En su editorial dominical, publicado en La Nación, el ideólogo liberal Mariano Grondona sorprende con un sincericidio que desnuda con crudeza el corpus filosófico de la doctrina que profesa, a saber:
En defensa de Moreno, algunos señalan que no se le conoce un solo caso de la corrupción que plaga a otros segmentos del Estado. Pero una vez el politólogo Samuel Huntington señaló, en una observación que bordeaba el cinismo, que hay una sola cosa peor que un régimen económico asfixiante y corrupto: un régimen económico asfixiante y no corrupto porque, en este caso, ya no queda ningún resquicio por donde escapar. Un condenado injustamente a muerte por un régimen opresor, ¿no preferiría sobornar, si pudiera, a su verdugo?
Uy, bien clarito, no es así? Los liberales prefieren tener siervos que hagan por ellos el trabajo sucio y si no lo consiguen, salen a comprar uno. Y si no lo consiguen... bueno, escriben un editorial en La Nación. Gracias Mariano por esta clase magistral: la moral liberal en toda su gloria.
MP

2 comentarios:
Estimado cumpa:
¿no hay un dejo de ingenuidad en tu comentario?
Cualquier mensaje del autor intelectual de todos los atropellos al pueblo argentino debe ser - necesaria e ineludiblemente - leído desde la IMPUNIDAD que ha gozado y goza.
"Claudio Tamburrini, filósofo, detenido-desaparecido durante la dictadura militar" en un artículo de hoy de Pag/12 (que reproduzco en 'Pensemos juntos...') critica que no se haya incentivado - reducciones de penas mediante - que algunos genocidas reconocieran los aberrantes hechos cometidos. No haber enjuiciado a los autores intelectuales y formadores políticos de nuestras fuerzas armadas habiéndolas convertido en ejércitos cipayos y de ocupación ha sido un error insoslayable y de consecuencias difíciles de evaluar. Hoy los Grondona, los Morales Solá, los Leuco siguen bombardeando y desinformando a nuestro pueblo.
Espero que estas reflexiones las recibas con el mismo afecto que recibo las tuyas.
Va el habitual abrazo cumpa y militante,
Aníbal
La verdad es que no sorprende, dice cosas tremendas y como se expresa en el comentario de AHLI, son tan responsables los Grondonas, los Gelblungs,como lo fueron los Neustadts y tantxs otrxs de lo peor que nos ha sucedido.
Claro, la misma cantinela de la libertad de prensa - que es apología del delito muchas veces- les sirve de protección porque permea una opinión pública dormida, todavía demasiado dormida.
De todos modos, habrá que encontrar la manera de instalar y enjuiciar cuando se pueda aquellos casos groseros, que los hay, para empezar a socavar esa impunidad desde lo cultural.
Un abrazo
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