (lo que se renueva es el público, dice la decrépita gorilona), pero uno de los chistes más crueles que he escuchado en mi vida es ese que dice que un enano era tan chiquito que cuando se murió, en lugar de ir al cielo, fue al techo.
Sin embargo, por cruel que resulte, tiene una aplicación filosófica práctica en la coyuntura política argentina. La pequeñez de la oposición es conmovedora. Enanos que sólo llegaron al techo.
Su angostura es apabullante; su miserabilidad, preocupante.
Como ya han dicho otros más inteligentes que yo, difícilmente se pueda encontrar en la historia nacional un grupo opositor más mediocre, más desesperadamente falto de recursos, de ideas, de proyecto o de verguenza.
Pasean su triste figura, sus palabras vacías por los Medios que les son afines, de y por los que viven. Su miseria en el caso Papel Prensa es insostenible.
Sobre este tema, que tanta tela deja para cortar y que tantas aristas presenta, se podrá alguna vez escribir un libro. Pero, hoy por hoy, significa exponer -también- esa pequeñez de enanos en el techo. Ricardo Alfonsín, que había apoyado la presentación de la causa, hoy cambió sus dichos ante la segura reconvención de sus cófrades radicales, que creen necesario pastar por las suaves praderas de la negación perpetua, como almas en pena que perdieron el rumbo de la historia.
Sin embargo, no es esto importante. A estas alturas, todos sabemos cuál es el papel que cada uno desempeña en esto. Lo loco es cómo alfonsín vuelve hacia atrás: repitiendo la nueva versión de los operadores del oligopolio: como Cristina los dejó con las ganas de proclamar el chavismo ante la "expropiación" que nunca sucedió, ahora dicen que la "expropiación" se evitó por la presión opositora.
Permítame una risa editorial: JAJAJAJAJAAAAA
No es serio, muchachos. Estos chicos del Grupo A no pueden presionar a Cristina ni para que se cambie el peinado. La gestión del Estado está en manos firmes, bajo una inteligencia que sabe perfectamente lo qué hacer. A diferencia de todos ellos, que scuando les tocó gobernar fueron como una plaga bíblica para la República a la que tanto declaman. Y otros, que nunca gobernaron y jamás lo harán, porque la naturaleza también es sabia, no?
Estos fantoches son los que ahora salen a decir que el gobierno no "tomó" Papel Prensa GRACIAS a ellos. Como también fueron ellos los que estuvieron detrás de cada medida acertada del Gobierno.
Un delirio tierno, inofensivo. Apenas una confesión pública de ineptitud, de envidia.
Decían unos loquetes franceses, Pauwels y Bergier, creadores de una curiosa y genial bilbia de la seudociencia llamada "El Retorno de los Brujos": «Antonio amaba a María, que ama a Pablo. Fueron muy desgraciados y tuvieron muchas nadas".
Eso mismo pasa con los opositores a este Proyecto: montones de nadas.
Ya había hablado sobre este curioso personaje, tétricamente obsesionado con la Presidenta. No me había equivocado. Aquí la hallamos, hablando en el republicano programa de Fernando bravo, por la Republicana radio Continental (la radio subsidiada por la agroindustria) perpetrando este... ¿delito? al hacer una apología de la violencia de género. INADI teléfono. Ah, y Hospital Moyano... TELEFONOOOOO.
El audio:
Walger: 'La Presidenta es tan hincha pelota que creo que una cachetada no le viene mal'
Silvina Walger - Escritora
Fernando Bravo: "Vamos a hablar de la tapa de Cristina Fernández en un libro que dice 'Cristina de Legisladora combativa a Presidenta fashion'".
"Lo refleja de otra manera porque no son los mismo tiempos, si hay una persona que daba a muha simágenes de juego en la escritura era Menem, acá se abre otro juego". "Menem era el rey de la frivolidad". "Siempre tuve en la cabeza que queria escribir sobre esta mujer, yo la conocí de legisladora ombativa porque había dscutido con Gilión". "Yo no comparto la visión del justicialismo y siempre guardé todo de ella". "El libro son postales, la Presidenta que no es nuestra Presidenta sino una continuación del marido". "Ella lucha para ser ella misma pero no puede, yo se que ella es la de la foto de la tapa, con un sombrero campana". "Es el que usó para ir a ver al Papa pero acá no se lo va a poner porque acá es más peronista". "Es imposible alejarse de la mirada política porque sino no se termina de entender que son una pareja, son socios políticos, eso lo entendí cuando terminé de escribir el libro". "Ella es menos insular que su marido, no se hasta dónde va a resistir". "La prueba está en que Néstor dijo que iba a ser el próximo candidato, ella ya no quiere ser candidata por lo que tengo entendido, pero van a seguir porque necesitan la impunidad".
Sobre si el libro habla de la vida privada
"El tema de amantes sólo ha salido a la luz cuando se habla de política". "Este hecho se desencadenó la noche de la 125 que Cobos votó en contra". "Él le pide a ella que renuncie y ella le dijo que no". "Yo no digo que él sea un golpeador, no se dónde terminó la cuestión, si la vino a buscar la ambulancia pero se que ella terminó en la cama". "Se va a ir en picada mi prestigio con esto que digo pero yo creo que es tan hincha pelota que una cachetada no le viene mal". Se ríe.
Fernando Bravo suelta una risa.
Alfredo Leuco: “Es brutal”.
"Está mal lo que yo digo pero es así". "Yo no digo que él es un golpeador, hablo del dominio psicológico que él tiene sobre ella y tengo muchas fuentes que lo han corroborado". "Hay una escena que presenciaron periodistas, cuando invitaron a periodistas a los glaciares para mostrar lo que íbamos a perder ante Chile y él la miró fijo y le dijo que se callara, que se acordara de dónde la sacó y ella se quedó callada y no volvió a hablar del tema".
Sobre si está preparada para el desprestigio
"Por supuesto la primera ya llegó, que soy de la oligarquía, que salió de 678, según ellos escribí un libro a favor de Menem y solamente lo podes hacer si sos de la oligarquía". “Igualmente todo lo que me puedan decir no va a ser nada comparado con lo que le dijeron a Alfredo (Leuco)”.
Fue el 11 de junio pasado. Sostuvo que desde las páginas de los diarios los presionaron, que el precio pagado “tuvo poca vinculación con el real”. Además, en sede judicial reconoció el vínculo de las tres armas con los tres diarios.
Llegó a la entrevista con Tiempo Argentino diez minutos después de lo pactado, a las 16:10, del 11 de junio pasado. Fumaba, ansioso, como lo hizo durante las dos horas y 12 minutos que duró el encuentro. Isidoro Graiver, de 62 años, el hermano de David, llegó al bar Finisterra, en la esquina de Uriarte y Honduras, del barrio de Palermo, como habíamos acordado. Andaba con el paso apurado. Nos saludamos en la puerta del bar y nos sentamos en una de las mesas dispuestas en la vereda. Hacía frío, y el sol le daba de lleno en el rostro. Vestía un pantalón de jean, zapatos náuticos marrones, campera negra y camisa celeste sin corbata, desabrochada en el primer botón. Un hombre clásico.
No era, sin embargo, la primera vez que hablábamos. En los tres meses que duró la investigación periodística que publicó este diario –en suplementos especiales que agotaron dos ediciones, el domingo 6 y el miércoles 9 de junio de 2010–, insistimos telefónicamente para entrevistarlo. Pero Isidoro –una víctima de la masacre y el latrocinio que impuso a sangre y fuego la última dictadura y sus socios civiles-, se negó con gentileza. No nos conocía. Dijo que tenía miedo por sus hijos. Le creímos. Se excusó en que había sellado un pacto familiar, que incluía sepultar los fantasmas de un pasado que los acorraló y los dejó solos. También le creímos.
Todo cambió con la publicación de nuestro trabajo, nos dijo, mucho antes de que el Estado confirmara el despojo de Papel Prensa. Cambió para bien. Explicó Isidoro, entonces: “No se equivocaron en casi nada.” Y decidió sentarse con nosotros. Con la campera puesta y sin dejar de fumar. Unos 40 minutos después, aceptó entrar a la redacción de Tiempo Argentino y tomar un café en la sala de editores, esta vez con un puro entre los dedos. La noticia corrió como reguero de pólvora. “Está Isidoro Graiver. Habla por primera vez con un medio periodístico”, se comentaba en las secciones. Isidoro reiteró su postura cautelosa de contarnos la verdad de la tragedia que azotó a su familia, bajo una condición: que no le atribuyéramos lo que decía. Quería cooperar con la verdad, pero sin aparecer. Otra vez usó el argumento familiar. Y se largó a hablar: “(La de Papel Prensa) fue una operación que era a todas luces un afano, lisa y llanamente un afano. Los diarios nos humillaron”, así comenzó.
Por eso ayer, miércoles 25 de agosto, cuando leímos la solicitada a página completa en Clarín y La Nación, y conocimos el contenido de la carta que le escribió a su sobrina María Sol Graiver –ante escribano público– publicada en la tapa coordinada de los dos diarios que lo humillaron hace 34 años, lo primero que nos sorprendió fue que accediera a una exigencia de sus antiguos victimarios. Ayer, cuando Isidoro Graiver se contradijo, cediendo a las presiones de los diarios acusados de cometer delitos de lesa humanidad en el despojo de Papel Prensa, nosotros, periodistas de este diario, quedamos automáticamente relevados del acuerdo de confidencialidad con él. Mantenerlo sería faltar a la verdad. O peor aun: contribuir a la operación de Clarín y La Nación para garantizarse la impunidad con falsedades en un caso que hoy es asunto de interés público.
Los lectores tienen derecho a recibir información. Nosotros estamos obligados a dárselas. La verdad no es nuestra: es de la sociedad. No podemos saber las razones secretas de Isidoro para cambiar sus dichos, después de entrevistarse con Tiempo. Tampoco sabemos por qué, desde la semana pasada, dejó de atender nuestros llamados. Sólo él lo sabe. Pero debe ser algo muy grave. Quizás el amor a su sobrina, a quien quiere como si fuera una hija, haya influido. Quizás tuvo temor a volver a sufrir. O todo eso junto. Lo que sí sabemos es que a María Sol Graiver, en julio pasado, “los adquirentes de las acciones de Papel Prensa SA”, es decir, los diarios Clarín y La Nación, “le efectuaron un requerimiento”: un “pedido”, según dejaron constancia ante escribano público. Tampoco sabemos con exactitud cuál fue ese “pedido”. Pero cualquier cosa que haya sido fue lo suficientemente grave como para que Isidoro abandonara una versión documentada de los hechos, por otra, que sólo sostiene las falacias de los que ayer lo despojaron.
Esa tarde fría de junio, Isidoro explicó a Tiempo su posición sobre Papel Prensa y la alianza de los tres diarios con las tres armas. Dijo que las presiones para arrebatarles Papel Prensa “eran permanentes”. Y nos dio una pista fundamental: que buscáramos los artículos periodísticos de Clarín y La Nación de octubre de 1976, un mes antes de que se concretara la venta “trucha” de las acciones a los diarios, el 2 de noviembre. Y nos dijo, textual: “Nos dedicaban las primeras planas todos los días, ‘la familia Graiver, los chorros’. Había un tema de intereses, que obviamente también existían, y además el tema de la humillación. En su momento fue casi una capitulación de la Unión Industrial Argentina (UIA) frente a la Confederación General Económica (CGE), en la época de José Ber Gelbard, y se debían la revancha. La revancha de las familias patricias o de las grandes empresas o bancos en la que estábamos insertados con fuerza. Nos destruyeron como grupo económico, porque ese era el objetivo, sacarnos de pista. Antes de la muerte de mi hermano, era uno de los grupos económicos más fuertes.”
–Algo así como “no los vamos a dejar crecer más”– le preguntamos.
–No le quepa la menor duda–nos contestó–. En algún momento alguien dijo: “hagamos esto”. Por eso, nada fue espontáneo ni casual.
–Y entre los cerebros estuvo el mismo José Alfredo Martínez de Hoz.
–No tengo dudas.
Martínez de Hoz era el ministro de Economía del dictador Jorge Rafael Videla, el hombre que había pactado el silenciamiento del genocidio con los diarios a cambio de Papel Prensa.
En su propio relato, Isidoro reconoció que, tras la muerte de su hermano, fue Jorge Rubinstein, el abogado de la familia y hombre de “máxima confianza de David”, quien quedó “al frente de todos los negocios en Buenos Aires”.
El marginamiento en las decisiones y el rol cada vez más importante de Rubinstein, sumado a su habitual destrato, terminaron por alejar a Isidoro de todos los negocios. La separación fue sellada con un acuerdo económico. Por eso, Isidoro no tenía a su nombre ninguna acción de Papel Prensa. Por eso ni su nombre ni su firma fueron necesarios en el posterior traspaso. Ni quedaron rubricados en los documentos de la venta. Sólo participó en calidad de acompañante. En cambio, sí aparecen en los documentos las firmas de sus padres, Juan y Eva, y de su cuñada Lidia Papaleo, representante de los intereses de su hija María Sol. Isidoro explicó que la reunión, a la que terminaron cediendo por las presiones y el trato vejatorio desde los diarios interesados, se hizo en las oficinas del diario La Nación. Las mismas en las que Lidia asegura que Héctor Magnetto le dijo: “Firme o le costará la vida de su hija y la suya.”Estaban separados, según el testimonio de Lidia: “los padres de David por un lado, Isidoro con (Benito) Campos Carlés y yo con (Héctor) Magnetto”. De modo que difícilmente Isidoro haya podido ver y oír todo.
A pesar de que en la carta personal a su sobrina, Isidoro Graiver asegura que no le “consta que los diarios hayan actuado de acuerdo con las autoridades militares de ese momento para la compra de la compañía”, en sede judicial, donde nos dijo que fuéramos a buscar su testimonio (cosa que hicimos), dejó asentado lo contrario.Ante el fiscal Ricardo Molinas, el 6 de noviembre de 1985,declaró: “En el mes de octubre de 1976, el doctor Miguel de Anchorena, en ese entonces apoderado de la sucesión de Graiver, se puso en contacto con su cuñada (Lidia) para informarle que había recibido una información de Francisco Manrique cuyo contenido era, sintéticamente, que el gobierno nacional vería con agrado la desaparición del conjunto empresario Graiver como tal, para lo cual sería necesario la venta de los paquetes accionarios de Papel Prensa, estimando que los compradores lógicos eran los diarios Nación, Clarín y Razón.” El gobierno nacional, vale aclararlo, eran Videla y Martínez de Hoz. Y los beneficiarios, los que dijo Isidoro en sede judicial, no ante un escribano: Magnetto, Mitre y Herrera de Noble.
“El precio que recibimos fue el mejor que pudimos obtener”, afirmó Isidoro en la insólita solicitada publicada ayer por Clarín y La Nación. A nosotros nos dijo otra cosa. Hacemos una cita textual, nuevamente: “La presión era permanentemente. Los aprietes eran permanentes”. También en sede judicial, en plena democracia, Isidoro aseguró que en una reunión a la que lo convocó Guillermo Gainza Paz, del diario La Prensa, le hicieron “una oferta que consideraba totalmente inadecuada, quedando así suspendidas las tratativas. La situación quedó así hasta el día anterior al previsto para la asamblea en la cual debía autorizarse la transferencia de los paquetes accionarios comprados por el Grupo Graiver a los originales dueños, ante la certeza que esa transferencia no iba a ser autorizada (dado que el señor Manrique en el ínterin había ratificado lo adelantado por Anchorena) y se produciría el grave riesgo de no obtener el reintegro del precio abonado, más los intereses y lo invertido, ese día al efectuarse la asamblea en horas del mediodía tomó contacto el doctor Anchorena para decirles que los tres diarios mencionados proponían una reunión urgente con el propósito de hacer una oferta para la compra de las acciones”.
Los habían acorralado. Los diarios Clarín, La Nación y La Razón operaron con información confidencial, sabiendo que ese día la Junta Militar no le aprobaría la compra al Grupo Graiver y, por ende, lo descapitalizaría. “No tuvimos una oferta mejor que la aceptada por lo exiguo del tiempo de acuerdo”, aseguró Isidoro ante una autoridad judicial de la democracia. No les dejaron tiempo. “Nosotros perdíamos como mínimo los derechos políticos sobre las acciones, es decir, todo, y con el riesgo de tener que devolver las acciones, es decir una cosa asquerosa. Nos humillaron”, le aseguró a Tiempo.
“Ustedes tienen los medios para hacerlo –nos dijo–. Si buscan archivos, los antecedentes previos a la operación, a mediados de octubre más o menos, en los diarios Clarín, La Nación y La Razón van a ver una historia muy sugerente. Todos los días sacaban primeras planas o primeras páginas con noticias del Grupo Graiver, desaparecido, tonterías, y de repente durante 48 horas no publicaron una sola línea. Fue la previa de la reunión.”
Buscamos las notas, como nos pidió. Tenía razón. Clarín calificaba de “actividades ilegales” las realizadas por el Grupo Graiver. Y llegó a dedicarle una editorial en la que le clamaron a la Junta Militar “una investigación necesaria” sobre los Graiver, porque “el prestigio de La Nación quedaría inadmisiblemente afectado si aquí no se promueven medidas”, les advirtieron. Como es de público conocimiento, la Junta cumplió.
Esta es la cronología “de la humillación” de la que habló Isidoro. Mientras recibían los llamados presionándolos para vender, La Nación publicó sobre Graiver, el 11 de octubre de 1976, que estaba supuestamente “implicado en la quiebra fraudulenta de dos bancos (…) por 150 millones de dólares”. Cuatro días después desplegó una publicidad a página completa de la revista Somos, con el título: “El caso Graiver”, en el que los habían escudriñado y hasta se preguntaban: “¿Está muerto… o no?” Ese mismo día, Clarín publicó que el grupo Graiver “involucra en un delicado problema a varios bancos de Buenos Aires”. Los acusaban con “informaciones extraoficiales” de usar uno de sus bancos “para exportar capitales de la Argentina”, de hacer “actividades ilegales”, “demostrándose que habían presentado sucesivos balances falsos que lucían una irreal prosperidad”. Para terminar ese artículo, que no estaba firmado por ningún periodista, aseguraban: “no se explican (…) cómo Graiver pudo haber gozado de impunidad”.
Nueve días después, ya en medio de las negociaciones, para La Nación no eran supuestos. Al referirse a David decían: “el millonario argentino al que se involucra en un gigantesco fraude”. El 22 de octubre, el tema llegó al ya mencionado editorial principal de Clarín. Primero destacaron que “el clima reinante antes del 24 de marzo (del golpe) era de corrupción administrativa del régimen”, y luego de describir las operatorias ilegales que le atribuían al grupo aseguraron: “(se) hace necesaria una más prolija investigación”. El 28 de octubre, después de detallar las “responsabilidad de Gelbard”, sostuvieron que el ex ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard, “fue sancionado, privándosele de sus derechos políticos y de su ciudadanía argentina”, se encargaron del Grupo Graiver: “con notoria vinculación con Gelbard, que le valió todo tipo de ventajas y privilegios y cuyos manejos financieros han culminado con un escándalo de proporciones internacionales”. Con ese grupo, Clarín, La Nación y La Razón se sentaron “a negociar”. No fue una venta libre. Fue un apriete. Las pruebas están a la vista. No lo decimos nosotros: lo afirmó Isidoro Graiver, que ahora intenta desmentir a su hermana. Cuanto más atacaban y satanizaban al Grupo Graiver, más rápido lo obligaban a desprenderse de las acciones. Fue en ese clima de “libertad”, cuando el terrorismo de Estado devoraba a una persona cada media hora, en medio de esa campaña psicológica, que los tres diarios en alianza con las tres armas concretaron la operación de traspaso. Es decir, consumaron su despojo.
“A todas luces era un afano, lisa y llanamente, un afano. El precio tuvo claramente poca vinculación con el valor real”, le aseguró Isidoro a este diario en junio. Y quedó registrado de este modo. Una vez más, la cita es textual:
–¿Usaban los diarios para extorsionarlos y quedarse con el gran negocio? Mitre, Herrera de Noble y Peralta Ramos publicaban a propósito.
–Yo creo que era una concurrencia. Los diarios usaban eso para meter presión. Tanto a nosotros como al gobierno.
“Cuando estábamos secuestrados, la venta de Papel Prensa ya estaba concluida”, sostiene Isidoro Graiver en la solicitada que se publicó ayer.A decir verdad, las acciones vendidas por los padres de David, (Juan y Eva) y Lidia Papaleo tenían que ser aprobadas por el juez que llevaba adelante la sucesión. En otras palabras: todos estaban secuestrados cuando el juez aún no había aprobado la operación. De hecho, nunca lo hizo.
Por otra parte, el otro paquete accionario que todos reconocen, incluido Isidoro, que estaba a nombre de Rafael Ianover, el testaferro de los Graiver, también debió integrar el acervo sucesorio. Pero esto no pasó. Los tres diarios le compraron las acciones a Ianover sin decirle cuánto le pagaban. Le dijeron que si firmaba no le iba a pasar nada, es decir que no lo secuestrarían: sabían que no eran de él, sino de David Graiver. Lo secuestraron igual.
Toda esta historia huele mal. Hay sangre, hay torturas y hay mucho dinero en juego.
Este verdadero drama que tiene tres décadas y media de existencia continúa dando coletazos.
Lo resuelve la justicia de la democracia. O los diarios Clarín y La Nación que, hoy como ayer, mienten desde sus tapas y usan de manera siniestra, en su beneficio, un conflicto familiar.
Quizás el cambio de opinión de Isidoro Graiver se justifique en una frase que nos quedó grabada, a modo de despedida en aquel encuentro de junio, que hoy revelamos: “Me importa un carajo lo que piensen o dejen de pensar. Porque siempre tiene razón el que gana.”
Ojalá, esta vez, gane la verdad.
Audio de la nota de Víctor Hugo Morales con Cynthia Ottaviano
Anoche, en la antropológica mesa de "periodistas indignados" presentado por el programa A Dos Voces por TN, (Héctor D'Amico, Secretario General de la Redacción de La Nación; Ricardo Kirschbaum, Editor General de Clarín y Pepe Eliaschev, empleado de Perfil) se abordaron los tópicos de uso en la actual guerra del sentido. Abusando de la palabra "relato", apelando a llorosas evocaciones de los años de la dictadura, en los que, según parece, ni Clarín ni La Nación existieron. Nada faltó del libreto predeterminado con que el cartel mediático que domina Papel Prensa S.A. ha blanqueado su condición de oligopolio.
Digo, si algún boludo cree todavía que los dos principales diarios de la Argentina en cantidad de ejemplares en circulación, compiten entre sí, lo felicito, porque habita en una tierna nube de pedos.
Fue notorio como el CEO del Monopolio fue acumulando poder simbólico de superficie para llegar a este momento. Si alguno se preguntaba (yo, entre ellos) qué era lo que había hecho salir a Magnetto de su guarida, la respuesta está aquí a la vista: el Monopolio exhibe las cabezas que ha cazado, desde Isidoro Graiver a Jorge Fontevecchia, de UIA/AEA a Jorge Lanata. Esto es poder visible, que se suma al invisible, del que disfruta hace años y que el lenguaraz Gelblund blanqueara hace unos días con lo del "puesto menor", hablando de la Presidencia de la República.
Pero me intreresa recoger un dato positivo de estos aciagos días, jornadas de severa desinformación (de un calibre como no se vivía desde la propia dictadura o particularmente desde la guerra de Malvinas), que es, justamente, la lección de diálogo y consenso que nos ha entregado el Grupo Clarín.
Anoche, Ricardo Kirschbaum virtió conceptos casi idénticos a los que Jorge Lanata había pronunciado en la entrevista con TNembaum del martes. Y eso es bueno, indica consenso, revela diálogo. Le hace muy bien a la República. Me alegra que estas dos queridas personas, tan importantes dentro del poder fiscalizador del periodismo, hayan limado sus diferencias.
El 17 de abril de 2008, el diario dirigido por Lanata entregaba una serie de informaciones referidas a Clarín y Papel Prensa, recogidos por el sitio Diario sobre Diarios de esta manera:
Crítica alerta que un directivo de Clarín le pegó a un fotógrafo El matutino Crítica edita hoy como su noticia principal la “agresión” del directivo del Grupo Clarín José Antonio Aranda contra el fotógrafo Diego Levy, producida luego de la reunión del directorio de Papel Prensa, propiedad de los diarios Clarín y La Nación y del Estado. Además, todos presentan el nuevo impulso que le dio ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la sustitución de la Ley de Radiodifusión redactada bajo la última dictadura. Bajo el título “Las aguas bajan turbias y violentas”, Crítica destaca “nuevas pruebas de contaminación en Papel Prensa”. Además, publica, en total, seis fotos que muestran la incomodidad de Aranda frente al fotógrafo Levy. En una de las imágenes aparece el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, con el rostro pixelado. Al respecto, Jorge Lanata dice que “operadores de Clarín” no quieren que se exhiba el rostro de Magnetto, que “está aquejado de una grave enfermedad y ese celo es atendible y en efecto privado, por lo que su cara ha sido cubierta”.
Qué feo. En los primeros días de abril de 2009, Lanata escribía esta carta al despedirse del finado diario Crítica:
"Es gracioso y patético verse corrido por izquierda por Clarín: que el diario que convivió e hizo grandes negocios con los militares (Papel Prensa, junto a La Nación), gerenciado por la señora que se sospecha apropiadora de hijos de desaparecidos, que implementa el terror como política laboral (no tiene, por ejemplo, comisión interna) sostenga en un artículo sin firma que Crítica “moderó últimamente su posición sobre Kirchner” es tan torpe que resulta cándido. "
"Clarín no soporta que no le tengan miedo. Me hubiera gustado, al menos, dar esta pelea con Roberto Noble, su creador, y no con su lobbista Héctor Magnetto y el genuflexo señor Kirschbaum, cada día más encorvado por decir que sí. Nada de lo que digan sobre nosotros cambiará la imagen que ustedes tienen al mirarse al espejo."
Cuánto me alegra que hayan limado asperezas y juntos, ahora, luchen contra el autoritarismo y por defender "al más débil" como dijo Lanata.
No es mi costumbre, de verdad, pero comprobar que TODOS estaban esperando la expropiación de Papel Prensa y se tuvieron que meter el "chavismo" en el orto, sumado al tape de anoche por TN, en el que Fontevecchia (después del conmovedor finado Jorge Lanata) mostraba su solidaridad con Magnetto, me convenció de pasar por el archivo del blog para encontrar este posteo de hace casi un año atrás.
Léalo, si usted quiere, porque uno, esta de ahora, se la veía venir. Acá.
Gracias
MP
El excelente dibujo pertenence a Juan Manuel Núñez Lencinas, su blog aquí.
"Escuchar, por ejemplo, a Cristina hacer hincapié sobre la importancia de diferenciar el Gobierno del Estado ( “las acciones estatales de Papel Prensa son de todos” , aleccionó), o de resguardar para la democracia la división de los poderes, encerraría casi la misma necedad que demostró el almirante Emilio Eduardo Massera, en su tiempo, cuando reclamó a sus pares de la Junta Militar la publicación de alguna lista de desaparecidos.
De esos mismos ciudadanos que había ordenado o consentido secuestrar y matar . La comparación encaja por las veces que Cristina, en su relato sobre Papel Prensa, insistió en describir las circunstancias trágicas –la dictadura– que rodearon la negociación entre tres empresas (La Nación, La Razón y Clarín) y los herederos del banquero David Graiver."
Desde anoche, el comando estratégico de la runfla oligopólica, está en estado de hormiguero pateado. Bastaba ver las largas tandas de TN antes de que los únicos tres jetones del Grupo A que se animaron a salir, recitaran malamente el mismo viejo guión que Magnetto les puso en la boca como una hostia.
Digo malamente, porque los balbuceos de Felipe Solá ("pasó hace mucho tiempo" tiró sobre el caso de Papel Prensa), los mordiscos histéricos del milico Aguad y las amenazas de Carrió, dejaron la clara impresión de que, otra vez, Cristina los había agarrado con los pantalones bajados y estaban como los indios, en bolas y a los gritos, como dijera Tato Bores.
Todo estaba planeado, desde las solicitadas convenientes de la familia Graiver, hasta la presencia de Fontevecchia y Lanata en TN. Todo. Incluso eso está siendo plasmado por Gustavo Sylvestre ahora mismo por radio La Red, sorprendido por que "no tenían datos" de lo que terminó anunciando Cristina. O los tenían, pero cambiados. Es decir: en el Monopolio esperaban el anuncio de la intervención estatal de Papel Prensa y todo estaba listo para armar el Grand Guiñol de la "dictadura K" y el ataque a la libertad de prensa. Y salió todo al revés.
Por eso Aguad acaba de decir que, aunque no lo conoce, cree que el proyecto de ley que enviará el Ejecutivo al Congreso, será de "expropiación" de la empresa. Necesitan eso. El legalismo gobernamental los liquida, puesto que viven de la denuncia.
Además, el grupo A vive un momento de terrible temblor: es un frente que se quiebra.
La nueva, además de sacralizar las útiles solicitadas que publican los acusados, es decir que hay "kirchneristas" y "cristinistas" y que los primeros estarían malquistados con los segundos porque se hizo algo "tibio". JAJA.
Lo cierto es que, ante el "chavismo" esperado, los grupos obedientes de las corporaciones se quedaron con las ganas y mascando rabia.
Les queda exponerse como Carrió, a lo bonzo, en defensa de Clarín y La Nación. Lejos, lejos del pueblo.
No sólo es la mejor política de la Argentina. Es la única que hace política. Que genera política, entendida esta última como la actividad de gestión de la realidad en base a una doctrina o a una idea. Los demás, u obedecen órdenes de las corporaciones o practican un oportunismo de menor cuantía.
A tal punto es así, que hoy, en su larga exposición por el caso Papel Prensa, Cristina volvió a escapar del libreto.
Doy por hecho que los socios mayoritarios de la empresa apropiada bajo coerción en 1977 estaban listos para refutar TODO el "relato" presidencial, porque en gran medida ya lo habían empezado a hacer esta mañana con una solicitada en tapa de ambos diarios, y Clarín, en una larga parrafada el domingo pasado (en donde volvieron, de paso, a confesar que controlan la palabra escrita del país por medio de la empresa de papel). Tan así es la cosa, que ahora mismo, mientras escribo esto, en TN está rodando la publicidad del programa Palabras Más, Palabras Menos de esta noche, en el que Lanata y Fontevecchia defienden al Grupo Clarín con argumentos que la Presidenta acaba de dejar viejos.
Porque eso es lo que tiene ella, esta mujer extraordinaria. Se va de lo previsto, es una militante, un cuadro como no hay otro en el país.
Por eso, listos para refutar todo lo que se venía hablando hasta ahora sobre la historia de la empresa, Cristina anunció el envío esta misma semana de un proyecto de ley para involucrar a todo el Grupo A en este asunto y obligarlo, como es previsible, a votar protegiendo a sus patrones mediáticos.
Desde hace una hora, en TN están esperando la conferencia de prensa de la oposición, que estaba pautada para cuando terminara el discurso de Cristina. Todavía no salieron. Están en estado de shock, porque la movida de Cristina los obliga a blanquear posiciones, por afuera de la blableta republicana y el chamuyo dela libertad de expresión..
Acaban de salir, desencajados. No saben qué decir. Qué lío tienen estos pibes.
“Lo que está en juego en estos días es la paz social en la Argentina” disparó Sergio Berensztein, director de Poliarquía. El consultor le imprimió una ácida dosis de política doméstica al Simposio Internacional de Economía que organizaron ayer los amigos de la Universidad de Tel Aviv en la Argentina. En referencia al anuncio sobre Papel Prensa, Berensztein consideró que “estamos en una situación absolutamente crítica, si salimos dignamente vamos hacia Brasil, Chile o Uruguay, si ocurre lo contrario y se termina reforzando la concentración del poder vamos a un modelo más cerca de Venezuela o Bolivia”.
El Mono-polio se puso Mono-temático y no larga el tema fibertel ni a ganchos. Es lógico. Ya se explicó que esta "jodita" de ir por fuera de la ley (para poder, a su vez, maniobrar con la estafa de las AFJP, maniobra bien explicitada en el propio informe del Grupo a la Bolsa de Valores de Londres el 11 de octubre de 2007) era cuestión de tiempo. No para la gilada que siguió contratando el servicio, sin sospechar que contrataban con una empresa fantasma, incitados por una propaganda engañosa y masiva. Pero para ellos, para el Monopolio, era cuestión de tiempo. En aquél momento, no importaba mucho si fibertel se caía, porque la matufia con las acciones del Grupo adquiridas por 10 de las principales AFJP, compra que se hizo a un valor hasta 5 veces mayor a su valor real, iba a sostener (junto con el secuestro del fútbol) los ingresos.
Ahora fibertel importa, porque el fútbol es para todos y las AFJP son historia. En cada una de estas caídas, el monopolio contó con la obediencia canina de la oposición al Gobierno. Bien por ellos, se ve que tienen fama de buenos pagadores. En una época, todos sabían que Roma no pagaba traidores. Se ve que Clarín sí, y lo hace generosamente.
Por fuera de estos misiles bajo la línea de flotación del Monopolio, que el Estado Nacional sabiamente viene administrando (y es curioso que poner en orden a la legalidad vigente SEA como disparar misiles, lo que habla del nivel de ilegalidad de este grupo económico), la revelación de la inconmensurable estafa de Papel Prensa y su obtención crinimal por parte de Clarín y La Nación de manos de Videla en 1977, que se llevará a cabo mañana en la Casa de Gobierno, cuando la Presidenta de vista al Procurador General de la Nación para que inicie la causa penal que puede llevar a la cárcel a Héctor Magnetto y a Bartolomé Mitre; este asunto, digo, es la verdadera causa de todo el quilombo mediático y de las patéticas lamidas de culo de los políticos sometidos al Monopolio.
Hoy el diario La Nación sale a jugar sólo un "triple play" que busca cubrir varios flancos, no por su amor desmedido por su socio de Expoagro y Papel Prensa, sino por tabicar un dique que se resquebraja con las horas.
Por un lado, obedeciendo al mandamiento liberal de "cubrirás primero tu propio culo y después vemos", saca de la manga una oportunísima carta que contradice las declaraciones de Lidia Papaleo de Graiver sobre la obtención de la cesión de las acciones de Papel Prensa por medio de la aplicación de torturas. Desopilante, muy original: el tipo envió una carta al diario con "pedido de publicación". Y bueno, como harían con cualquiera de nosotros, la publicaron en tapa. Así de sencillo. ¿De qué se ríe?
¿No había nada mejor? ¿Nada más creíble? "Antes de que me cuelguen, señores jueces, les presento esta carta del señor Schmitt, dirigida a mí, Ernst Kaltenbrunner, jefe de la Gestapo, en la que me agradece lo bien tratado que fue durante el tiempo en que pasó en el campo de Auschwitz, señalando que fue muy bien cuidado y disfrutó de la vida al aire libre. ¿Por qué no me creen? ¿Que por qué la carta está escrita con una letra idéntica a la mía? No lo sé, señores, eso ES una casualidad!"
Puesto a cuidar el flanco de quilombos interminables que les presenta su aliado Clarín, el diario de Mitre pone en el tablero dos alfiles de pluma afilada, pero con la pólvora mojada: Mariano Obarrio echa mano del llamado "recurso Nelson Castro", que es citar fuentes fantasma (un secretario conh buena ,,elaga, un ministro harto de maltratos, bla, bla), intenta con poco disimulo convertir el tema fibertel en un asunto de pelea con la clase media. Lo pone en boca de al menos tres "fantasmas", Obarrio. Maniobra de poco filo, al descansar sobre el me dijo, le dije, me dijeron, pierde fuerza y garra. Buen intento.
Un poquito más loco (o "nerviosho"), Carlitos "sobrecito" Pagni, se descuelga con un interesante intento de inventar una "nueva 125" que enajene a la clase media del Gobierno. Ya lo había hecho Obarrio, pero bueno. Allí sale el lancero a jugarse por su cheque, total ya está más quemado que un pollo al spiedo. El relato de Pagni está bien armado, sólo que se basa en la loca esperanza de que se arme una rebelión popular (clasemediera, eh. Lo de "popular" es una forma figurativa) detrás de la sagrada causa empresarial. Y chavismo, ve chavismo por todos lados. Diera la impresión de que cree que eso pega en sus lectores. Puede ser. Al final, Carlitos derrapa. Como Telly Savalas en los 12 del Patíbulo, le agarra la locura religiosa y nos asegura que el propio Dios cegó a Kicrhner porque "lo quiere perder". Uy, Carlos, te dijeron que no dejeras de tomar JAMÁS esa pastilla.
Bien. Este fue el "triple play" de La Nación de hoy. No hablo de los "chistes" de Nik, porque... vió. Es demasiado.
La "movilización" de tropa del monopolio en favor de Fibertel, además de exhibir la idiotez petética de los "agradecidos defensores" de la empresa que se dedicó a aplastar la competencia que ahora reclama a voz en cuello, no tiene como objetivo constituir una movida en favor de la libertad de elección y de mercado, como se quiere mostrar.
El tema es que el 24 se hace público el informe final sobre el caso Papel Prensa, empresa que el Grupo Clarín y La Nación obtuvieron mediante la tortura y muerte de su familia propietaria. Y Magnetto, el CEO del Monopolio, tiene grandes chances de terminar preso. Sencillamente así.
Esta es la razón de todo este quilombo: movilizar a la manada de idiotas útiles (algunos muy famosos, como Pino Solanas o el resto del Grupo A, que obedientemente salieron a respaldar al monopolio, como siempre) para generar ruido mediático y opinión publicada, en vistas a cubrir como mejor se pueda el quilombo que se viene.
No sea boludo, ciudadano. una cosa es ser opositor a un gobierno y muy otra es ser forro de un grupo empresario embarrado por el crimen de lesa humanidad. Cualquiera puede darse cuenta de que las cosas tiene una medida.
No sea cómplice de esta lacra. No le pido que apoye al gobierno, le pido solamente que no sea estúpido.
Especie de cronista de chismes de la oligarquía, chupaculo del jet set, adoradora de las señoras gordas de Barrio norte, amiga de la mujer de De La Rúa, cronista del chismerío de sociales de La Nación, Tía Valentina de los té canasta, odia al país en que vive, y quizás por eso mismo, se deteste acaso a sí misma, por seguir aquí, en este nido de negros en lugar de disfrutar de la vida en algún sitio limpio y ario de una Francia señorial que también pertenece a su imaginario pero que ya no existe. Clásica tilinga maliciosa, habladora por lo bajo, criticona por deporte, desprecia todo lo argentino y proclama su amor por lo europeo o norteamericano con una falta de pudor que revela sus limitaciones intelectuales y su profunda resequedad espiritual.
Adolece de un problema terrible, Walger: como les pasa a otras, el cóctel salvaje de prejuicio de clase, profunda fealdad física, inteligencia mediocre, gorilismo exacerbado, dispara una fijación malsana cuyo objeto es la Presidenta de la Nación.
Pareciera que esta fijación, explota en forma de un odio envidioso y venenoso que se aprecia a simple vista. Basta ver la expresión enferma de esta mujer para comprender que Cristina es una presencia excluyente en sus imaginario. Por otra parte, como cualquiera sabe, las fantasías que no se realizan, devienen en obsesión compulsiva. Un buen ejemplo es Mark David Chapman, asesino de John Lennon.
Allá en el barrio, haciendo psicologismo amateur, uno diría que Walger (como le pasa a Carrió y a Susana Viau) desarrolló esa clase de fijación con Cristina. La detesta, quizás la desea, la piensa, quizás la sueña. Por eso lanza unos dardos venenosos de pobreza ridícula. Critica sus ropas "grasas" como si en realidad quisiera verla sin ellas. Busca rebajarla, quitarle la condición de mujer, tal vez porque no puede tenerla para sí. La deshumaniza , quizás, para atemperar sus propias ansias de poseerla.
Walger, quizás por su edad avanzada, ha perdido el continente del caudal de su imaginario y se expone públicamente, en situaciones que mueven a la verguenza ajena, como en este video que presenta el compañero Besuzzo. Eso es, literalmente decaer en público. Como esos viejos valijeros que se masturban en los cines.
Triste. El caso de una pobre mujer que ya no puede dominarse, y sus fantasías parecen ser cada vez más oscuras y turbias.
Justo cuando en la tanda de radio La Red suena la voz cavernosa de Tachuela Duhalde, quien le dice a Luismi Majul que Kirchner es un "adicto al dinero" y que es el único presidente que hizo negocios desde el poder... Justo cuando me estoy riendo a mandíbula batiente (como se decía años ha), suena el teléfono en casa. Dejo el mate sobre la mesa, miro a mi mujer alzando interrogativamente las cejas. ¿Quién podrá ser? Me levanto y descuelgo el tubo. Música. ¿Será una de esas promociones de la marca alemana de autos, esa que inventó Hitler? Esos me llaman cada dos días para decirme que me gané un auto. Y yo siempre digo que voy a ir a retirarlo el día que la grabación me diga: "no sea pelotudo, che. Vengasé a buscar el auto de una puta vez".
Pero no. Al segundo la música se interrumpe. Una voz tenue me da lo buenos días. Es una chica que parece estar llamando desde Burkina Faso o desde 1974, porque apenas si se le distingue la voz detrás de un molesto ruido de fritura.
Le digo buenos días, a mi vez. Ella me da su nombre (que ya he olvidado. Ojalá que tenga un novio que lo recuerde, pobre.) y me dice que me llama de un departamento de Cablevisión-Fibertel. El nombre del "departamento" es algo así como "de promociones especiales". Un poco como el "ministerio de fiestas y convidios" de los Simpsons. Ya sé para qué me llama. Brevemente, hace cosa de dos meses dí de baja el servicio de Fibertel. En aquél momento tuve que jugar toda mi testosterona, porque los chicos del call center de la empresa me demandaban el "por qué" de la baja. Mis "razones particulares" no les alcanzaban, evidentemente. No quería decirles "es muy caro", ni "es una cagada el servicio" ni "odio al grupo Clarín", porque, a pesar de ser esto último muy cierto, todavía tengo el servicio de cable digital. ¿para qué entrar en contradicciones filosóficas con un telemarketer, no?.
Además, quería mantener mis razones en el sagrado ámbito de mi privacidad. Al último que me llamó pidiendo explicaciones, le dije en muy mal tono que no recordaba que, al momento de contratar el servicio, me hubieran preguntado el "por qué" de tal decisión. De modo que no iba a responder la pregunta, y denme de baja y no me rompan más los huevos.
Ahí me hicieron caso.
Bueno, ahora la chica que llama, me comunica que me va a ofrecer algo importante. Le estamos ofreciendo el servicio de Fibertel... la interrumpo y le informo que, precisamente, he dado de baja el servicio hace poco. incluso ya devolví el cable-módem y ya contraté con otra empresa.
La chica, lejos de prestar atención mis razonables palabras, me larga una larga retahíla de ofertas relacionadas con la fallecida Fibertel (no le pregunté si podía ofrecerme el servicio de una empresa finada, es como algo necrofílico, me parece). Entre las palabras confusas de la niña del teléfono, se destacó que me estaba ofreciendo el servicio de internet GRATIS por una cierta cantidad de meses, sumado al de cable digital que ya tengo.
Gratis.
Le agradecí y le dije que no. Titubeó un segundo incapaz, quizás, de creer que haya un gil en este país que decline semejante oferta y después se despidió de mí con tono casi ofendido. ¿Qué pretende usted de mí, canalla?
Le dije a mi mujer: "estos están tratando de meter abonados a lo pavo, para hacer fuerza en los amparos judiciales". Perspicaz.
Después decidí escribir esto, seguro de que hoy hay miles de giles sumándose a las filas del ejército Clarín en condición de soldaditos de ocasión. Que esto de hoy es puro y simple reclutamiento.
Y mientras escribía esto, hace diez minutos, me llamaron de nuevo. Un tipo, esta vez.