13 febrero 2012

BRAMA EL VIENTO Y RUGE EL MAR


El tema Malvinas vuelve y vuelve. No puede ser de otra manera: las necesidades políticas domésticas de James Cameron y su gobierno subieron a la palestra un tema que para la Argentina no es nuevo ni novedoso. Salvo para los medios concentrados de nuestro país, que parecen inclinados a constituirse en voceros de los intereses coloniales británicos, todos los argentinos intelectualmente honestos saben que llevamos décadas reclamando en los foros internacionales correspondientes la discusión pacífica de la soberanía de las islas usurpadas por Inglaterra en 1833 y militarizadas a partir de la guerra de 1982. Estos medios, que son parte de grupos económicos trans nacionales, y su fanatizada grey de acólitos, han comenzado a difundir la versión interesada de que la Argentina estaría usando el tema Malvinas para "tapar" el famoso "ajuste" que estos grupos tanto desean y que tan entusiastamente apoyaron en épocas pretéritas de nuestra historia.
Es una chicana monumental. El ya clásico alimento para idiotas que suministran por toneladas a sus fanáticos. Como no hallan flancos débiles en la estructura del poder político de la Jefa del Estado, elucubran tramoyas imposibles para fanatizar aún más (usando a su plantilla de costosos periodistas militantes) a su ya fanatizada manada. Para muestra basta un botón.
Mempo Giardinelli refutó un editorial que Lanata perpetró en la cueva llamada Perfil, editorial en el que el nuevo empleado del mes de Magnetto y ex contestatario respondón estrella del menemismo plantea un escenario chicanero y fantasioso y casi que termina proponiendo un segundo envío de muñequitos Winnie-the-Poo's a los kelpers. Pero bueno, Lanata ya ha dicho que el NO ES un cipayo. Y puede ser cierto. Es más bien un oportunista con una enfermiza necesidad de figuración. Lanata es el más opositor de los opositores porque, quizás por cuestiones numéricas, no pudo ser el más oficialista de los oficialistas. Por ahí por eso se muestra tan obsesionado por Orlando Barone, por ese tema del espejo, vio?
La nota de Giardinelli es honesta. Demasiado para los gurkas que comentan en La Nación y que viven en un estado constante de revolución libertadora. 
En la nota de marras, Giardinelli plantea en realidad una serie de posibles políticas de Estado y de respuestas de carácter lógico a un problema que no puede ser material de propaganda antigubernamental y de paso, antinacional, en manos de los intereses enemigos, como ocurre con el suelto de Lanata y toda la literatura panfletaria que está generando la oposición mediática como estrategia de ataque político. Por el contrario, merece un enfoque serio y honesto, algo que es literalmente imposible esperar de este sector. Como aquella famosa "generación del 37" que no dudó en auspiciar un ejército multinacional que invadiera la propia patria con tal de acabar con Rosas, así de enemigos de su propia tierra.
Es este síntoma de locura rabiosa. Transcribo aquí un comentario de uno de estos seres incompletos. Es un buen, aunque escalofriante ejemplo:
 
gus_ruiz
Sr. Giardinelli: Su muy locuaz y acertado suelto, no hace mencion al Gobierno de Su Majestad, Reina de Tolosa. Este problema que Ud. presenta con solucion, no incluye el fundamental detalle que sigue. UD. NO PUEDE IMPONER A KELPERS QUE VIVEN EN PAZ Y DEMOCRACIA un Gobierno terrorista y dictatorial como el nuestro. Desea exportarles lo que nosotros "disfrutamos"..!! Inseguridad,corrupcion,falta de libertades individuales y periodisticas, desordenes publicos, controles infames de cambio,pequeños "cancerberos" que controlan y disponen (Moreno) y falta de futuro total...!!! Puede Ud. entonces continuar debatiendo con Lanata hasta que se congele el infierno, porque los piratas ingleses no pierden batallas desde hace varios siglos. Si, las Malvinas/Falklands son argentinas. Pero esperemos hasta que tengamos democracia nuevamente. No hablemos al divino pe....!!!

Ni el viento ni el mar: braman los lacayos del viejo imperio, rugen los dementes contreras. Y es puro ruido. Porque, finalmente, el tema Malvinas requiere, además de la racionalidad que, como se aprecia, está en un sólo lado, el patriotismo pacífico y democrático del Gobierno de Cristina Fernández y que ninguno de estos operadores bochornosos puede lucir.
MP

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el Sr : que los isleños tengan la libertad de elegir su ciudadanía ... pero una vez que Malvinas pasen a conformar el territoio nacional argentino de hecho y de derecho. No tendrán ningún problema en seguir siendo ciudadanos ingleses habitando nuestro territorio ("... para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino...")

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