08 febrero 2012

TÉLAM DE GARCÍA


Télam fue un invento de Juan Perón. Allá por 1945, al ya famoso coronel le preocupó algo que mucho después se conocería como "el relato". Se sostiene que fue don Raúl Scalabrini Ortiz quien sostenía que todo lo que el mundo sabía de China en aquellos años, lo sabía a través de las agencias de noticias británicas; y que todo lo que los chinos sabían del mundo, lo sabían a  través de esas mismas empresas inglesas. Es decir, Telenoticiosa Americana (tal el nombre original de la agencia) nació con la intención de crear la posibilidad que los pueblos de la América Latina (y de la Argentina, desde ya) pudieran generar su propia visión de, valga la redundancia, su propia historia y su propio devenir, sin el filtro de los intereses de las potencias coloniales. Télam nació como un proyecto de soberanía. Con el correr de los años, algunos mucho menos patriotas que Perón encontraron que tenía otros usos.
Se convirtió en territorio de operaciones cruzadas de servicios de inteligencia de pelaje variado, de cuadros políticos y militantes de las sucesivas administraciones civiles y cívico-militares y en laberinto de operaciones y operadores de prensa de miles de intereses cruzados. El negocio que alimentaba semejante tráfico sobresaturado era la millonaria pauta publicitaria estatal. 
Como se podrá ver, cuadros políticos, militantes son palabras que los oligopolios mediáticos parecen haber descubierto recientemente en relación a Télam. Más concretamente desde que en octubre de 2010 asumió el segundo "polemico" más famoso del país publicado: Martín García. 
Antes, cuando estos multimedios CONTROLABAN Télam, se ve que esas palabras estaban fuera del Manual de Estilo. Y eso que todavía pasan revista a unos cuantos "periodistas militantes" de la causa oligopólica.
Los números siempre aburren. Para los medios concentrados, decir que en los 14 meses de la gestión García la Agencia Télam, que YA NO ASIGNA pauta publicitaria, incrementó su plantilla de abonados en un 365% es aburrido. No le importa a nadie. Es más divertido hablar de una fiesta pantagruélica que nunca se hizo, del "Eternéstor" y del "periodismo militante". Es más efectivo aplicar un helado en la frente del propio público que debatir la democratización y la federalización de la información.
Porque, en el fondo, Télam se convirtió (a partir de García) en un objetivo estratégico. No sólo por el desarrollo de herramientas para incrementar la oferta periodística de los medios de mediana y baja potencia de todo el país, sino por la visibilización de los mismos frente a sus propios pueblos y sus propias potenciales audiencias. El peso decisivo de una de las más importantes agencias de noticias de habla hispana del mundo, volcado al servicio de la comunicación popular, federal y plural.
Imperdonable.
Ese y no otro ha sido el pecado de Martín García: poner el poder de Télam a disposición de la comunicación democrática, que es el verdadero enemigo de los medios hiperconcentrados de la desinformación que crecieron al calor de las dictaduras y de los negociados. 
Lo demás es cotillón para la gilada. 
Cotillón que se alimentó con la inestimable colaboración de fracciones político/sindicales que, en orden a conservar viejas y redituables quintas y almácigos varios, no vacilan en operar y colaborar voluntariosamente con los medios enemigos del Gobierno al que teóricamente defienden.
Para evaluar con justeza la gestión de Martín García al frente de la Agencia Télam, una misión que le confió el propio Néstor Kirchner, no es inteligente recurrir a Clarín, La Nación, Perfil o los diferentes vectores de los intereses antinacionales, sino, por el contrario, a los miles de comunicadores y pequeños medios de todo el país, esos que se sintieron por primera vez atendidos y escuchados, no por Télam, sino por el Estado Nacional. Esos darán la medida justa de lo que ha significado García al frente de Télam: la certeza sencilla de que, por encima de cualquier interés privado, insolidario y depredador, estaba el Estado para protegerlos y proveerlos, asegurando la aplicación de la Ley de SCA.
Télam de García ha sido eso: el trabajo patriótico para que la ley de SCA deje de ser una abstracción y se convierta en realidad. Así de sencillo.
En realidad, pensándolo bien, los oligopolios enemigos y sus colaboracionistas, también sirven para dar una medida del éxito de la gestión de Martín García. Lo han odiado, vituperado, vilipendiado y calumniado. Lo han atacado hasta la náusea.
Si le han pegado tanto, es que algo bueno ha hecho por la patria y por su pueblo. 
MP


9 comentarios:

yo kirchnerista dijo...

es escandoloso lo que hicieron con martin, realmente no me gusta lo que hicieron al sacarlo de telam, martin garcia un militante ,grande compañero !!

Marcelo Foresti dijo...

Martín García, ese viejo sembrador de semillas, quizás dejó su simiente más importante en TELAM.
Creo que el mejor homenaje que podemos darle quienes tuvimos el privilegio de trabajar junto a él es hacerla crecer y florecer.

¡YO TE BANCO, MARTIN!

Anónimo dijo...

Pero a Garcia no lo echaron ni Clarin ni Nacion ni Perfil. Lo echo CFK. La que pones ahi que bancas a muerte.
Esteban.

Mario Paulela dijo...

Digamos que es algo mas complejo que eso Esteban.

Marcela Fumale dijo...

Nada es tan sencillo... ni nada es tan claro como parece. En tanto lo mejor es no castigar al compañero que ya tendrá demasiado con lo que ha pasado. El resto, a mi entender, son cosas que se hablan en otro espacio, uno real, uno cara a cara.
Un abrazo para el compañero al que solo vi una vez en mi vida por una fracción de segundos.
Otro para quienes han estado a su lado y conocen mejor que todos nosotros la verdadera historia.

Julio Fernández Baraibar dijo...

Martín García es desde hace años un gran militante de la causa nacional y popular. Su gestión al frente de TELAM lo convirtió, además, en un funcionario eficaz, valiente, decidido y transformador, es decir todo lo contrario de un burócrata. Mostró con obras y proyectos lo que puede ser una agencia nacional en manos de un argentino patriota y solidario. Se va sin que su prestigio y su honor hayan sido siquiera rozados. Seguramente lo tendremos en nuevos puestos y con nuevas ideas y propuestas.

Mariano dijo...

Años de militancia, humilde, sistemática, honrada. De cuando se militaba con los pocos compañeros en la calle y juntare a tomar un vino era casi un milagro!!! Abrazo Martin.
Se me agolpan en el pecho comparaciones y comentarios desgraciados... y a este fenomeno que se parece a un resurgimiento del movimiento que a veces pensamos iba a quedar como un pedazo de nuestros recuerdos y lo mas que nos iba a pasar era reunirnos con los que ya estaban en el comando celestial... lo estamos bancando casi con sacrificios personales...De nuevo abrazo Martin

Rosa Corsichi dijo...

"por un voto menos no nos vamos a poner tristes"usted se viste con pilchas prestadas y me esta sensurando.
Solo quiero decir que lamento la injusticia e ingratitud que se comete con Martin, Telam no fué un Rgalo de Nestor, él no soo puso el hombro puso el pecho y todo su conocimiento y militancia a favor de la Ley de Medios,ahí stabamos todos cada vez que Mariotto se acercaba.-
Ahora es el tiempo de los que llegan a la Mesa Servida

El Marquesito dijo...

Buena nota y oportuna, Mario. Sobre todo para un tipo que, como yo, no estoy en el tema y le quedó un sabor amargo al leer la noticia de que el compañero García dejaba Telam. Me quedo con la última frase del posteo y se que las cosas nunca son lineales. Abrazo.

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