07 enero 2012

OPERACIONES NO QUIRÚRGICAS


Alguien en Twitter se preguntaba jocosamente hasta qué cuerpo de tipografía iba a aumentar Clarín en su portal web, para informar a sus esperanzados acólitos-lectores que "era cáncer". Sí, era cáncer. Y los empleados del Grupo, esos que Lanata niega que sean soldados (quizás como una forma de "cantar pri" ante su propia alta en la planilla de sueldos de Magnetto) contraponiéndolos con la imagen de simples "trabajadores", algo que él mismo está lejos de ser o haber sido. En fin. Esos pibes, decía, cumplieron con la orden de que nunca faltaran la palabra CÁNCER o TUMOR, de sus titulares. Aún a costa de redoblar su tradicional guerra contra la lengua castellana.
Era una manera de llevar un rayo de esperanza a los que odian a Cristina y a lo que ella representa. Era la manera subliminal de decir que había surgido allí un elemento fortuito que podía cumplir con aquella fantasía lúbrica de Morales Solá, según la cuál toda la estructura del Estado justicialista se derrumbaría si Cristina fuera quitada del medio.
No es pecar de paranoico pensar en lo bien que deben haber sido recibidas las noticias de enfermedades y muertes (en el caso de Néstor) de los líderes de América Latina en algunas oficinas locales e internacionales. No tengo dudas de que la desmesura clarinista, esa apenas disimulada euforia ante la enfermedad de Cristina, debe de haber tenido réplicas o incluso origen en otros sitios de más poder que la oficina del Ceo.
La idea era instalar la posibilidad. ¿Se entiende? Una especie de reedición civilizada del "viva el cáncer" de 1951. De pronto ella, que parecía invencible y en posesión de la suma del poder público, PODÍA ser sacada de escena por una minúscula célula defectuosa de crecimiento anárquico. Al fin y al cabo, si un elemento  similar había podido eliminar a aquella fuerza de la naturaleza que fue Eva Perón, no sería este el mismo caso? No venía el cáncer a salvar a las corporaciones y a todos los que la odian? 
Eso era lo que subyacía detrás de la repetición de la palabra cáncer: un mantra. Una oración oscura. Un deseo.
Debo decir que entre todos los viejos relatos y tatuajes culturales que hemos demolido, se halla el terror atávico de la palabra cáncer. El "viva el cáncer" de los gorilas de 1951 era un conjuro poderoso. Era puro terrorismo. Un desenfadado y atrevido pornografismo de escribir en una pared lo que ni siquiera se nombraba en privado. La gente común que vió alguno de aquellos graffittis malignos habrá sentido el terror ante lo irreversible. El último momento de miedo enloquecido que dice "mejor que le toque a otro y no a mí o a los que quiero". Ese era el poder de aquella frase.
Hoy, el cáncer no ha sido capaz de derrotar a Cristina. Y no hay titular de Clarín que cambie eso. 
MP
 

10 comentarios:

G4þRI€L dijo...

el titular fue "al final, no era cancer"... con un dejo de tristeza

Adal El Hippie Viejo dijo...

Excelente compañero !

abrazo peronista y buen 2012!

Adal

Andrés dijo...

El "cáncer" de Cris no fue más que otra inmunda mentira manipuladora. No fue casual que lo anuncie con el cuadro de Eva Perón detrás. Les encanta eso: el teatro, llorar y moquear, ser las víctimas.
Esta hija de puta seguro se hizo otra cirujía plática mientras juega con el sentimiento de la gente.

Nicolás dijo...

Si, todo tu speech es muy interesante. Lástima que de interesante se terminó convirtiendo en pelotudo cuando se determinó que Cristina nunca tuvo cáncer. Pero bueno, si se la pasan mintiéndonos con todo porque no nos iban a mentir con esto, Si la imagen de viuda devastada se agota y deja paso a la imagen de paciente oncológica que primero se sobrepuso a la muerte de "El" luego a la pérdida de su primer nieto y ahora a la extracción de su tiroides (al pedo, pero extracción al fin), que asi sea. Seguimos facturando y vendiendo entradas. Con que desgracia seguimos para seguir en la picota?
Nicolás

Anónimo dijo...

Y NO era CANCER. O sea que versos hay en todos lados.

Mario Paulela dijo...

El mapa humano que dibujan algunos de estos comentarios (y otros que me he tomado la libertad de no publicar por verguenza ajena) es desolador. Seres incompletos, enfermos de odio. Cómo vive esta gente? Tiene familia? De qué manera expresa alguna forma de afecto una persona que está furiosa porque alguien NO TIENE cáncer? Puede querer a alguien o a algo un tipo así? Caramba.
Sinceramente he publicado estos comentarios como una especie de muestra histopatológica. Una muestra científica de una especie terrible de cáncer social que sufre la Argentina: este odio infinito, irracional y enfermizo. Son muestras que sirven para demostrar lo que NO DEBE ser ninguna persona: locos rabiosos que viven inmersos en una contínua y pesadillesca mezcla de crispación, bronca y odio. Debe ser toda una condena vivir así.

Andrés dijo...

Tus profundos análisis sociológicos son muy divertidos, te equivocaste de carrera me parece.
Acá nadie se lamenta de que Cristina no tenga cáncer, esa es una más de las victimizaciones que tanto les gusta. Si vos seguís creyendo que la mejor juntaa médica del pais le erró a un pronóstico que tiene menos del 2% de margen de error nada más y nada menos que con el Presidente de la Nación, que la inocencia te valga.
Ahora seguro va a salir diciendo que gracias a ÉL, ELLA no tiene nada. Y como siempre, va a ser divertidísimo.

Mario Paulela dijo...

Nicolas o como te llames, ya explique que tengo por costumbre no publicitar giles. Asi que no te gastes muñeco.

Nicolás dijo...

No importa que no me publiques, con que lo leas alcanza. Cagón
Nicolás

Chabon Piola dijo...

Cristina es un ser especial , esta es la prueba de que "las balas no le llegan".
Y si estamos frente a un caso de curacion "inexplicable" , muchos , miles creen sin ver en estas situaciones .
Me parece que Cristina les tiene reservados algo mas , para los incredulos.
Saludos

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