Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

SIN AGENDA, PERO...

L a cadena nacional que brindó el presidente el 18 de marzo impactó por inesperada. Y por nada más. Desde el arranque voy a avisar que acá no se critican las cadenas nacionales por sí mismas, un lugar común de la santurronería republicanista. Por el contrario, creo que se trata de una herramienta poderosa de comunicación directa de los actos y decisiones de gobierno. Una finta para esquivar los excesivos canales de reinterpretación que padecemos a la par y, como consecuencia de, la hiper concentración mediática. Dicho esto, el primer uso de la herramienta hecho por el presidente de la Nación nos dejó en una situación de confusión: el "sabor a nada" -valga la cita al título de aquella canción de Ramón Bautista Ortega- propuso una situación poco frecuente, y es que no dijo nada. Habló, desde ya. Pero sin un sólo anuncio en el contexto de un evento que es (y debe ser) importante en sí mismo, con las decisiones diarias que impone la pandemia como telón inevitable de fondo y la cr

Entradas más recientes

LOS RELATOS POLÍTICOS

LA CAÍDA

LA BRECHA

UNA ETERNIDAD DE TRES AÑOS Y MEDIO

UN ESCOPETAZO PARA CADA UNO

LLEGAR AL BORDE Y DAR EL PASO AL FRENTE

A LLORAR A LA IGLESIA

VELOCIDAD 2.0

DEMASIADO TARDE PARA LÁGRIMAS

PROSELITISMO PATRONAL