31 enero 2011

JAURETCHE Y LOS “SUPERTARADOS” (AHORA TARADOS A “CHIP”)




Por Francisco José Pestanha

-          Algunas reflexiones sobre el periodismo militante    

“Sabíamos del orinitorrinco por la escuela y del baobab por Salgari, pero nada de baguales, ni de vacunos guampudos e ignorábamos el chañar, que fue la designación del pueblo hasta que le pusieron el nombre suficientemente culto de Lincoln”                                                                                      
- Arturo Jauretche -
 La ligazón existente entre los medios de comunicación y nuestra cotidianeidad, y la influencia que éstos ejercen sobre opiniones y conductas resultan en la actualidad cuestiones indubitables. Una posición a mi juicio extrema pero que da cuenta del fenómeno, ha llegado a sentenciar que en la vida moderna el orden de prioridades establecidas por los medios de comunicación determinan la capacidad de discriminación temática en el público, por cuanto éste, responde a los mismos criterios de prioridades presentes en los medios de comunicación de masas”.[1] Se compartan o no los alcances de dicha afirmación, cierto es que los mass media constituyen parte integrante de nuestro periódico devenir ya que ellos contienen un potencial capaz de incidir en conciencias, razonamientos y valoraciones.
         Recientemente se ha abierto una muy saludable polémica respecto a la naturaleza, a las formas, y las modalidades en que debe desarrollarse la actividad periodística con especiales referencias a una de sus variantes: la del “periodismo militante”. He tenido la providencial ocasión de inmiscuirme superficialmente en esta disputa advirtiendo que lamentablemente en la mayoría de las opiniones vertidas en los grandes medios - voluntaria o involuntariamente - se ha omitido toda referencia a un dato de la realidad que no puede soslayarse al momento de especular sobre ejercicio de dicha actividad y de otras tantas profesiones; me refiero a la dinámica de relaciones desiguales de poder que han determinado y aún determinan el universo de lo humano.
Tales relaciones sostuve con cierta vehemencia, no se manifiestan exclusivamente en el orden de lo económico sino que se expresan también en el universo de lo cultural, y en tanto, en el campo de lo intelectual, concluyendo en aquella oportunidad que aquellos individuos, comunidades o pueblos sometidos directa o indirectamente improntas palpables o impalpables de sojuzgamiento, han adoptado históricamente las más diversas estrategias y modalidades de resistencia, y que en el caso argentino, Manuel Ugarte, Rodolfo Kusch, Abelardo Ramos, Fermín Chávez, Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz, entre otros tantísimos, han asumido y representado en su época lo que ahora denominamos la “matriz resistente”.
-         Periodismo y medios -
Desde que el canadiense Marshall Mc. Luhan proclamó que toda “… herramienta humana y/o construcción social puede estudiarse como un medio de comunicación cuyo mensaje es el conjunto de satisfacciones e insatisfacciones que éste genera[2], razonamiento que compone su archiconocido aforismo “el medio es el mensaje”, millares de científicos sociales, psicólogos, semiólogos y demás profesionales vinculados con el prodigio de la comunicación se han abocado al análisis de tal fenómeno. Sin embargo, tal como sostienen Laureano Ralón y María Cristina Eseiza en un trabajo titulado sugestivamente  Arturo Jauretche y Marshal Mcluhan: Trazando un paralelismo entre re-trivialización y barbarie[3], la vigorosa incidencia de los medios de comunicación en el ámbito de lo social era abordada tempranamente aquí desde la periferia por un paisano Lincoln, Provincia de Buenos Aires, cuyas inferencias alcanzaron o tal vez superaron las del canadiense. Por su parte, cuando Louis Althusser a comienzos de la década de 1970 publicó sus memorables reflexiones sobre los aparatos ideológicos del estado, posiblemente desconocía que en estas lejanas tierras del sur ese criollo de pura cepa ya los había descrito “en concreto” en los  Profetas del Odio y la Yapa obra publicada en 1957.
Entre otras tantas facetas, Jauretche, consagró su vida a inmiscuirse en una cuestión sumamente significativa para los pueblos de la periferia: aquel que presupone una práctica o más bien una tendencia en los sectores ilustrados de los países sujetos a improntas coloniales (o periféricos) a deslumbrarse por los conceptos, contenidos y metodologías provenientes del “mundo civilizado” - y en tanto -  a seguir sus “modas” conceptuales. Esta verdadera mentalidad escolástica, así definida por el uruguayo Alberto Methol Ferre, es y ha sido sumamente redituable para dichas elites, ya que su “acoplamiento amigable” con las estructuras de producción de sentido consagradas,  les ha permitido y aún les permite acceder a líneas de financiamiento, a publicaciones, a conferencias, a simposios, a congresos, etc. además del prestigio y del reconocimiento público.
En ese orden de ideas don Arturo ya a principios de la década de 1960 denunciaba la existencia de una poderosísima impronta que “…había llevado a elaborarnos una ‘cultura’ a pelo y otra, a contrapelo, o dos culturas paralelas. Una, a la vista,  que identificábamos con el guardapolvo escolar, era la que exhibíamos ante los mayores y en la escuela. La otra, secreta. Este conflicto íntimo lo llevamos todos los argentinos. En mí, creo que ganó la cultura paisana – o si usted quiere, `la barbarie´ – que, seguramente, será poca, pero buena, porque está hecha a base de sentido común y contacto con la realidad”.
Los descubrimientos que don Arturo enunció parcialmente en su obra Los profetas del Odio lo llevaron además a reflexionar en éste y en otros textos subsiguientes, respecto a la íntima relación existente entre el poder y los medios de comunicación. En tal sentido se ha sostenido con certeza que Jauretche demuestra ser totalmente consciente de la magnitud de la acción de los poderes consagrados a través de los medios de comunicación, y la influencia de éstos sobre el individuo y la sociedad. El desarrollo técnico sentenciaba nuestro paisano “… crea una variedad especial de tarado. El tarado con técnica. Que viene a ser técnicamente un supertarado. La última palabra del supertarado técnico es el tarado con transistor". Y agrega, "[el tarado del transistor] está atado a una cadena y no la puede dejar. Y cuando sale de su casa en lugar de llevar la argolla al pié la lleva en la oreja. Como ese Romeo que hemos visto que pudiendo en un portal decir, oír y hacer cosas tan maravillosas, las posterga a la transmisión que le golpea en el oído la lección del pildorero que hace propaganda". Pero su percepción lo lleva aún más lejos: "Imagine el lector una pareja de adolescentes, a la caída de la tarde, oscuro ya, apretados contra un portal. Apretados. ¿Uno contra otro? ¡Sí! Pero con el transistor entre las dos cabezas. Oyendo el episodio o, lo que es peor, oyendo a Alsogaray. La cuestión es oír algo…". Con esta última declaración hecha en febrero de 1960 - cuatro años antes de que McLuhan publicara “Comprender los medios de Comunicación” el libro que presenta al mundo su famoso aforismo, Jauretche parece habérsele adelantado al sumo sacerdote de la cultura pop y metafísico de los medios"[4].
         La vinculación entre poder y medios ha sido profusamente tratada durante las últimas cinco décadas por numerosos especialistas nacionales e internacionales, y además expresada en incalculables obras de las que sería imposible dar cuenta aquí. Sin embargo, la gran mayoría de tales especulaciones coinciden en que relación entre ellos se torna cada vez mas indivisible, y además, que los medios masivos resultan hoy instrumentos vitales para la conservación del poder ya sea político, económico o cultural. Si concebimos al poder no como  formula estática, sino como una contínua construcción que requiere enfrentamientos y negociaciones, la lucha por el poder implica en una de sus extensiones la lucha por la producción de sentido, entendiendo a este último, como el conjunto de presupuestos, de variables y de fundamentos sobre los que se asienta un discurso determinado. Los medios de comunicación en la actualidad son esencialmente reproductores masivos de sentido aunque algunos autores ya los consideran productores directos de sentido.
Puede entonces coincidirse con Arturo Jauretche  y  con  Pierre Bourdieu que los medios de comunicación reproducen el sentido de aquellos grupos de poder que cuentan con una posición más privilegiada, utilizándolos para mantener el estatus quo. Los grupos que cuentan con un mayor capital simbólico poseen en una sociedad altamente mediatizada mayores posibilidades de legitimar las decisiones. En ese sentido, nótese que don Arturo refiriéndose en su época a una de las zonceras sobre las que aún se sostiene la legitimidad de cierto periodismo moderno decía: La prensa independiente no existe, y la independencia es una máscara para hacer pasar la mercadería de contrabando como agua corriente incolora, inodora, insípida, para que el estómago del lector no se prevenga defensivamente”. De esta forma el linqueño alertaba respecto a la dinámica de poder que encubre el utópico e idealizado principio de la “libertad de prensa” y del “periodista independiente”. 
Pero las observaciones jauretcheaneas se extienden a otras aristas de la vinculación existente entre medios de comunicación y poder. Por un lado denuncia el surgimiento de las agencias internacionales sosteniendo: la artimaña está en ocultar la ligazón de las agencias con los grandes intereses financieros y con los gobiernos de los imperios que prácticamente controlan su  orientación informativa”. Por el otro refiere a la relación entre medios y política: "Mientras los totalitarios reprimen toda información y toda manifestación de la conciencia popular, los cabecillas de la plutocracia impiden, por el manejo organizado de los medios (…), que los pueblos tengan conciencia de sus propios problemas y los resuelvan en función de sus verdaderos intereses. Grupos capitalistas tienen en sus manos la universidad, la escuela, el libro, el periodismo y la radiotelefonía. No necesitan recurrir a la violencia para reprimir los estados de conciencia que le son inconvenientes. Les basta con impedir que ellos se formen. Dan a los pueblos la oportunidad de pronunciarse por una u otra agrupación política, pero previamente imposibilitan materialmente la formación de fuerzas políticas que respondan a las necesidades populares".
Jauretche proclama además: "Esto ocurre aquí y en cualquiera de las llamadas grandes democracias. Mientras en los países totalitarios el pueblo es un esclavo sin voz ni voto, en los 'democráticos' es un paralítico con la ilusión de la libertad al que las pandillas financieras usurpan la voluntad hablando de sus mandatos. Proponemos un auténtico ideal democrático. El sometimiento de las fuerzas de las finanzas al interés colectivo”. Y sigue don Arturo: "Porque los medios de información y la difusión de ideas están gobernadas, como los precios en el mercado y son también mercaderías. La prensa nos dice todos los días que su libertad es imprescindible para el desarrollo de la sociedad humana, y nos propone sus beneficios por oposición a los sistemas que la restringen por medio del estatismo. Pero nos oculta la naturaleza de esa libertad, tan restrictiva como la del estado, aunque más hipócrita, porque le libre acceso a las fuentes de información no implica la libre discusión, ni la honesta difusión, ya que ese libre acceso se condiciona a los intereses de los grupos dominantes que dan la versión y la difunden"  y además  "Porque estos periódicos tan celosos de la censura oficial se autocensuran cuando se trata del avisador; el columnista no debe chocar con la administración”[5].
         Concluyo este apartado advirtiendo que aunque reconozcamos que los medios de comunicación han adquirido el protagonismo descripto precedentemente, tal como acredita nuestra propia historia, su imperio nunca es ilimitado. La actividad desarrollada por los integrantes de la Fuerza de Orientación Radical para la Joven Argentina (FORJA)[6] en el decenio 1935-1945 y de otros protagonistas del campo nacional, excluidos de todos los medios masivos de la época, pudo perforar el presuntamente impenetrable muro de universo mediático y llegar a las masas casi sin recursos. Por su parte la campaña que llevo al gobierno al primer peronismo en 1946 logró penetrar un acorazado mediático casi unánimemente opositor.

-         Medios, periodismo y actualidad -
En la actualidad la concentración económica ha producido un nuevo fenómeno: ciertos medios de comunicación han comenzado a constituirse en un poder en sí mismo, y en tanto, se integran o aspiran a integrarse a la dinámica del poder ya no como una herramienta o instrumento sino como un factor concreto. Aunque esta circunstancia probablemente nos desafíe a reflexionar nuevamente sobre esta cuestión, la mayoría de los medios mantienen todavía su matriz instrumental
El periodismo suele ejercerse a través de instrumentos de comunicación que están configurados en forma diversa. Así los hay conservadores y los hay progresistas; los hay revolucionarios y los hay retardatarios; los hay oficialistas y los hay opositores; los hay combativos y los hay contemplativos; los hay concentrados y los hay desconcentrados; los hay modestos y los hay opulentos, etc. pero mientras no constituyan un poder en sí mismo en definitiva “son medios”, es decir, “herramientas”. En esta cuestión hay que ser muy precisos: Todo medio es instrumento de una orientación o de un interés, y el ejercicio específico de la actividad periodística dentro cada uno de ellos dependerá ciertamente de tales orientaciones e intereses en un marco de relaciones donde de una lucha de poder se encuentra omnipresente. En tal contexto resulta absolutamente ilusorio pensar en un ejercicio periodístico de cierta trascendencia aislado de la dinámica de humana de poder.
En toda sociedad además existen individuos que poseen una marcada tendencia hacia la idealización de ciertas disciplinas y profesiones. En occidente, el liberalismo ha contribuido a forjar un prototipo “idealizado” de periodista asociado con la labor investigativa o de difusión de noticias o acontecimientos, donde el respeto por “la verdad”, el “rigor investigativo” y la “objetividad” constituyen el norte de su actividad. Cuando se refiere a las prácticas periodísticas, suele hacerse referencia a una “deontología comunicacional” que nos acerca a ciertos principios éticos que deben orientar su labor.
La figura arquetípica del periodista independiente “fogoneada” por el liberalismo presupone entonces la existencia de un individuo inexplicablemente aislado de un contexto dinámico de lucha por el poder, entendiendo al “poder” en un sentido amplio que engloba todas sus modalidades y aspiraciones posibles, y que no se circunscribe obviamente a lo político.
Como ejemplo de apelación acrítica a dicho arquetipo, bien podemos recurrir a sendos artículos recientemente aparecidos en dos “consagrados” periódicos locales Perfil[7] y La Nación[8] . En ambos textos, puede detectarse nítidamente la presencia de esa figura idealizada a través de la exaltación de un “modelo” de periodista aséptico, objetivo e independiente. Aparece de esta forma el “profesional periodístico” como representante de un “periodismo debe ser escéptico frente al poder” (llamativamente no se aclara cual, pero se parecería que estrictamente respecto del político). Por su parte, el antagonista de este “pulcrísimo personaje”, aparece configurado como un individuo ideologizado, dependiente, prejuicioso, comprometido con los intereses del estado, impulsado por el resentimiento del fracaso. Es  el “periodista militante”, una suerte de difusor de “propaganda con formato de periodismo sin ajustarse al pacto con la audiencia sobre que las opiniones son libres pero los hechos son verdaderos”[9].
He revisado puntillosamente ambas notas y mas allá de ciertos prejuicios presupone tanto la figura idealizada del periodista independiente como la construida respecto a la del militante, lo realmente sugestivo es que en ambos autores parecen desconocer el significado y los alcances que para los países periféricos reviste del concepto de “periodista militante”.
El periodismo “resistente” o “militante” es una modalidad de ejercicio periodístico desarrollado en los países periféricos al calor de las luchas independentistas y anticolonialistas. Así como los pueblos sojuzgados material y culturalmente han resistido también - material y culturalmente - contra dichas improntas, el periodismo militante ha acompañado esa batalla mediante una práctica periodística orientada a tales fines. Raúl Scalabrini Ortiz fue un claro exponente de dicha práctica, ya que consagró su vida a demostrar en su época como el capital extranjero especialmente el británico era una organización económica y financiera montada para extraer regalías extraordinarias a costa del trabajo argentino. 
Cuando hago referencia a lo periférico incluyo obviamente a esa verdadera epistemología que fue emergiendo de los pueblos sujetos a improntas coloniales o semicoloniales, y a su batallar contra las superestructuras culturales consagradas. Sobre estas cuestiones mucho se ha escrito. Recomiendo a los autores de sendas notas la lectura del magnífico acerbo del pensamiento nacional y latinoamericano.
El Periodismo militante o resistente vino de esta forma romper con el estereotipo burgués del periodismo independiente consolidado en la vieja Europa a la sazón las cruzadas antimonárquicas, asumiéndose como actividad situada en un lugar determinado, el de la periferia. Su contienda ya no es contra una forma  institucionalizada de poder o de gobierno (la monarquía), su lucha es contra la opresión colonial provenga de donde provenga con independencia de la modalidad política o institucional que asuma.
En ese orden de ideas el periodista militante o resistente no ejerce una “profesión” independiente desde “el utópico Olimpo” para garantizar las libertades conquistadas. Muy por el contario, el periodista militante se asume inmerso dentro las fuerzas que operan en la realidad desde una posición concreta para conquistar la liberación. El periodista militante es eutópico ya que persigue una utopía posible. Este sea tal vez su pecado, ya que el periodista militante rompe con la asepsia consagrada y toma clara posición manifestando sus objetivos.
Para quien les escribe, resulta cuanto menos lamentable la forma en que ciertos medios locales “consagrados” han elevado el pedestal a comunicadores cuyo único merito tal vez haya sido el de descubrir alguna de las tantas corruptelas que acontecen en el manejo del estado, pero que jamás tuvieron la sagacidad y la valentía de inmiscuirse en las causas esenciales de esa corrupción, cuyos orígenes mucha veces pueden encontrarse  en el seno de las empresas y corporaciones que patrocinan a los mismos medios de los que reciben sus abultados salarios. Contraponer tales figuras otras que desde el llano batallan cotidianamente contra la censura y el oscurantismo, resulta cuanto menos indignante.
 La confusión entre militancia y oficialismo constituye otro craso error que aparece en los artículos analizados. En los países periféricos es periodista militante quien se asume como instrumento de liberación y orienta sus investigaciones para contribuir con ella. En estos tiempos hay periodistas militantes que acompañan críticamente al gobierno, pero también los hay dignos críticos y opositores, ya que como enseñaba el tirano depuesto, el proceso de liberación material y cultural es lento y progresivo, requiere esencialmente tiempo, y en tanto, resulta lógica la existencia de posiciones diferenciadas y  lecturas diferentes.
La referencia despectiva hacia “lo militante” o tal vez su negación, nos remite al comienzo de este trabajo, en donde denunciamos la existencia en sector importante de nuestras elites de una tara recurrente que los impulsa a “fugarse” hacia las modas escolásticas. La negación de nuestro carácter periférico, y la tentativa de aplicar categorías “clásicas” para el análisis del fenómeno periodístico en nuestra propia realidad es una forma nítida de fuga. Si la ingenuidad fue el motor que impulsó a los columnistas a despreciar “lo militante” habrá que “desazonzarlos” como enseñaba Jauretche, mas creo inferir por quienes suscriben las notas referidas, que es probable que ambos artículos criticados provengan de esa “cocina periodística” de la que hablaba Jauretche, donde se entremezclan ingredientes y recursos para manipular la información.
Anhelo que estas breves cavilaciones resulten una sana contribución a la polémica desatada, y a la vez, al esclarecimiento respecto a la naturaleza y los caracteres de una modalidad periodística que, para quien les escribe, mucho ha de contribuir a la conformación de una nación digna y autosuficiente.



[1] Enric Saperas: “Los efectos cognoscitivos de la comunicación de masas”. Ariel editorial. Edición 1987.
[2] Laureano Ralón y María Cristina Eseiza Arturo Jauretche y Marshal Mcluhan: Trazando un paralelismo entre re- trivialización y barbarie”. Publicado en : www.dialogica.com.ar   
[3]  Laureano Ralón y María Cristina Eseiza: Op. Cit.

[4] Citas y reflexiones extraídas del trabajo de Laureano Ralón y María Cristina Eseiza: op.cit
[5] Arturo Jauretche: Textos extractados de: “Opinión Pública y Democracia”. 17/11/1941. Escritos Inéditos - Corregidor 2002. Los Profetas del Odio y la Yapa. La colonización pedagógica. A. Peña Lillo Editor. 1975. Pueden consultares mas textos de Jauretche en la página: www.elforjista.unlugar.com       
[6] Para tomar cabal comprensión de la labor forjista en este sentido, pueden consultarse entre otras obras "F.O.R.J.A. una aventura argentina (De Yrigoyen a Perón) de Miguel Ángel Scenna, en dos tomos de Editorial Oriente Edición. 1972 y “F.O.R.J.A; 70 años de Pensamiento Nacional, de autores varios,  en tres tomos, editado por la Corporación Buenos Aires en el bienio 2006-2007.
[7] Jorge Fontevecchia: “Periodismo militante y subversión de la verdad”. Diario Perfil .Domingo 9 de enero de 2011
[8] Silvio Waisbord “El error de la prensa militante”. Periódico “La Nación”. Miércoles 12 de enero de 2011
[9] Jorge Fontevecchia: “Periodismo militante y subversión de la verdad”. Diario PERFIL. Domingo 9 de enero de 2011


16 enero 2011

CITAS CITABLES


Uno por mucho y otro por muy poco, los principales columnistas del envío semanal Perfil; uno de ellos, Jorge Fontevecchia (en adelante, "El Fundador"); el otro, Nelson Castro, gorila todoterreno que abusa de las fuentes fantasmales, de los rumores inconfirmables y recursos por el estilo, usados para esquivar los mínimos requerimientos de la ética periodística. Nos ocuparemos en otra ocasión de este mentirosillo profesional.
Bah, digamos que este último elemento (la ética, digo) no es algo que abunde en la cueva de Fontevecchia, desde donde salen regularmente "black ops" de ordinaria factura, en orden de alimentar una guerra contra el Gobierno que no es ideológica, sino por una mera cuestión de pauta publicitaria.
Es la opinión de quien esto escribe que el oposicionismo de seres como Fontevecchia o Lanata se arreglaba con un cheque mensual, porque como bien decía Bonaparte, a ciertos tipos sólo hay que saber enconrarles el precio.
Dejando de lado mi repentino moralismo, quisiera volver al principio de este post y detenerme en el barroquismo de El Fundador, quien, al parecer, ya no sabe cómo hacer para que nos demos cuenta de que es un verdadero intelectual. Al parecer, este amigo supone que la acumulación de "citas citables" (recordando al venerable Realder's Digest) tienen el efecto de posicionarlo como un intelectual de fuste. Algo parecido a Guille, el hermanito de Mafalda, que se puso los anteojos de su mamá y cuando su hermana lo miró con curiosidad le dijo: "qué pasa? Nunca vizte un inteletual?"
En su nota "¿El partido de los periodistas?", en la que desgrana la habitual quejosidad de los periodistas/empresarios o chupa-empresarios cuando se pone en evidencia su accionar, bien alejado del sacrosanto "independentismo" del que hacen alhararaca. Sin embargo, lo curioso de la nota no es su contenido, mera y aburridísima repetición hasta el hartazgo de los clichés del periodismo oligopólico y liberal, sino el APILAMIENTO de citas. Vemos?

Alexandre Koyré
Jacques Derrida
Platón
Lacan
Hannah Arendt
Nietzsche
Otto Rank
Otto Feniche
Roland Barthes
Nicolás Rosa
Léon Bloy


Todo en una sola nota...
Bueno, Fonte, ya sé que para el cumple, el libro Citas Citables no te lo regalo porque ya lo tenés.
MP

15 enero 2011

PERDON POR REPETIRME, PERO ME LA DEJAN PICANDO


(Hice este posteo el 14 de diciembre de 2010. Lo de Duhalde de hoy es una especie de confirmación de lo que se planteaba allí: que él se presenta como el vendedor del remedio que cura la enfermedad que él mismo provoca o ayuda aprovocar. Bueno, aquí queda, en contexto. MP)

Hace diez años, apenas, muy otra sería la historia. La proliferación de noticias de tomas compulsivas de terrenos por hordas de pobres y extranjeros o alguna que indica el intento de saquear un supermercado, no alcanzan a generar el estado de histeria colectiva que sí generaron en 2001 o en 1989. ¿Por qué será?
El bombardeo mediático tiene una clara direccionalidad política. Y es la misma que en aquellos años dolorosos: el golpe.
Sin embargo, la reproducción minuciosa del esquema de laboratorio del duhaldismo, que probó varias veces su eficacia en la desestabilización institucional y que constituye el luctuoso regalo navideño que el ex bañero de Lomas hace a los argentinos cada tanto, no está funcionando.
Es que, en el santo nombre de Perogrullo, se dirá con razón que hay al menos dos de los términos de la ecuación del golpe de Estado alla Duhalde varían dramáticamente con respecto a ocasiones anteriores: el Gobierno atacado no es débil y la Argentina no está en crisis. Todo lo contrario, se trata de un Gobierno dueño absoluto de la escena pólítica, con la inicitaiva en ristre y sin competidores de fuste a la vista. De hecho, sus principales opositores son los medios de comunicación concentrados y sus escribas a sueldo fijo. Lo opositores políticos no existen. En cuanto a la crisis, me imagino que no hace falta abundar.
Por cierto que el modelo económico peronista no ha logrado todavía llegar a todos los argentinos con la justa distribución del ingreso. Sería idiota negarlo, así como es directamente hipócrita e hijo de puta reclamar la solución inmediata QUE JAMÁS NADIE PROVEYÓ y que resulta imposible. Porque quien se rasga las vestiduras esgrimiendo la relación entre crecimiento y distribución OLVIDA a propósito cuál es el origen,  o sea, desde qué abismo venimos. Será porque quien maneja estos reclamos es, invariablemente, un agente de la ideología que provocó justamente el desastre socio económico que NADIE puede solucionar en  apenas siete años, por más buen gobierno que haga.
Esta variante de las "costumbres argentinas" en materia del eterno retorno de las crisis, imposibilita la entera operatividad de la maniobra de la derecha.  Es decir, la derecha está operando como suele hacerlo (con la vida y muerte de los más pobres) para herir al Gobierno.
Esta tarde, la propia Presidenta de la Nación puso a esto nombre y apellido: "Quitandole la vida al otro no vamos a lograr el país que todos queremos. Esto no se desmadró se apadrinó".
Nos quieren imponer un miedo viejo, imaginan una navidad con estado de sitio y fuerzas de seguridad desplegadas en las calles. Es estrategia antigua y conocida de los apóstoles del "orden": crear el caos para después vender la solución. El duhaldismo y sus aliados buscan volver atrás el reloj de la Patria. Ya no es volver a los noventas. Será un error creer que solamente ansían negocios con el país como zona liberada a sus apetencias: lo que la derecha quiere no es volver a 1990 sino a 1976. Eso vende Duhalde hoy. El orden del cementerio y las tumbas NN.
Por desgracia para esta secta asesina, la mayor parte del pueblo ha comprendido que el verdadero orden es democrático. Que no hay tal "orden" bajo el imperio del autoritarismo criminal, el gatillo fácil y las bandas de killers a sueldo que desmalezen el terreno para los empresarios. El orden verdadero es una sociedad viviendo bajo el imperio de la ley, y no dejando a nadie en el camino. O como dijo Cristina:
"Quiero darles la garantía que voy a seguir inquebrantable frente a mi pueblo gobernando y tomando todos los días las medidas que durante estos años nos permitió tener el país que hoy tenemos. Nos habían convencido que eramos los culpables de nuestras desgracias y les demostramos que este modelo económico y social funciona. Ese es el orden que merece un país, el del progreso, de la igualdad social".
Solamente el Gobierno y las instituciones surgidas del voto popular pueden ser garantes del orden en una Nación moderna.

El orden somos nosotros. Lo demás es verso.
MP

RISAS Y MAS RISAS

Y pensar que Lanata pasó por el Maipo... Acá está el verdadero chistoso, señores...

14 enero 2011

SUENA A CONFESIÓN, QUÉ SE YO...


Dice una parte del reportaje a Jorge Lanata para la revista del diario La Nación:

"Es un momento difícil para escribir; todos están esperando para matarte", asegura durante la charla que mantuvo con LN R en La Sarita, su casa de José Ignacio. A estas exclusivas costas llegó, asegura, "por equivocación": "Yo vengo de Sarandí, de la parte pobre de Avellaneda. En teoría no tendría que estar acá".

¿Y entonces, por qué estás, Jorgito?

EPIDEMIA DE CIERRES

EL POSTEO DEL ALE (VALE LA PENA)


Bardo!!!
En virtud del ya innegable ataque cósmicoviralincandescentecoshagoldayupiyupitoconlasmanoslimpiasylaspatitastambién proveniente de las acaloradas tropas progresistas. Es entonces que IPradio proclama:
01- Coincidiendo con las enseñanzas, y el espíritu, que nuestro líder Juan Perón supo inculcarnos….  hemos venido a sumar, no a restar.. pero al que joda… Murra!! (?) era así? :P
02- Los cumpas progresistas, nunca deben olvidar que fuimos nosotros – las sucias bacterias del  PJ –  quienes militamos para HELLER. Y lo hicimos, explicando puerta por puerta porque los peronistas tenían que votarlo.
03- Llevar a ese candidato (Heller) nos catapultó una de las peores elecciones en décadas. Y no chistamos… solo militamos. Son las reglas del juego.
04- El amigo banquero, luego del famoso 28J, ante cada micrófono se define como NO oficialista…. (?) ¿para quién milite yo?
05- En pocos meses la totalidad de los diputados que entraron con Sabatella estarán en el mentado Grupo A. Léase:  Sale Sabatella, entra Ceballos.  Pero el PJ es sucio y runflero.. ya se!
06- Los cumpas progresistas deberán hacerse cargo (algún día) que sus prácticas son las mismas que  las del  ”endemoniado” PJ pero en escala… muy en escala. Por lo tanto… chito! y cada uno a sus cosas.
07- Perón, Evita, Néstor, Cristina y millones de compañeros más somos también el PJ.  Ergo… midan un poquito las palabras, digo.
08- En virtud de los hechos mencionados, temo que perdamos el estratégico pacto con Fabiana Ríos en Tierra del Fuego… no hay futuro.
09- Justo que se venía la revolución inconclusa… y yo sin netbook.
10- Eso si, a modo de advertencia final, si joden de nuevo… salimos en hordas a violar sus vacas y comernos a sus mujeres… o algo asi. Ponele.
Abrazo Peronista

\P/

12 enero 2011

LOS SERES DEL "PAÍS CLARÍN"


A veces, escuchar a Jorge Rial en la radio puede no ser tan nocivo como parece de primera mirada. La escucha atenta de los programas de ayer y hoy (ahora mismo) por radio La Red, nos entrega un panorama muy interesante sobre el paradero y los quehaceres de los habitantes del "País Clarín", seres fantasmales que viven y respiran el aire viciado que exhala el cuerpo de Héctor Magnetto.
Ayer, pegando siniestro pero coherente doblete, sacó al aire a Oscar "milico" Aguad, jefe de la bancada de diputados radicales y luego a Eduardo Duhalde, precandidato presidencial del fantasmático "peronismo federal". Ambos dirigentes, representantes de la misma derecha videlista y restauradora, coincidieron en un clásico diagnóstico "esperanzado" sobre las casi nulas posibilidades de la Presidenta de ser reelecta este año. Esgrimiendo guarismos "a gusto del consumidor", ambos gorilones explicaron serenamente que la Presidenta, no sólo no tiene el número de intención de voto que TODOS le adjudican, sino que ni siquiera se va a presentar a la reelección, revelando de qué forma el realismo mágico del País Clarín permite la mezcla de los deseos ocultos con la realidad.
Hoy, el candidato todoterreno Pino Solanas, del ecologismocentroizquierdistadenuncistapayaso, dijo al aire EXACTAMENTE LO MISMO. que Cristina "no llega". Claro, usted dirá, señora, que es casualidad. Pero en el País Clarín las casualidades no existen. Todos los empleados recitan un guión.
Esto es MUY BUENO. Muestra que cuando Magnetto mueve los peones, todos son del mismo color.
MP

10 enero 2011

COMO DOS GOTAS DE...


En la película "Machete" del mexicano Robert Rodriguez, el actor Don Johnson interpreta a un violento ultraderechista de actitudes criminales. 
Fuera de eso, vea usted qué interesante el parecido físico con Luis "hay que dejar de afanar por lo menos dos años" Barrionuevo, referente del gremialismo duhaldista, ex menemista.
Y después dicen que la realidad imita al arte. Psssssss!
MP

07 enero 2011

LOS REYES DEL DISIMULO: "CHARLAS DE VERANO"


Desde hace mucho venimos diciendo aquí que los Magnetto's Boys fueron perdiendo el pulso y los nervios a medida que pasó el tiempo y la evidencia se les fue volviendo en contra. A causa de esto, lo he dicho también, las operaciones son cada vez menos sutiles y de un grosor lindante con lo ridículo.
Si no alcanzaron las noticias multirepetidas sobre inseguridad, amenazas de muertes masivas por pestes y epidemias, los aumentos fantasma de precios en la costa, los pronósticos color hormiga sobre el futuro nacional y otras movidas clásicas del "país Clarín", en donde TODO está mal; los muchachos se lanzaron de cabeza (sic) a la campaña electoral, en la que les va la vida, desde luego.
Es bien sabido que el Monopolio necesita de la derrota del peronismo, y de la aplicación de un proyecto de restauración conservadora, para continuar existiendo. Y a pesar de que no deja de lado ninguno de los artículos de oferta en la mesa de saldos de la oposición, a la que al fin y al cabo controla y por la que paga; apesar de eso, digo, parece haber comprendido que solamente una variante peronistoide podría ser quien compita aceptablemente con el oficialismo.
Fruto de esa comprensión es esta opereta en forma de nota, ordinaria como diente de madera en su obviedad y que hace acordar a cuando Mariano Grondona despedía a Sobisch de los reportajes con un conmovedor "el próximo reportaje lo hacemos en la Casa Rosada, presidente".
En fin, como cantaba Sandro: se te notaaaaa....
MP

03 enero 2011

SE VE QUE DILMA, SI NO TE NOMBRA, TE PRIORIZA


Oootra vez los pibes de Clarín engañando a sus lectores. Mire si usted, gilito embanderado, que le cree a este pasquín, se quedó con esta noticia??? 
Qué va a hacer, después de leer esta otra noticia?
Y el Manual de Estilo, muchachos????
MP

PARA LA REELECCIÓN DE CRIS, LA CAMPAÑA NOS LA HACE CLARÍN


Y sí, la verdad es que uno, que en 2008 se preocupaba, ahora no puede evitar una sonrisa malvada al ver lo que le hemos hecho al Oligopolio Clarín. Al contemplar el daño que hemos infligido a ese barco podrido que apenas si se mantiene a flote.
Mire, la verdad es que yo no quiero que Clarín cierre ni que TN desaparezca (imagine nada más el desastre que sería que TNembaum tuviera que volver a escribir en Die Presse o Bonelli en Prensa Obrera...). Nosotros no somos una empresa rival, que quiere la quiebra de la competencia. Hemos librado una guerra esencialmente antimonopólica, contra un conglomerado empresario que se sirvió de los métodos criminales de una dictadura para edificar una posición que terminó siendo dominante en el mercado y conviertiéndolo en árbitro de la institucionalidad político-económica de un país como el nuestro. Ninguna democracia moderna puede admitir demejante tutelaje. Y eso va para los políticos de cuarta que trabajan ostensiblemente para este factor de golpismo y desestabilización que es Clarín.
En el curso de esa guerra que no ha terminado, hemos bombardeado a esta Armada Brancaleone en puntos críticos y la hemos congelado en un lugar expuesto al que jamás hubieran querido llegar, eso se loa seguro, lector. Por ejemplo, desde la acumulación de licencias de radiotelevisión y cable, pasando por la apropiación dolosa del monopolio del papel prensa sobre la tortura y muerte de los dueños de la empresa, hasta la manipulación de corte escandaloso (perdóneme el "pinismo") de jueces, tanto en los amparos contra la ley de SCA como en la búsqueda de la verdad sobre la identidad de los hijos de Ernestina Herrera, sospechados de ser hijos de desaparecidos e ilegalmente apropiados por la dueña del oligopolio.
Hemos obligado a Héctor Magnetto, el "Yabrán" de los medios, a salir de su guarida y manipular políticos a vista y mirada de todo el mundo, algo que hasta hace pocos años era algo impensado. Magnetto era de esos que maneja presidentes desde la sombra. Ahora debió ostentar la obediencia del extinto "peronismo disidente" como para exhibir algún caudal político viable. Eso también lo hemos hecho nosotros.
Es decir, la guerra por el sentido común que nos hemos propuesto librar con esta formidable maquinaria de desinformación y manipulación, está en fase final y muy cerca de la victoria. Y esto no es voluntarismo. Fíjese sino en la tapa del Clarín de ayer domingo, lea a Van der Kooy y verá de qué modo los hemos obligado a forzar posiciones que antes disfrazaban hasta con cierto "progresismo". Hoy están obligados a exagerar el discurso, a mentir sin posibilidad de disimulo. Clarín, hoy, necesita adeptos, no lectores. Está, por decirlo en términos políticos, necesitando militantes, no simples lectores. Esa es la muerte del concepto del periodismo. Siempre estuvo allí, sólo que nosotros los hemos obligado a sacarse la careta.
Así que, tranquilo lector. Entramos en el año de la Reelección, con los mejores índices económicos, con las mejores ventas navideñas de los últimos 20 años y la mejor temporada veraniega de los últimos 10. Con una desocupación de alrededor del 5%, lo que la deja ahí nomás de la llamada "desocupación funcional", o sea, el porcentaje de desempleo que indica que, si el desempleado busca, encuentra trabajo. Los números abruman y este blog no es, ni por lejos, especialista en ellos. Pero los datos hablan. 
La campaña de Cristina no será electoral, sino una mera cuestión de sentido común. Y le puedo asegurar, lector, que por la contraria y muy a su pesar, nuestros mejores propagandistas van a ser los muchachos de Clarín. 
MP

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